Análisis

Assassin's Creed Chronicles India - Análisis

Por Daniel Quesada
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Versión comentada: PS4

Que Shiva nos ayude en este análisis de Assassin's Creed Chronicles India para PS4, Xbox One y PC. Arbaaz Mir tiene su momento de gloria con esta nueva entrega de la serie Chronicles, en la que un cerebro más afilido que un chakram os será más útil que la espada.

Llegamos al segundo episodio de la serie Assassin's Creed Chronicles, una trilogía que pretende profundizar en la historia de asesinos "secundarios" a base de una mecánica 2D donde prima la infiltración. Esta vez nos toca ayudar a Arbaaz Mir, distinguido miembro de la Hermandad en el siglo XIX, a frenar las aspiraciones templarias en el exótico subcontinente indio. Arrancamos el análisis de Assassin's Creed Chronicles India.

Aunque la historia avanza 3 siglos respecto a las andanzas de Shao Jun en Assassin's Creed Chronicles China, hay cierto sentido de continuidad, ya que de nuevo nos toca dar con el paradero de la misteriosa caja de Ezio. Los templarios la tienen junto con el Koh-i-Noor, un diamante de 102 kilates que parece estar vinculado con la Primera Civilización. Diamante que, por cierto, existe en la realidad... Así pues, nuestra misión es recorrer diferentes entornos de la India y Afganistán para hacernos con esos objetos y ayudar a nuestros aliados en peligro. ¿Sabremos al fin qué hay dentro de la caja? Todos estos acontecimientos ya aparecían en el cómic Assassin's Creed Brahman, aunque esta vez nos centramos solo en la aventura de Arbaaz y no hay tramos en el presente, aspecto que sí se mostraba en las viñetas.

Saltos especiados

Assassin's Creed Chronicles India da por hecho que ya hemos jugado a la entrega de China. No es que sea imprescindible, pero ayuda bastante porque en esta ocasión se va bastante a saco. Casi desde el principio podemos usar el icónico dardo cuerda para aferrarnos a los techos y hemos de hacer un uso práctico de nuestras herramientas para superar cada estancia. En ese sentido, la dificultad ha subido un peldaño y, aunque no es un juego desesperante, sí nos obliga a tener algo de paciencia y ser meticulosos con según qué saltos y asesinatos.

La infiltración sigue siendo la mecánica principal, pero se ha cedido bastante terreno a los saltos, muchos de ellos contra reloj. Por eso, nos ha recordado bastante a los Prince of Persia (¿sabíais que el primer Assassin's Creed iba a ser originalmente un título de esa saga?), lo cual es bueno: en general, es un título más intenso y con mejor ritmo que AC Chronicles China, pero también algo más corto.

Nuestro catálogo de armas ha cambiado. Seguimos teniendo las bombas sonoras, pero el resto se completa con bombas de humo, el ya inconfundible silbido y los chakrams. Si habéis jugado a Assassin's Creed Syndicate, estos últimos os sonarán como arma cuerpo a cuerpo, pero en esta ocasión se usan como objeto arrojadizo que puede rebotar en las paredes. Resultan prácticos para cortar cuerdas, por lo que protagonizan buena parte de los puzzles del juego.

¿Y qué hay de la lucha? Arbaaz Mir puede pelear, sí, pero al igual que ocurría con Shao Jun es un personaje muy débil, así que lo más recomendable es evitar las peleas cuerpo a cuerpo siempre que sea posible. Si no nos queda otra, tenemos la posibilidad de esquivar/bloquear o de dar un espadazo fuerte y uno débil. Salvo en ciertas circunstancias, esta gama de movimientos nos deja muy vendidos cuando hay más de dos enemigos en pantalla. La subida de dificultad también se nota en ese aspecto, ya que hay muchos soldados de élite capaces de bloquear nuestros ataques.

A la hora de ejecutarlos con sigilo, mantenemos los movimientos existentes: podemos asesinarlos desde las sombras o arbustos, ejecutar asesinatos dobles desde un techo o fliparnos con los asesinatos en salto o deslizamiento. ¡Pero ojo, que los "malos" también han aprendido trucos! Ahora hay soldados capaces de esconderse en las sombras y ejecutarnos si pasamos delante de ellos. No os preocupéis, porque la IA enemiga es tan bobalicona en Assassin's Creed Chronicles India como lo era en China: los soldados basan su percepción en conos de visión y en rutas muy limitadas. Si nos detectan, pasarán a estado de investigación y luego al de alerta, pero este último, si no nos tiene enfrente, solo dura 10 segundos. Después, cual pez Dory, olvidarán que nos estaban buscando y volverán a convertirse en patos de feria. Es una pena que no se haya sacado más jugo a la IA enemiga, porque las partidas podrían haber sido bastante más intensas. Aún así, como decíamos antes, el reto es algo más interesante porque hay más variedad de soldados, pero no puedes quitarte de encima la sensación de estar esquivando "robots", más que seres humanos.

