Análisis

Análisis de MotoGP 13 para PS3, 360 y PC

Por Rafael Aznar
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Milestone Studios ya ha abierto el box donde guardaba MotoGP 13, el único juego donde es posible emular a Jorge Lorenzo, Dani Pedrosa, Marc Márquez o Álex Rins, los pilotos españoles que no se cansan de deslumbrarnos cada domingo a lomos de sus monturas. Ahora, es nuestro turno de encaramarnos a lo más alto del podio, gracias al juego oficial del Campeonato del Mundo de motociclismo. ¡Gas!

ACTUALIZADO 22-6-2013: El artículo original se refiere a la versión del juego para Xbox 360, pero, tras haber tenido acceso a la de PlayStation 3, debemos aclarar que esta última no presenta ninguno de los “bugs” que aparecen en la de la consola de Microsoft: ni el de las carreras “infinitas” ni el que impide conseguir ciertos logros. En consecuencia, la nota de la versión de MotoGP 13 para PS3 es de 79, ya que, aunque la base de opciones y el control son los mismos, la ausencia de esos fallos la hace mucho más competitiva. La nota general que aparece en el cuadro de valoración del análisis sigue siendo la de Xbox 360, a la espera de algún parche que solvente esos errores.

El box de MotoGP 13 ha levantado su persiana y todas las motos que dormitaban en su interior andan ya bramando por los circuitos de PS3, Xbox 360 y PC (además de los de PS Vita). A día de hoy, son los pilotos españoles los que dominan con mano de hierro el Mundial de motociclismo, pero es Italia el país más laureado en la historia del certamen, gracias a mitos como Giacomo Agostini y Valentino Rossi, a los que, en las últimas décadas, han acompañado nombres que a muchos sonarán, como Fausto Gresini, Luca Cadalora, Max Biaggi, Loris Capirossi, Marco Melandri o Andrea Dovizioso. El campeonato no se entiende sin la bella Italia.

Precisamente, en tierras transalpinas está sita la factoría que se ha encargado de elaborar una nueva adaptación virtual del mejor certamen de motos del planeta. No se trata de Borgo Panigale, donde Ducati forja sus monturas, sino de Milestone Studios, una compañía especializada en juegos de velocidad, como WRC, MUD, Superstars V8 o SBK. Este estudio italiano ya dispuso de la licencia de Dorna en las temporadas 2007 y 2008, lo que le valió para publicar dos juegos del Mundial, pero luego la perdió porque Capcom decidió cedérsela a los británicos de Monumental Games, que firmaron MotoGP 09/10 y 10/11. El pasado 2012 fue un año sabático para la licencia, pero, tras haber centrado sus esfuerzos en juegos del Mundial de Rallies y del Mundial de Superbikes, Milestone vuelve para intentar que el Mundial de motociclismo vuelva a hablar italiano, como antaño.

Con licencia para dar mucho gas

El juego cuenta con toda la licencia de Dorna, que es la empresa que gestiona los derechos de explotación del campeonato. Eso significa que están presentes las tres categorías por todos conocidas: Moto3, con sus monturas de 250cc y 50 CV; Moto2, con sus máquinas de 600cc y 140 CV; y MotoGP, con sus bestias de 1.000cc y 250 CV. Así, hay 33 pilotos de la categoría benjamín, 32 de la intermedia y 24 de la clase reina. Todos son perfectamente reconocibles, tanto por los colores de su escudería como por los colores de sus cascos.

El orden de carrera es, prácticamente, el mismo que en la realidad. Es decir, en MotoGP son siempre Jorge Lorenzo, Dani Pedrosa y Marc Márquez quienes se reparten las victorias (y aunque ya no sea el de antes, también Valentino Rossi hace acto de presencia por las posiciones de cabeza), mientras que en Moto3 el bacalao lo parten los mosqueteros Luis Salom, Maverick Viñales y Álex Rins. En Moto2, aunque suele ser una categoría más impredecible, también destacan los pilotos de la realidad, como Pol Espargaró, Scott Redding, Mika Kallio o Takaaki Nakagami.

Hay que destacar que no todos los pilotos están disponibles desde el inicio. Los más importantes sí lo están, pero hay otros a los que hay que desbloquear a base de participar en pruebas y obtener puntos de experiencia, que dependen de la posición en que quedemos, del nivel de dificultad o de si los daños están activados. Gracias a ellos, también desbloqueamos imágenes y vídeos del campeonato.

