Análisis

Crítica de A propósito de Llewyn Davis

Por Raquel Hernández Luján
-

ARGUMENTO: En A propósito de Llewyn Davis, conocemos a un cantante de folk que vive en el Greenwich Village en los años 60. Con su guitarra a cuestas, durante un frío e implacable invierno, lucha por ganarse la vida como músico.2013 - DIRIGIDA POR: Joel e Ethan Coen - PROTAGONIZADA POR: Oscar Isaac, Justin Timberlake, John Goodman, Garreth Hedlund y Carey Mulligan. Ya en cines.

El último trabajo de los hermanos Coen es un auténtico tratado sobre la identidad y lo difícil que es mantenerse fiel a uno mismo en un mundo que te da la espalda por sistema. Llewyn Davis (un magnífico Oscar Isaac) es un cantante de folk que por circunstancias de la vida ha perdido al compañero con el que formaba un dueto. Intenta a toda costa labrarse un futuro como cantante en Nueva York, pero no le resulta fácil y para sobrevivir tiene que recurrir a menudo a la ayuda de sus amigos que le prestan de cuando en cuando un rincón en el que calentarse los huesos o, en el mejor de los casos le consiguen alguna audición "alimenticia".

De los cafés del Village donde toca con asiduidad se traslada a un club de Chicago en un microrrelato en clave de road-movie con John Goodman y Garrett Hedlund como extraños compañeros de viaje hasta que le surge la oportunidad de hacer una prueba para el magnate de la música Bud Grossman (Fahrid Murray).


Parcialmente basado en la vida del músico Dave Van Ronk, el guión toma como punto de partida sus memorias publicadas de forma póstuma en 2005. Las canciones que podemos escuchar (y disfrutar) a lo largo de la cinta fueron grabadas en vivo por el propio Oscar Isaac, Justin Timberlake, Carey Mulligan y Adam Driver e incluyen canciones folk como "Dink's Song". Uno de los grandes placeres que depara la cinta es dejarse deleitar por los oídos; no hay un corte que no esté pensado y medido para aportar información a la historia y aportarle tridimensionalidad, así que hay momentos que son muy emocionantes.

Algunas de las canciones del propio Ronk fueron también una inspiración directa y han sido versionadas para la composición de la banda sonora, de hecho, uno de sus álbumes se titulaba "Inside Dave Van Ronk" que vino a ser el origen del título original de la película (Inside Llewyn Davis).

Pero al final, ¿qué vienen a contarnos Ethan y Joel Coen a lo largo del metraje? Quizás uno de esos viajes que merecen la pena solo por el hecho de haberse producido, no tanto por el lugar al que te conducen. La metáfora definitiva de ello es ese gato leonino llamado Ulises que se cuela en la vida de Llewyn Davis casi sin querer y vendrá a poner de manifiesto por un lado ese humor tan peculiar de esta pareja de guionistas y por el otro, toda una serie de implicaciones para nuestro castigado protagonista que no termina nunca de encontrar su lugar ni de ser aceptado como lo que es, a pesar de mantenerse tozuda y hasta destructivamente fiel a su esencia.

Tanto la dirección artística de Deborah Jensen (Noé) como la fotografía de Bruno Delbonnel (Amelie, Largo domingo de noviazgo) virada al verde y con ese halo pastel contribuyen a hacernos viajar en el tiempo y a saborear el ambiente característico de esos cafés en los que artistas de todo tipo trataban de abrirse paso deslumbrando al público y labrándose cierta reputación. Pero nuestro Llewyn Davis pertenece al otro lado de la luna, el que nunca terminamos de ver brillar, a pesar de saber que está ahí.

Y eso para el espectador se traduce en un regusto de tristeza con el que hay que lidiar al final del metraje, después de comprender el orgullo herido del artista, pero también del trabajador que se abre en dos en cada actuación y del hombre aterido de frío que debe atravesar la nieve sin tener siquiera un abrigo bajo el que guarecerse y aceptar sin más que la suerte no está de cara. Aunque ni siquiera la resignación será suficiente para pasar página.

Como dice el propio Isaac a lo largo del metraje, "si nunca fue nueva ni pasa de moda, es folk". Pues bien, A propósito de Llewyn Davis es eso mismo en imágenes. Una cinta atemporal, descorazonadora y hermosa, como la música que nunca se olvida.

Valoración

Desgarradora historia de un músico cuyas aspiraciones se ven truncadas. Como si de una de sus canciones folk se tratara está cargada de belleza y tristeza a partes iguales, lo que la hace atemporal.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Oscar Isaac, la música, la fotografía, el tempo interno de la historia ¡y Ulises, claro!

Lo peor

La sensación final es la de llevar cierto peso sobre los hombros, deja un poso de tristeza.

Lecturas recomendadas