¿Y qué hay de las habilidades Helix? Pues también vuelven en esta entrega, con más fuerza, aunque hay que avanzar bastante en el juego para irlas liberando. La primera es la carrera Helix: mientras dura nuestra barra (que se recarga encontrando cristales), podemos pasar de un escondite a otro sin que nos detecten los vigilantes. Más adelante, desarrollamos la capacidad de acabar con varios enemigos a toda velocidad o la de volvernos invisibles siempre que nos quedemos quietos, al más puro estilo Evie Frye. Si sois muy seguidores de la saga, os decepcionará que no se den explicaciones para que Azbaar adquiera esas habilidades. Simplemente, se avisa de que ha habido un error en Helix... Leñe, un poco de contexto, que a algunos nos gusta saber lo que pasa en el presente de la saga.

Un Bollywood de misiones

No podemos obviar en este análisis de Assassin's Creed Chronicles India que el juego se puede superar en unas 5 horas, a poco que seais habilidosos. Sin embargo, esconde mucho contenido extra. Al terminar el juego, desbloqueamos la Nueva Partida Plus y la Nueva Partida Plus Difícil. En ambos casos, conservamos las habilidades adquiridas, pero la dificultad (y las recompensas) se disparan bastante. Además, los mapeados esconden rutas en las que podemos encontrar diferentes objetos: pergaminos que cuentan la historia de Arbaaz, fragmentos de Animus que aumentan nuestra puntuación o mensajes ocultos en las paredes que solo podemos descifrar con la vista de Águila y que profundizan en el pasado de otros miembros de la Hermandad.

Al margen de todo ello, cada secuencia tiene misiones secundarias que mejoran nuestra puntuación (robar planos a vigilantes, por ejemplo) y, dependiendo de estas y de nuestra actuación general, obtendremos una calificación en cada tramo. Todo ello nos da una puntuación final que, si es lo bastante alta, mejora las capacidades de Arbaaz. Por ejemplo, podemos aumentar nuestra salud o reducir el tiempo que tardamos en trepar. Por tanto, la rejugabilidad del título es bastante alta, a pesar de que en términos generales resulte algo corto: tiene 10 secuencias, frente a las 12 de AC Chronicles China.

Por suerte, eso se compensa con las salas de desafío, unas misiones aparte basadas en el entorno del Ánimus que nos proponen 3 tipos de retos cortos, siempre contra reloj: recoger un número de fragmentos, encontrar un contrato y asesinar a alguien en concreto y, por último, eliminar a todos los enemigos. En cada sala obtenemos un número de "A" de asesino según lo bien que lo hagamos. Al principio solo habrá 3 salas disponibles, pero a base de obtener "A" podremos obtener más retos. No es que sea una ampliación enorme del tiempo de juego, pero se agradecen estos retos más desenfadados.

Elefantes y tapices

Para rematar el análisis de Assassin's Creed Chronicles India, veamos su apartado técnico. De nuevo, hay que recalcar que no se aprovecha en absoluto la capacidad técnica de PS4 o Xbox One, pero al menos sí hay una apuesta estética interesante. Los típicos mosaicos indios salpican unos escenarios particularmente coloridos y exóticos, en los que vislumbramos fastuosos palacios y jardines de palmeras al fondo. En alguna ocasión hemos de esquivar una estampida de elefantes o movernos entre el bullicio de las calles. En general, estos motivos ambientales se quedan un poco en la superficie y nos hubiera gustado profundizar en esas mecánicas, pero lo cierto es que propician que el ritmo sea más variado e intenso que en AC China.

Aunque son muy veladas, también hay referencias a otros miembros de los asesinos, como el propio Ezio o Shao Jun y a personajes históricos como Alejandro Magno. La música, por su parte, vuelve a recuperar algunos acordes del famoso tema "Ezio's Family" y los mezcla con alguna tensa tonadilla de sitar.

Las escenas de corte (de nuevo a base de imágenes fijas) y los diálogos también se contagian de esa estética tan reconocible pero, una vez más, nos tenemos que "conformar" con voces en inglés y subtítulos en castellano.

A pesar de todo y de la evidente simpleza del rendimiento técnico, este viaje tiene un encanto y variedad más convincentes. No es un juego demoledor, desde luego, pero sí supone una aventura agradable para los que quieran algo de infiltración "old school". Por cierto, que el juego deja la puerta abierta a su conexión con otros dos títulos futuros. Por un lado, Assassin's Creed Chronicles Rusia, el juego que cerrará la trilogía. Por otro, Assassin's Creed Syndicate El último marajá, que será el segundo DLC de historia para Assassin's Creed Syndicate. ¿Descubriremos algo en él sobre el legado de Arbaaz Mir?

Valoración

Un juego más pensado para los fans de los Prince of Persia que de los propios Assassin's Creed. Requiere paciencia y cierto ensayo y error, pero atesora encanto "old school".

Hobby

71

Bueno

Lo mejor

El entorno de la India, colorido e impactante. Las misiones extra.

Lo peor

La tonta IA enemiga. Es algo corto. Historia predecible.

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