Los dieciocho circuitos son también los reales. Respecto a los juegos de Monumental Games, sólo cabe destacar la novedad del Circuito de las Américas, en Austin (Texas), que ha hecho su debut esta misma temporada. Por lo demás, el resto son viejos conocidos: Losail, Jerez, Mugello, Montmeló, Assen, Sachsenring, Motegi… Todos están muy bien recreados, tanto en su trazado como en su paisaje: el ovni de Jerez, los graderíos panorámicos de Cheste, el Sacacorchos de Laguna Seca, el óvalo de Indianápolis… El único fallo de fidelidad que hemos notado es que a la gente de Milestone se le ha olvidado que la línea de salida-meta del circuito de Silverstone varió tras la remodelación de hace unos años, y han dejado la antigua, en lugar de poner la nueva. Sí, somos unos tiquismiquis y nos hemos percatado del lapsus.

El uso de la licencia abarca también otros aspectos. Cuando estamos en el box y hablamos con el ingeniero de pista de cada piloto, aparecen fotografías de gente como Ramón Forcada, Jeremy Burgess o Santi Hernández, que son quienes dirigen desde el muro a Lorenzo, Rossi o Márquez, por ejemplo. Del mismo modo, la presentación de cada carrera cuenta con la sintonía oficial del Mundial y vídeos de ambiente de la zona donde se disputa. Por último, para amenizar los tiempos de carga, hay pequeñas descripciones de los circuitos, estadísticas de los pilotos y declaraciones llamativas de éstos.

De ponis mansos a corceles indómitos

El control de MotoGP 13 ofrece un rango de personalización bastante considerable. Se sitúa a caballo entre arcade y simulación, y permite gestionar aspectos como el peso del piloto sobre la moto, aumentar o reducir el control de tracción, o “fusionarse” con el carenado. Hay un buen número de ayudas para que los menos duchos en el arte de pilotar vayan familiarizándose con el control, pero, lógicamente, como más se disfruta es desactivándolas.

El proceso de adaptación entre Moto3, Moto2 y MotoGP es muy progresivo. Aunque juguemos con la física realista, la Moto3 es muy fácil de meter en vereda. En cambio, la RC213V de Pedrosa o la Yamaha M1 de Lorenzo derrapan y se encabritan a la mínima. Aunque al principio puede parecer un poco rígido, lo cierto es que el control es muy satisfactorio. Para dominarlo plenamente, es básico jugar con el freno delantero y el trasero. Normalmente, basta con echar mano del delantero, pero, por ejemplo, si nos encontramos un bache y frenamos con el de delante, lo más probable es que salgamos “por orejas”. Hay sistema de daños y desgaste de los neumáticos, pero no afectan en demasía a la conducción. Por si acaso cometemos algún error, no falta el típico rebobinado, que se ha convertido ya en un clásico de los juegos de carreras.

La moto permite hacer ajustes en varios de sus elementos, como la suspensión, el manillar, el control de tracción, las marchas, los frenos y los neumáticos. Si no se tiene idea del tema, no pasa nada, pues podemos acceder a una reunión técnica con el ingeniero y que nos vaya orientando, a partir de un sencillo sistema de pregunta-respuesta. Por ejemplo, si le decimos que la moto no corre en las rectas, nos propondrá una relación de marchas más largas.

En cuanto a la IA, hay cuatro niveles, pero no es para echar cohetes, en especial en las salidas, donde los pilotos rivales se dejan adelantar, prácticamente, como nos toque salir desde la parte trasera del pelotón. Tampoco falta la lluvia, aunque su incidencia es menor de lo que debería, ya que permite rozar el suelo con el codo sin miedo a acabar por los suelos. Como contrapartida, llama la atención el secado progresivo del asfalto durante las carreras, si hace sol.

El Gran Premio sigue en la televisión

MotoGP 13 cuenta con modos de juego bastante clásicos. En primer lugar, están los modos Campeonato, Gran Premio y Acción instantánea, que permiten disputar un Mundial con las condiciones que queramos, una carrera concreta y una carrera rápida, respectivamente. A eso, se une un multijugador que permite hasta doce jugadores online o bien dos, a pantalla partida.

Los fines de semana se estructuran exactamente igual que los de la realidad. Hay entrenamientos libres, Q1, Q2, warm up y carrera. Esta última se puede disputar a tres vueltas o bien a la distancia real de un Gran Premio, lo que supone estar unos cuarenta minutos en guardia. Aunque no es algo que se aprecie, desde el monitor del box podemos consultar la temperatura ambiente, la temperatura del asfalto y el viento, así como el mapa del circuito y las tablas de tiempos.

