La edición original de Final Fantasy para NES tenía un error catastrófico, que obligó a incluir notas en medio millón de copias

Nobuo Uematsu ha desvelado cómo Square tuvo que incluir notas en cada una de las copias iniciales de Final Fantasy, para advertir de un bug letal.
Desde las entregas originales de Final Fantasy hasta Final Fantasy XVI y los remakes, la importancia de esta franquicia es definitoria; no solo en los RPGs, sino en la propia industria.
Moldear los sueños de varias generaciones ha hecho que los fans vuelvan una y otra vez a los juegos clásicos, donde a veces descubren sorpresas inesperadas.
También ocurre con Final Fantasy, el título que dio pie a la saga en 1987; pero cuyo lanzamiento tuvo una gran complicación que ha sido desvelada ahora.
Final Fantasy advertía en su caja de un bug letal
El usuario de X Genki ha traducido unas recientes declaraciones de Nobuo Uematsu, quien ha dado a conocer la anécdota más peculiar del primer Final Fantasy.
Todo estaba listo en diciembre de 1987, cuando Square iba a lanzar un RPG llamado a hacer historia. Pero casi pudo pasar a los anales por motivos más negativos.
La primera tirada del juego tenía un bug destructivo. ¿El problema? Que los desarrolladores solo lo detectaron cuando Final Fantasy estaba listo para salir a la venta.
El fallo quedaría corregido en posteriores ediciones, pero la tirada inicial no disponía de ese margen de tiempo; de modo que se recurrió a soluciones prácticas.
Cada una de las primeras 500.000 copias del juego en NES incluía una nota en papel, con instrucciones específicas: “si ocurre este error, el juego se romperá: no borres esto”.
El mensaje hacía referencia a elementos del juego (como equipo o armas) que, bajo ninguna circunstancia, debían eliminarse; de lo contrario, todo se iría al traste.
Introducir esta nota en medio millón de cartuchos exigió un esfuerzo común: todo el estudio se puso manos a la obra, incluyendo el propio compositor de Final Fantasy.
Uematsu, el artista Kazukoi Shibuya, el programador Ken Narita y el resto de empleados se armaron de paciencia, a la hora de poner una nota en cada una de las copias.
La suerte estuvo del lado del estudio: no hubo grandes complicaciones por el bug de Final Fantasy, que quedó borrado en posteriores reediciones.
El resto es historia, la de los millones de copias vendidas por Final Fantasy, en sus distintas versiones para toda clase de plataformas; hasta los 203 millones que suman todas las entregas de la saga.
Los finales de los 80 eran una época muy distinta a la actual. Square, casi como un equipo indie moderno, tiró mano de imaginación, esfuerzo común y tesón para evitar la primera gran crisis en su saga más importante.
