Análisis

Cine para gamers: Brainscan, juego mortal

Por Carlos Hergueta
-

ARGUMENTO: Michel es un adolescente al que le gustan los videojuegos, cómics y películas de terror. Un día decide probar un nuevo videojuego que traspasa los límites de la ficción y desencadena una ola de asesinatos en la que se ve envuelto. 1994 - DIRIGIDA POR John Flynn. PROTAGONIZADA POR Edward Furlong, Frank Langella, T. Ryder Smith y Amy Hargreaves.

Brainscan parte de una idea muy interesante para un videojugador: Una tecnología tan real que consigue que el usuario se meta literalmente en la historia; que entre en ella y no sea únicamente un espectador con capacidad de acción y elección. De esta forma, el jugador y su mundo son el eje de la experiencia. A estas alturas, ya habréis descubierto que parece una temática común en los films del especial Cine para gamers. Antes de que PlayStation llegase a las tiendas, antes de que Wii popularizase el control con movimientos y antes de que Kinect nos pusiera a andar por salón, este filme proponía controlar (y dar forma a) un videojuego con la mente.

Para ser exactos, en Juego mortal (qué manía hay en España de poner "coletillas" a los títulos en inglés) es más bien el videojuego el que controla al jugador y no al revés, de tal forma que el mundo virtual y el real tienden a unirse. La cinta, de 1994, parte de tecnologías que quizá, quién sabe, podrían llegar a ser reales, como un videojuego que altera nuestra mente. Desde luego si eso ocurre, imagino que el departamento de Sanidad de cualquier país no lo verá con buenos ojos. Bueno, o sí, y se convierta en la herramienta de adoctrinamiento perfecta para que los ciudadanos estemos calladitos y hagamos todo lo que se nos dice sin rechistar.

También vemos cómo Michael (Edward Furlong, el mítico John Connor de Terminator 2), protagonista de la historia, tiene un mayordomo virtual con quien habla con naturalidad para pedirle que haga acciones como llamar por teléfono. Hace 19 años, los que han transcurrido desde que se estrenó la película, resultaba difícil de creer. Hoy en día, con el increíble avance que se ha producido en los ordenadores y los asistentes virtuales basados en búsqueda semántica, no resulta ni mucho menos extraño de ver. Al fin y al cabo, podemos decirle a Kinect que ponga una película o preguntarle a Siri si debemos llevar paraguas al salir de casa.

A medida que se desarrolla la historia, la ciencia ficción va dando paso a la fantasía y suceden cosas que no se podrían explicar a menos que Gandalf anduviese por el barrio. Los diferentes puntos de inflexión de la trama –como cuando aparecen testigos o pistas- se van desarrollando de una forma que va de lo arbitrario a lo absurdo. Las cosas van pasando y uno se siente como un niño que pregunta a su padre “¿por qué?” y recibe como respuesta “porque sí”.

Por eso lo mejor es no pensar demasiado al darle al play y disfrutar de Brainscan sin pretensiones. Porque es una película de la que se puede disfrutar y bastante si uno es fan de los videojuegos, del gore ligerito y de la estética noventera. Por cierto, ojo a Trickster, el "malo" de la película, una especie de cruce entre Bitelchús y un punk de Final Fight.

La hora y media que dura Brainscan pasa bastante rápido y el giro final resulta bastante inesperado. Sorprende y satisface, pese a las carencias de la cinta. Además, el filme nos entrega un ligero mensaje de: “Supera tus traumas, sé valiente y aprovecha el tiempo”. Aunque algunos lo puedan ver como una advertencia sobre los peligros de la tecnología, nosotros pensamos que no critica los videojuegos o el cine, sino que invita a vivir la vida. Y con eso no podemos estar más de acuerdo.

Valoración

Una trama sin mucho sentido da forma a una película entretenida, sorprendente para su época y cuya propuesta ha envejecido razonablemente bien, pues aún no conocemos videojuegos así. Ni ganas.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

El giro de guión final y que consigue mantener bastante bien la tensión.

Lo peor

La historia se desarrolla sin ningún sentido, por lo que lo mejor es no buscárselo.

Lecturas recomendadas