Análisis

007: Crítica de Skyfall

Por Manuel del Campo
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Tras una accidentada misión, Bond es dado por muerto. En realidad se encuentra provisonalmente retirado, fuera de circulación en busca de un sentido a su trabajo y a su vida. Sin embargo, se ve obligado a regresar cuando el MI6 sufre una serie de brutales ataques que ponen en peligro a toda la organización, incluidos sus agentes y la propia M. 2012 - DIRIGIDA POR Sam Mendes - PROTAGONIZADA POR Daniel Craig, Javier Bardem, Judi Dench, Ralph Fiennes, Naomie Harris, Bérénice Marlohe, Albert Finney.

La 23º entrega de 007, Skyfall supone un punto de inflexión en la saga. Nos encontramos ante un Bond con un aire crepuscular, desencantado, que cuestiona la naturaleza de su trabajo y muestra un declive físico inédito hasta el momento. Es también el inicio de una nueva etapa en la serie, en la que salvo James Bond (obvio) y Craig (este al menos en las dos próximas películas que ya ha firmado), el resto de los personajes que le acompañan dejan paso a un nuevo elenco que tiene aquí su carta de presentación.

También es, sin lugar a dudas, un abierto debate entre lo clásico y lo moderno, que cuestiona y aplaude ambas tendencias, y que aprovecha el 50 aniversario de la franquicia para incluir constantes guiños a algunas de las películas más recordadas de 007.

Esta etapa de 007 con Daniel Craig al frente se encuentra con un “problema”: El inicio con Casino Royale (2006) –para mí una de las mejores películas de toda la saga, si no la mejor, y una de las cintas de acción más destacadas de la pasada década- puso el listón tan alto que las entregas posteriores se enfrentan al inevitable juicio de la comparación. Es evidente que Quantum of Solace (2008) no lo superó, y para mí Skyfall tampoco, aunque se queda bastante más cerca, y la sensación es que no comete el error de intentar seguir su estela. Es curioso comprobar como mientras aquella se embarcó en una sucesión de escenas de acción que llegaban a resultar extenuantes, Skyfall, bajo la direccion de Sam Mendes (American Beauty, Camino a la Perdicion, Revolutionary Road), peca más de contención, dosificando la acción en base a las demandas de la progresión argumental.

Eso no significa que Skyfall resulte aburrida, ni mucho menos.  Además de una secuencia inicial absolutamente trepidante y espectacular (cumpliendo con los cánones de la serie, y que mezcla coches, motos, trenes y genial chulería made in Bond), Mendes consigue que durante todo el metraje (y son más de dos horas) se mantenga una constante tensión narrativa y dramática –apoyada en un estilo visual por momentos deslumbrante, atentos a la pelea nocturna en Shangai- que hurga en el pasado de los personajes y muestra sus aristas más turbias y desconocidas.  Porque estamos sin duda ante el Bond que más se acerca al género del drama. Y como todo buen drama que se precie, esta es una historia de traición y venganza, con un aire shakesperiano que rodea a todos los protagonistas llevándoles al límite. Aquí descubrimos elementos del pasado de Bond y M inéditos hasta ahora, lo que lleva a la saga a un terreno mucho más personal. Y lo hace, además, sin olvidarse de incluir bastantes pinceladas del humor sarcástico que tanto echamos de menos en Quantum of Solace

Y en este sentido es imposible no reconocer el papel crucial que juega Silva, el villano interpretado por Bardem, difícil de calificar pero sin posibilidad de que cause indiferencia, desconcertante y provocador (hasta el punto de intentar seducir a Bond…), divertido y esperpéntico, por momentos histriónico pero con geniales pinceladas de sus incuestionables dotes interpretativas. En mi opinión, Bardem pierde algunos enteros al expresarse en inglés, y a veces trasmite la sensación de no tomarse en serio su papel (puede que de forma intencionada por órdenes del director), aunque en su defensa hay que decir que algunos trazos de su personaje están cogidos con hilos. También es más que evidente la inspiración de este villano en el Joker de El Caballero Oscuro, aunque en la comparación Silva sale derrotado. El propio Mendes ha reconocido su devoción por el Batman de Nolan, algo que se deja notar a lo largo de todo el film. En cualquier caso, es el mejor villano -con diferencia- de esta etapa de James Bond hasta la fecha (veremos lo que hace Christoph Waltz en Spectre). Siempre es mejor pasarse que quedarse corto.

En cuanto al resto de los personajes, los clásicos ganan por goleada a los modernos. Judi Dench/M sigue perfecta, Ralph Fiennes está impecable con su habitual sobriedad en un papel que será crucial en las próximas películas, y siempre es un placer ver en pantalla al gran Albert Finney por muy anciano que esté. Por el contrario, el joven Q - personaje que reaparece tras su ausencia en las dos anteriores películas- queda lejos de los anteriores intendentes (el inolvidable Desmond Llewelyn y el divertido John Cleese), y las dos chicas Bond resultan más bien insustanciales, una por su brevísima –aunque deslumbrante- presencia, y la otra por mostrarse poco convincente, aunque tendremos ocasión de verla en las próximas películas... Aquí sí que la sombra de Vesper/Eva Green de Casino Royale resulta más que alargada.

Daniel Craig, eso sí, sigue siendo el alma de este Bond, cada vez más mimetizado con el personaje, asesino frío y descontrolado, con turbulento y atormentado pasado, capaz de llevar el sarcasmo a límites insospechados, apoyado aquí en unos diálogos notables. Su mérito es aún mayor por darle un giro inesperado a su personaje, mostrando su lado físico más vulnerable (en las anteriores películas le tocó al emocional). Y, por supuesto, demostrando que hoy por hoy no tiene rival interpretando las peleas y las persecuciones, haciéndolas tan creíbles como dolorosas.

Skyfall resulta original y valiente en su propuesta dentro de la saga, encuadrándose más en el drama de acción que en la línea habitual más superficial y espectacular. Una gran película que nos deja con ganas de ver qué son capaces de hacer Sam Mendes y Daniel Craig en Spectre.

En este caso, os incluyo el tema de la película -interpretado por Adele- con más sentido que nunca, puesto que se llevó nada menos que el Oscar de Hollywood a la mejor canción, la primera vez que esto sucede en la saga, y mira que ha habido temazos...

Valoración

Sin llegar al nivel de Casino Royale, se trata de un gran Bond, que reduce la acción para ofrecer una tensión dramática y narrativa más poderosa. Todo dentro de una factura impecable y con un Craig de nuevo perfecto.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Daniel Craig. La tensión narrativa y la calidad visual. El comienzo y la parte de Shangai. Bardem.

Lo peor

Hay menos acción de lo habitual. A las chicas les falta carisma. Le falta algún momento memorable.

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