Jason Statham ha entendido cómo es el héroe que más necesitamos y vuelve a él casi en cada película

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Jason Statham se ha convertido en maestro de un tipo de héroe de acción que para muchos está desfasado, pero hay una legión de fans que se lo pasa pipa con sus películas.
Puede que el cine de acción siga navegando por los mismos derroteros, pero negar que ha ido evolucionando con el paso de los años sería mentir. Ahora gustan más las películas con coreografías extremadamente elaboradas, a lo John Wick o Nadie, con una clara influencia del cine asiático y el gun fu. También tienen prioridad las comedias de acción, sobre todo las buddy movies como Los hermanos demolición.
Y luego está Jason Statham, que lleva casi toda su carrera en el cine interpretando a un tipo de héroe muy específico casi de forma continua. Distintos nombres, diferentes historias y trasfondos, pero la esencia de muchos de los personajes de Jason Statham es la misma.
El actor británico tiene una clara tendencia a interpretar a veteranos muy capacitados que tratan de llevar una nueva vida. Sus personajes pueden ser exmiembros de las fuerzas especiales, antiguos agentes gubernamentales o asesinos con una larga lista de enemigos a sus espaldas.
Da igual, Jason Statham casi siempre empieza sus películas con una nueva vida que pronto se irá al garete. A veces es porque sus antiguos enemigos o aliados reaparecen y su pasado, de forma inevitable, lo alcanza. Otras es porque algo sucede que lo obliga a reconectar con sus viejos hábitos. Por ejemplo... un secuestro de alguien cercano.
Y ya está liada. A partir de ese momento, sean los motivos que sean, Jason Statham está autorizado moralmente por el público para iniciar un concierto en dolor sostenido contra la imprescindible oleada de esbirros que el villano de turno lance contra él.
Desde Transporter, casi todas las películas en solitario de Jason Statham han compartido un patrón similar que podría haber generado tedio entre los espectadores...
Pero nos encanta ver a Jason Statham repartiendo estopa
Hay algo fundamental en las historias que adoptan la mecánica del "ejército de un solo hombre". No son argumentos novedosos en absoluto; el cine de acción moderno está plagado de ejemplos: John Rambo (Acorralado), Comando, Jungla de cristal, la ya citada John Wick...
Los grandes héroes de acción saben que el público necesita disfrutar de esos personajes que se enfrentan contra todo pronóstico a una amenaza abrumadoramente superior y la superan sin necesitar superpoderes (la experiencia no es un superpoder, y lo demás son licencias creativas para hacer más disfrutonas las películas).
Es verdad que las películas de Jason Statham no tienden a ser supertaquilleras; Megalodón es una de esas curiosas excepciones, aunque ahí entran otros factores, y tampoco encaja en el tipo de historia que comento hoy. Pero de vez en cuando hay alegrías como Beekeeper: El protector, que triunfan también en el plano económico.

Vista una peli de Jason Statham, vistas todas, sí, pero hay un placer especial en verlo repartiendo más que un furgón de Amazon en Navidad en películas como A Working Man, Shelter: El protector o, este verano, El motín. Cómo me reí con la comparación con Jungla de cristal que proponía un póster hace unos días.
Jason Statham ha sabido cubrir un vacío que el cine de acción prácticamente ha relegado a la serie B y compagina sus apariciones en otros proyectos y franquicias con películas que, esencialmente, son "Jason Statham haciendo de Jason Statham", y me parece que es la mejor decisión que pudo tomar.
Esto le garantiza una base de fans que no solo ven sus taquillazos, sino que disfrutan como enanos de su sesión de apalizamiento en la gran pantalla.
Statham no necesita un universo fascinante como el de John Wick, aunque debo decir que sería una fantasía que el mundo de la Alta Mesa se encontrase con uno de los personajes de Jason Statham. Chad Stahelski, ¿a qué estás esperando?
Lejos de tener esos atractivos ecosistemas que generan una saga, aunque Beekeeper podría hacerlo, Jason Statham "empieza de cero" en cada proyecto, pero siempre hay algún espabilado que se cree en posición de aplastar a su personaje; ese suele ser su primer y peor error.
Que no quiere decir que no disfrutemos de otros tipos de héroe de acción, pero Jason Statham ha sabido leer las necesidades de un sector del público y se ha convertido en el rey a la hora de encarnar un estereotipo de héroe que, para otros, está desfasado. Gracias por seguir al pie del cañón, Jason.

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