Análisis

Análisis de Los Mercenarios 2 en 360, PS3 y PC

Por José Luis Sanz
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Silvester Stallone, Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis, Chuck Norris... dichos así seguidos impresiona. Pero, ¿y verlos en la gran pantalla dando mamporros? Si queréis emular a (algunos de) vuestros héroes de acción de los 80, entonces lo mejor es coger el pad y repartir plomo con el videojuego.

Si hay una frase que describe a la perfección a este juego de Los Mercenarios 2, esa es la de "es más simple que el mecanismo de un chupete". El título de Ubisoft (programado por Zootfly), que sólo podréis descargarlo a través de Xbox Live Arcade, PSN o Steam e Impulse (PC), es eso, un enorme, sencillo y suave souflé que funciona y se mantiene vivo mientras nos imaginamos que somos Silvester Stallone repartiendo estopa dentro de una vieja película de acción de los 80.

Videojuego, por cierto, que no cuenta lo que ocurre en el film Los Mercenarios 2, sino que es el final del juego el que marca, precisamente, el comienzo de lo que podremos ver en el cine a partir de hoy. ¿Un lío? Pues no. Mirad.

Un rescate, cuatro tipos duros y un juego

En Los Mercenarios 2 desempeñamos el papel de cuatro mercenarios (valga la redundancia) que reciben un encargo aparentemente sencillo: liberar a un multimillonario chino. Para un tipo como Sly, el prota de Rocky y Rambo debería ser pan comido pero el caso es que el rescate se acaba conviertiendo en un infierno.

El grupo de tipos duros que forman el equipo son Barney, Gunner, César y Yin-Yang, cada uno tiene sus habilidades específicas que, casi siempre, tienen que ver con las armas que llevan ya que los stats de personaje se limitan siempre a tres: salud, movimiento y ataque. Así, Barney, que es Stallone, suele disponer de pistolas de distintos calibres que puede cambiar a medida que avanza la misión, recogiendo el arsenal del enemigo y utilizándolo en su propio beneficio.

Lo mismo ocurre con Gunner y su escopeta extra corta o su fusil de francotirador, con César y su metralleta MP-9 o sus cuchillos letales a distancia, y con Yang y su escopeta AA-12 o el letal lanzagranadas HK-69.

Cada uno de estos cuatro mercenarios puede controlarse en el momento que queramos de la partida si decidimos jugar desconectados y sin el cooperativo activo. Sólo hay que pulsar arriba, abajo, izquierda o derecha en el D-pad para hacernos con los destinos de cada uno de ellos y pegar tiros, o auxiliar a algún compañero caído para revivirlo antes de que el grupo entero muera pasto de las balas enemigas.

Los Mercenarios 2 cuenta con cuatro capítulos (los Balcanes, Somalia, Kowloon y Birmania) que tienen en su interior otras cinco fases y que nos dan puntos de experiencia cada vez que las completamos. Con esas resompensas podremos, en el menú principal, mejorar a nuestro personaje en los stats básicos y las armas. Así podremos ganar en potencia de tiro, resistencia a los ataques y velocidad de movimiento para esquivar, cuando sea necesario, los disparos del enemigo.

¿Y a la hora de jugar qué?

Lo primero que debemos hacer con Los Mercenarios 2 es no pedirle peras al olmo. Es decir, no exigirle más de lo que da. Ubisoft ha ideado un título casi tan clásico como los actores que protagonizan la película y, me atrevería a decir, que ochentero de la cruz a la raya por inspirarse en otros tantos videojuegos clásicos.

Para empezar, la acción principal de Los Mercenarios 2 recuerda al viejo SmashTV con su cuarteto de plomo interpretando las típicas melodías de pim-pam-pum donde el único objetivo es limpiar de enemigos la pantalla. Con el stick izquierdo movemos al personaje y con el derecho dirigimos el disparo. Todo ya inventado, lo que no deja de ser divertido al menos para un servidor.

Nuestros personajes en Los Mercenarios 2, además, cuentan con una especie de ataque especial, como son las granadas de Barney y Gunner o las bombas de humo de Yang, y que se pueden utilizar en un número limitado de ocasiones y siempre que nos encontremos ultra rodeados de enemigos. Oooootra referencia ochentera de cuando los marcianitos tenían bombas que limpiaban la pantalla justo en la parte de la fase donde peor lo estábamos pasando.

En medio de este enorme ejercicio de nostalgia ochentera (esto ya lo había dicho, ¿no?) aparecen lo típicos niveles de apuntar con una mirilla y disparar mientras nos movemos por el escenario como si fuéramos sobre raíles. ¡¡Qué decir!! Pues que volvemos a encontrarnos con otro ejercicio de nostalgia típica de los 80: Thunderblade, Operation Wolf, ¿os suenan?

Efectivamente mucho ha llovido desde esos años 80, pero no está de más tanto guiño al pasado en un juego que no se esconde ni promete cosas que no puede ofrecer. Y qué mejor justificación que poner en marcha esas fórmulas con un juego que, precisamente, se basa en una peli que intenta tocar la fibra sensible de los más talluditos que aún recordamos esos años con alegría.

¿Y el multijugador qué? ¿Otra vez cooperativo?

Los Mercenarios 2 se da el privilegio de incorporar los modos online a este desarrollo anclado en el pasado, lo que le da mucha más profundidad. Os podemos asegurar que cuando andan cuatro jugadores en la misma fase buscando conseguir el mayor número de puntos de experiencia, volvemos otra vez al pasado (a los 80, jajaja) a revivir los momentos gumia de los Gauntlet recogiendo estrellas de ataque que nos permiten hacer un fatality en toda regla al enemigo que se nos ponga por delante.

Evidentemente, este modo cooperativo es el que le da vida de verdad a Los Mercenarios 2 ya que al final, aunque nos pasemos todas sus fases y capítulos del tirón, lo que buscamos realmente es subir a tope los stats del personaje y sus armas, cosa que sólo conseguiiremos tras meternos en partidas públicas junto a otros mercenarios. Y es que no hay nada más gratificante que tener un personaje a tope de todo para tener esa sensación placentera de ser los megazor que cada vez que suelta una guantá tiemblan los cimientos de la consola en la que estamos jugando.

Los Mercenarios 2 da todo lo que tiene

Efectivamente, el juego de Ubisoft da todo lo que tiene, lo que viene a significar que no está obligado a más. Otra cosa es que quien se ponga a jugar con él sea consciente de eso y, como ya dijimos antes, le pida peras al olmo.

Si buscamos un homenaje a la (previa de la) película, a los juegos clásicos de hace muuuchos años y un acabado bastante chulesco (los gráficos me recuerdan a Comamndos) por la naturaleza de Stallone y sus secuaces, Los Mercenarios 2 servirá de alivio para los que vayan al cine y alucinen con Chuck Norris o Schwarzenegger. Más allá de eso, es un título condenado a perderse en la marea de lanzamientos de las tiendas digitales y que, salvo que lo encontremos por error, no tendrá oportunidades para enseñar sus virtudes al mundo.

Virtudes que no son muchas pero que juntas hacen que Los Mercenarios 2 sea un título efectivo y divertido que cuando lo ponemos online, mejora infinitamente. Estáis avisados.

Valoración

Juego sencillo, con los elementos justos para divertirnos un buen rato y que tira de fórmulas clásicas para apasionarnos con una buena dosis de nostalgia ochentera.

Hobby

74

Bueno

Lo mejor

El cooperativo es muy divertido y nos permite ganar experiencia para mejorar a nuestro personaje.

Lo peor

Algunos 'fallicos' técnicos y su desarrollo, que es bastante simplón.

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