Sin ninguna duda, el modo protagonista es Trayectoria, donde debemos crearnos un álter ego para ascender desde Moto3 hasta MotoGP. Lo primero que debemos hacer es elegir una apariencia (casco, número y estilo tipográfico) y un tipo de pilotaje, que puede ser de cinco tipos: equilibrado (como Rossi y Lorenzo), con los codos arriba (como Ben Spies o el mítico Norifumi Abe), con los hombros fuera (a lo Pedrosa), con el cuerpo fuera (muy descolgado, tal y como hacer Márquez) o de la vieja escuela (sin inclinar demasiado la moto).

Luego, ya toca competir. En nuestra primera temporada, empezamos siendo un mero “wild card”, es decir, un piloto invitado que sólo participa en cuatro pruebas y que, por tanto, no tiene posibilidades de optar al título. De cara a la segunda temporada, ya podemos firmar un contrato. Si lo hemos hecho bien en esas cuatro carreras, tal vez nos lo ofrezcan equipos punteros como el Estrella Galicia, el Red Bull KTM Ajo o el Team Calvo. Durante la temporada, podemos elegir a diversos pilotos para desafiarlos y, si logramos derrotarlos, quizás su escudería se interese por nosotros.

Para darle algo de ambientación al modo Trayectoria, se ha incluido una especie de red social en la que vamos ganando seguidores y donde los aficionados y otros pilotos nos mandan mensajes. Del mismo modo, antes y después de cada carrera, hay un periódico donde se ofrecen diversas informaciones, de las que, poco a poco, empezaremos a ser protagonistas. Como curiosidad, el primer periódico del juego es una especie de previo titulado de la siguiente forma: “Rossi y Biaggi, cuando el Mundial hablaba italiano”. A los nostálgicos de Milestone Studios no se les olvidan los días de vino y rosas del motociclismo transalpino.

Ese modo de juego está bien, aunque se echa en falta alguna modalidad más, en especial en forma de desafíos. Hace años, cuando la licencia corría a cargo de Namco, en los tiempos de PS2, había un modo específico para cumplir ciertos desafíos, basados en batir tiempos y otras situaciones. Por ejemplo, en MotoGP 2, eso ayudaba a desbloquear a leyendas como Michael Doohan, Wayne Rainey, Freddie Spencer, Kevin Schwantz o Kenny Roberts senior. En las primeras notas de prensa del juego, se dio a entender que habría desafíos basados en carreras reales, pero la idea debió de quedarse en el tintero.

El motor de una CRT

El motor gráfico de MotoGP 13 presenta bastantes altibajos. Sin ser malo, lo cierto es que lleva muchos kilómetros de desventaja respecto al de los títulos de velocidad más punteros de esta generación, como Forza Motorsport 4 o Gran Turismo 5. En vez de usar un motor como el de la RC213V de Márquez, parece que se haya apostado por la carraca de la ART de Aleix Espargaró.

En el lado positivo, hay que destacar la fiel recreación de los circuitos, los pilotos y las motos, con detalles que a los más puristas no se les pasarán por alto, como el gesto popularizado por Rossi de sacar la pierna de la estribera a la hora de frenar o los espasmos para salvar una caída. Por otra parte, hay cuatro cámaras diferentes: dos exteriores, una situada en la cúpula de la moto y una última ubicada en el casco del piloto. Esta última, si bien no es la más útil para pilotar y ser competitivo, resulta muy llamativa.

El problema es que el motor gráfico pierde bastante aceite. Hay que destacar los tirones de frame rate, sobre todo en las salidas, que es cuando más pilotos se acumulan en pantalla. Para paliarlo, se ha reducido el número de pilotos (el máximo que hemos llegado a ver son veintiséis, pero nunca los treinta y muchos que suele haber en las carreras de Moto3 y Moto2), pero ni con ésas. Del mismo modo, a veces hay físicas un tanto irreales, como que un piloto se “descuelgue” con las dos piernas a un lado de la moto para salvar una caída o que un rival dé casi una voltereta en el aire al abordar el Sacacorchos de Laguna Seca. Los efectos de las gotas de lluvia tampoco son el último grito, igual que el sistema de daños, que se reduce a que el chasis se cubra de tierra si nos caemos, pero no, por ejemplo, a fracturas de la cúpula.

