Análisis

Crítica de El quinto poder

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: El quinto poder nos habla del encuentro de Julian Assange y Daniel Domscheit-Berg, los dos creadores de WikiLeaks, una plataforma que permite filtrar información secreta de forma anónima poniendo al descubierto a organizaciones, corporaciones e incluso gobiernos.2013 - DIRIGIDA POR: Bill Condon - PROTAGONIZADA POR: Benedict Cumberbatch, Daniel Brühl, Carice Van Houten, Laura Linney, Stanley Tucci, Alicia Vikander, David Thewlis, Anthony Mackie, Peter Capaldi y Dan Stevens. Ya en cines.

Por segunda vez este año vemos a Daniel Brühl en un biopic después de la vibrante Rush, si bien este retrato de interiores de WikiLeaks parece más bien un thriller que una biografía. El quinto poder centra la atención en la progresiva influencia de la página web hasta el momento en el que se hace con una ingente cantidad de material clasificado.

Bill Condon nos muestra a un Julian Assange obsesionado por la seguridad, siempre ilocalizable y con una evidente ansia de grandeza que le hace adoptar una actitud altiva hacia los demás, de los que desconfía por defecto. Su objetivo final es sacar a la luz los secretos de los demás, manteniendo opacos los suyos propios.

Recordemos que en la actualidad, continúa recluido para evitar ser extraditado y que ha sido acusado de varios delitos muy graves, que siempre ha percibido como amenazas debido a su influencia.

Benedict Cumberbatch se metamorfosea en el programador y hacker informático calcando algunas de sus expresiones faciales más características como la sonrisa tras la que esconde sus intenciones cuando es entrevistado al final de la película, momento en el que más luce su interpretación.

Mantiene una buena dialéctica con su compañero de reparto, Daniel Brühl, que en esta ocasión da vida a Daniel Domscheit-Berg, el cocreador de WikiLeaks, retratado en la película como el anclaje de Assange a la realidad y la persona que le paraba los pies gracias a su ética perodística (es quien comprueba las fuentes, contrasta de las informaciones y se preocupa por no desvelar la identidad de personas que pueden quedar expuestas a riesgos).

Hay que tener en cuenta que la película, cuyo guión corre a cargo de Josh Singer está precisamente basada en el libro "Inside WikiLeaks: My Time With Julian Assange At The World’s Most Dangerous Website", escrito precisamente por Domscheit junto a Luke Harding y David Leigh, de modo que se explica con facilidad hacia cuál de las dos personalidades se decanta la película, que, sea como fuere, no profundiza en exceso en la compleja personalidad de Assange ni en su pasado, un jeroglífico que no se ha conseguido desvelar.

El quinto poder, trata de mostrar la devastadora influencia de Internet, que va mucho más allá de la prensa escrita (el cuarto poder) gracias a su potencial global de penetración y la facilidad con la que puede esconderse la identidad de las fuentes que filtran informaciones. Sin embargo, para mostrar precisamente cómo funciona se utiliza el símil de una enorme redacción periodística que no termina de funcionar y que le da a la película un cierto aire de obsolescencia. En general, el acabado de la fotografía es muy retro para abarcar el periodo 2006-2010 y no termina de cuajar demasiado la escasa estructura humana que hay detrás de WikiLeaks.


Por el contrario el duelo Assange-Domscheit sí queda claro al poner de manifiesto lo que uno y otro persiguen: algo parecido pero no igual. Mientras el primero se niega a tocar los documentos y quiere publicarlos sin editar, el segundo comprende que es más cauto revisarlos y eliminar los nombres de las personas que puedan quedar comprometidas cuando salgan a la luz. Y en este impás llega la gran pregunta: ¿hasta qué punto es beneficioso airear los secretos de las instituciones y cuál es el coste de exponerlos?

La cinta toma partido de forma tibia en esta cuestión al final del metraje, cuando, tras recibir la mayor filtración de documentos de su historia de origen confidencial que atañe a los servicios de inteligencia de Estados Unidos, es hora de demostrar cuál es la verdadera finalidad y espíritu de WikiLeaks. Escasa emoción, habida cuenta de que todos sabemos cómo se desarrollaron los acontecimientos. En la cinta es en estos momentos cuando los secundarios adquieren mayor relevancia. Entre ellos encontramos a Anthony Mackie, Nick Davies, Alicia Vikande, David Thewlis, Carice van Houten, Stanley Tucci, Laura Linney o Peter Capaldi.

Se echa en falta una conclusión final, que vaya más allá de la rivalidad personal y profesional entre las dos personalidades retratadas, y que se adentre un poco más en la situación actual de WikiLeaks y de OpenLinks. La película te deja con ganas de más.

Como anécdota podemos comentar que Cumberbatch se puso en contacto vía email con Assange para conocerlo en persona, invitación que fue declinada por el activista que lleva casi una año y medio recluido en la embajada de Ecuador de Londres para no ser extraditado a Suecia. Los diez emails que se cruzaron vieron la luz a través de la propia página de WikiLeaks y en ellos se muestra la desaprobación de Assange: "Creo que eres buena persona, pero creo que esta película no es una buena película [...]. Está basada en un libro engañoso de alguien que quiere vengarse de mí y de mi organización".

Valoración

Biopic que nos muestra los orígenes de WikiLeaks y la figura de su creador: Julian Assange. Le falta fuerza al final y no profundiza en Assange tanto como le gustaría al espectador, pero Cumberbatch y Brühl mantienen un buen pulso.

Hobby

68

Aceptable

Lo mejor

Los dos intérpretes principales y cómo se muestra el impacto de las filtraciones en la red.

Lo peor

Pocas sorpresas en una historia que todos hemos vivido y en cuyas consecuencias poco se profundiza.

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