¿Se acabó el ciclo Marvel o Avengers: Doomsday conseguirá interesar con su superapuesta?

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
Marvel necesitaba que se lanzara una nueva entrega de Vengadores porque el multiverso en el que se han metido es insostenible sin ello, ¿pero el público también lo necesita?
Durante muchos años, Marvel estuvo construyendo un camino más o menos claro que acabó desembocando en la gran celebración que supuso Vengadores: Endgame (2019).
Desde entonces la compañía no ha sido capaz de replicar un evento que haya alcanzado la misma repercusión, ni parece probable que lo logre en su intento por revivir la saga a través de las nuevas entregas de Avengers con Doomsday y Secret Wars, previstas para llegar a la cartelera este año y el siguiente.
Los Vengadores nacen para dar sentido al UCM

Marvel se metió en un terreno fangoso cuando decidió alumbrar el Universo Cinematográfico de Marvel, empujando a que todas las películas que produjera el estudio se vieran en la necesidad de estar interconectadas entre sí.
La primera entrega de Los Vengadores, lanzada en 2012, fue el culmen de la Fase Uno de Marvel, y también se convirtió en una parte troncal de la identidad del estudio, señalando que todo lo que estaba bajo su ala tenía un propósito más grande, que sus héroes y heroínas luchaban por algo importante de verdad.
Cada entrega de Vengadores era una bonita reunión de personajes al tiempo que un recordatorio de que había eventos cósmicos desencadenándose más importantes que la vida de un puñado de civiles a proteger, con la introducción de las Gemas del Infinito que le conferían un inmenso poder a Thanos, el gran villano de la saga.

Seguimos durante casi una década su larga batalla y posterior victoria retratada en una película tan popular que todavía ninguna otra ha podido bajar a Vengadores: Endgame del podio como la segunda cinta más taquillera de todos los tiempos a nivel mundial, tal solo por detrás de Avatar (2009).
Con ello se remataba por todo lo alto a su vez la Fase Tres de Marvel, justo en el momento en que Marvel empezó a hacer cosas interesantes gracias al lanzamiento de Disney Plus, donde pudo empezar a proponer ideas originales y más arriesgadas en un formato televisivo.
Marvel se distancia de sí misma
Las series de Marvel fueron un soplo de aire fresco a partir de la Fase Cuatro y marcaron un punto de inflexión, con ejemplos como Bruja Escarlata y Visión, Loki o ¿Qué pasaría si…?, que se atrevían a apostar por otros otros géneros y narrativas, que iban más allá de las historias superheróicas convencionales que continuaban predominando en la gran pantalla.
Y, aunque en los últimos meses hemos presenciado el estreno series únicas como Wonder Man, parece que ese empeño por diversificar a la hora de llevar personajes a la tele y a las salas sea un constante tanteo de prueba y error para Marvel.
No duda en presentarnos nuevos rostros, tan solo para comprobar si conectan bien con el público y explotarlos únicamente hasta que sean rentables antes de deshacerse de ellos, como en los casos de Capitana Marvel (2019) o Eternals (2021).

Mientras Marvel se sumerge en la búsqueda de un nuevo plantel de personajes para salvar el universo una vez más, la excusa del multiverso -del UCM-, le permite no pensar, ampliar horizontes, crear por crear, con una línea editorial cada vez menos clara al tiempo que se cierra a las nuevas audiencias.
Por mucho que todas las producciones del UCM se puedan disfrutar de manera individual, el público ajeno debe atravesar una puerta muy pesada para introducirse en él por esa interconexión abrumante que hay entre todo.
Esa es la explicación detrás de las Fases, un método sencillo para dividir el multiverso, para no saturar demasiado. Y aun así es un equilibrio difícil de sostener.

Es el momento de que Vengadores regrese, ¿pero a qué precio?
Hace ya dos Fases que no tenemos una nueva Vengadores, que Marvel parece demandar y querer dar a su fandom una buena dosis de cameos marca Marvel, una divertida ronda de chistes derivada de los improbables encuentros entre personajes que casi parecen pertenecer a universos distantes.
Doomsday y Secret Wars regresarán en una sobrecargada historia que reunirá a más personajes de los que puede sostener un buen guion, con casi todos los nombres que conocemos más las nuevas incorporaciones de los años recientes.

Sin un Thanos al que recurrir, pero con un Doctor Doom que hace resurgir al Robert Downey Jr. que ya no estará de vuelta como Iron Man. En un intento por ser igual de icónico que todavía no sabemos si logrará o tan sólo calará entre el público por el cariño que le tenía como Anthony Stark.
Vengadores necesitaba regresar para reforzar todo eso que le faltaba a Marvel, porque hacía tiempo que se extrañaba una columna vertebral que le diera sentido al batiburrillo del multiverso con el paso de las Fases. Y Doomsday parece ser una prueba más en la que Marvel mirará si el público aún sigue esperando la próxima Endgame.