Con ese panorama, tampoco podían faltar dos habituales como el clipping y el popping. Por un lado, los carteles publicitarios que hay en algunos arcenes se pueden traspasar literalmente, como si fueran incorpóreos. Por otro, aunque no es exagerado, sí es frecuente ver cómo algunos elementos surgen de la nada. Por ejemplo, en el circuito de Cheste, que tiene unas gradas muy “continuadas”, es frecuente ver cómo el público casi brota del cemento, a medida que corremos en paralelo a ellas.

En el apartado sonoro destacan los motores, cuyo rugido ayuda a controlar la aceleración y los derrapes. La banda sonora, por su parte, pasa inadvertida, igual que los comentarios de Keko Ochoa, periodista que estaba a pie de pista en las transmisiones de Telecinco en la temporada 2012 (en 2013, fue relevado, lo que hace que este apéndice de la licencia esté algo anticuado). Éste presenta las carreras, habla un poco del tiempo y se despide, pero no habla del desarrollo, ni de los pilotos ni de nada que no esté fijado de antemano, por lo que está muy desaprovechado.

El “bug” de la carrera infinita

MotoGP 13 cuenta con algunos fallos que, a simple vista, no se ven. El más sangrante es que, si queremos disputar una carrera a la distancia real, es imposible acabarla. Por ejemplo, si una carrera es a veintisiete vueltas, al llegar a la vigésima primera, el contador se bloquea y no pasa de ahí. Por muchas vueltas más que demos, se queda en veintiuna, y podemos seguir rodando infinitamente, porque nunca llegaremos a ver la bandera a cuadros... Además, si vamos primeros y nos adelantan, el interfaz de carrera tampoco lo refleja y sigue diciendo que vamos primeros. Para rematar, nosotros hemos probado a siniestrar la moto a propósito y el resultado ha sido que saltara una clasificación con el mensaje de “out” para todos los pilotos y el habitual vídeo del parque cerrado, como si hubiéramos obtenido posición de podio… Nosotros hemos usado la versión de Xbox 360 para hacer este análisis, y hemos disputado varias carreras al número de vueltas “real” y en varios circuitos para comprobar que no fuera algo pasajero. No sabemos a qué se debe, pero esperemos que se solucione con un parche a la mayor brevedad posible. Jugando a un número inferior de vueltas, no hemos tenido ese inconveniente.

Otro bug con el que nos hemos topado ha sido intentando obtener un logro. En él, se pedía ganar una carrera con Nicky Hayden en el circuito de Laguna Seca. Pese a que hemos cruzado la meta en primera posición varias veces, no lo hemos conseguido. Lo mismo nos ha sucedido con otro logro en que se pedía ganar una carrera en Motegi con Dani Pedrosa. Asimismo, la consola se nos ha quedado colgada un par de veces. No es algo que impida poder disfrutar del juego, pero da cuenta, una vez más, de una de las lacras de esta generación: el lanzamiento de juegos sin pulir, a sabiendas de que, parches mediante, los fallos podrán solucionarse más tarde o más temprano.

Así pues, quedamos a la espera de esos parches que solucionen los fallos, pero, por ahora, ésta es la valoración que tenemos que dar...Hemos podido probar también la versión de PS3, y no hemos encontrado ninguno de esos "bugs", así que esperamos que los que hay en la versión de Xbox 360 desaparezcan cuanto antes.

Un buen juego, pero con fallos

MotoGP 13 es un título de motociclismo notable y el único previsto de dicha disciplina entre los juegos de carreras de 2013. Los entusiastas del Mundial, que en España son muchos, seguramente lo disfruten como si estuvieran otra mañana de domingo más asistiendo a un triplete de los pilotos patrios. El control es excelente, con una curva de aprendizaje asequible, y la licencia está muy actualizada. Ahora bien, si no se es un fan absoluto de Márquez, Pedrosa, Lorenzo y compañía, el vetusto motor gráfico y los “bugs” pueden echar un poco para atrás, aunque esperemos que se resuelvan lo más pronto posible.

Valoración

Aprovecha la licencia del Mundial de motociclismo y el control es muy satisfactorio, aunque el apartado gráfico es vetusto y los “bugs” afean el conjunto.

Hobby

69

Aceptable

Lo mejor

El control, sobre todo sin ayudas. Correr con Lorenzo, Márquez o Pedrosa, tras un año sabático.

Lo peor

Algunos "bugs", que hemos observado sólo en la versión de 360. El motor gráfico deja que desear.

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