Crítica de A Working Man: Jason Statham se curra un concierto en dolor sostenido con aroma ochentero

Amazon MGM Studios

Ha llegado el momento de dejar trabajar a Jason Statham, especialista en artes marciales, disparos, explosiones y en sacar petróleo de premisas trilladas.

¿Transportista? "Hecho". ¿Mecánico? "Hecho". ¿Submarinista? "Solo en verano". ¿Apicultor? "Heeeecho". ¿Mercenario? "Varias veces". Jason, no lo pones fácil… a ver… ¿Capataz? "Hmmm se pueden hacer muchas cosas con esas herramientas. ¡Vamos a ello!" Jason Statham regresa a la gran pantalla este viernes 28 de marzo con A Working Man, su nueva película de acción.

Ha pasado más de un año desde que lo tuvimos repartiendo estopa en Beekeeper: El protector, pero como vas a comprobar, Jason sigue hecho todo un zángano. A Working Man se basa en Levon's Trade: A Vigilante Justice Thriller, el primer libro de la saga de Levon Cade de Chuck Dixon.

A cargo de la película tendremos a David Ayer, que ya dirigió Beekeeper: El protector con Jason Statham y también películas como Escuadrón Suicida. A Working Man también cuenta con Sylvester Stallone, que puede haber colgado la boina de mercenario, pero se ha encargado del guion de la cinta.

Hoy, en Hobby Cine, te traemos nuestra crítica de A Working Man, con un Jason Statham deseando repartir palizas, porque es un tipo muy trabajador, como dice el título.

Thriller de acción, plantilla 5

La premisa de A Working Man es bien sencilla: Levon Cade lleva una vida honrada como capataz de la construcción y trata de ser el mejor padre posible para su hija pequeña. Intenta olvidar su pasado en el ejército, aunque las cosas que hizo aún le atormentan.

Por desgracia, todo cambia cuando la hija universitaria de su jefe es secuestrada y no hay pistas de su paradero. Levon debe reconectar con su antigua vida para dar con la joven antes de que sea demasiado tarde y, ya que está, hacérselo pagar a los canallas que se la llevaron.

¿Te suena de algo? Sí, de las otras 200 veces que has visto esta historia en películas de acción, muchas de Jason Statham, por cierto. Es casi una plantilla en el género: Venganza (Taken), Comando… son películas que usan el secuestro como impulsor para una vendetta sangrienta.

Esto hace que la capacidad de sorpresa de la historia sea nula. A Working Man es muy sencillita en ese aspecto, y no esperes que todo lo que veas vaya a ser lógico, porque este tipo de películas precisan de la conveniencia del espectador para funcionar. Hay cosas que se resolverán muy rápido o para las que no se buscarán explicación: han pasado y ya. 

Si llegas a ver A Working Man pensando que es una función de El mercader de Venecia, no te va a gustar. Es así de sencillo. Es una película de Jason Statham: hemos venido a verle repartir más que un crupier de casino sobreexplotado. Pero algo de historia hay que meter, claro: hace falta una excusa para dos horas de palizas.

Jason Statham haciendo de Jason Statham siempre es bien

No vas a tardar en ver a Jason Statham poniendo en práctica un poco de teoría del dolor, aunque la parte buena tardará un poquito más en llegar. Pero cuando empiece la fiesta, prepárate.

Aunque hemos visto a Jason Statham en este tipo de papel en infinidad de ocasiones, siempre es un regalo. Es cierto que no es un héroe vulnerable, como se estilan más recientemente, sino un ejército de un solo hombre, un tanque humano al más puro estilo de las películas de acción ochenteras.

Pero el actor británico disfruta de un carisma especial que, pese a que todo en sus películas puede ser visto como grandes "pero", no te aburren.

Las secuencias de acción de A Working Man son convencionales, pero efectivas, sin grandes pretensiones más que la de satisfacer al espectador con el siguiente movimiento de Statham.

Un elenco entregado, pero muy caricaturesco

A Jason Statham le acompañan estrellas como David Harbour, Michael Peña, Jason Flemyng, Arianna Rivas, Maximilian Osinski, Noemi Gonzalez, Emmett J Scanlan, Eve Mauro, Kristina Poli, Andrej Kaminsky, Isla Gie, Chidi Ajufo o Alana Boden.

La mayoría son personajes extremadamente estereotípicos que, pese a los esfuerzos del elenco por ofrecer una actuación interesante, no pueden dar más de lo que les permiten sus papeles.

Me gusta especialmente el papel de Arianna Rivas, porque no es la típica damisela en apuros y ya. Al menos, en su caso, hay una capa interesante.

Luego, el 90% de los malos son de Telesbirro, lacayos 24 h. En cuanto a los jefes, pues más de lo mismo: son los más peligrosos del mundo hasta que se encuentran al otro extremo del cañón del arma que empuña Jason Statham.

A Working Man es la versión 2.0 de Beekeeper: El protector, con otra temática y menos guasas —algo que se echa de menos la verdad— para ofrecer un thriller convencional que servirá a los fans del género y de Jason Statham y repelerá a cualquiera que se piense que va a ver otra cosa.

Valoración

Nota 69

Dos horas de Jason Statham apalizando malos de forma creativa hacen que no importe que la historia la hayamos visto 400 veces, aunque a veces innovar no haría daño.

Lo mejor

Jason Statham está en su salsa y trabaja reglamentariamente cada muerte que provoca.

Lo peor

Si buscas una película innovadora, conmovedora y que te sorprenda, sigue intentándolo.

Otros artículos interesantes:

A Working Man (2025)

A Working Man (2025)

Título original

A Working Man

Lenguage original

Inglés

Duración

1h 56m

Hobby69Aceptable

Más información sobre:

Ver sus artículos

Javier Cazallas

Redactor

Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.

Mostrar comentarios