The Acolyte y El Pingüino: las dos caras de la moneda de cómo hacer un episodio-flashback

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
Star Wars y DC han recurrido en sus series a una estrategia que, si se usa bien, puede ser muy efectiva, pero ojo con hacerlo a la ligera.
Este 2024 hemos tenido grandes éxitos y fracasos en el terreno de las series, y las franquicias más famosas no han sido ninguna excepción. Star Wars y DC han lanzado apuestas osadas en Disney+ y Max, respectivamente, a través de series como las que nos ocupan hoy: The Acolyte y El Pingüino.
Leslye Headland se remontó a la era de la Alta República para sumergirnos en el germen que llevaría a la Orden Jedi a su práctica extinción. Por otro lado, el oscuro universo de The Batman de Matt Reeves volvía a la pantalla en la serie creada por Lauren LeFranc y centrada en el villano encarnado por Colin Farrell.
Curiosamente, ambas series han recurrido a una técnica narrativa muy frecuente, pero que rara vez se extiende a todo un episodio: el flashback, esa retrospectiva que nos hace explorar el pasado para aportar información relevante para el presente.
Tanto The Acolyte como El Pingüino han optado por los episodios-flashback para dar profundidad a personajes importantes en sus historias. El resultado, sin embargo, no podría haber sido más diferente.
ATENCIÓN: a partir de este punto encontrarás spoilers de The Acolyte y El Pingüino. Si tienes intención de ver alguna de esas series, es posible que prefieras esperar hasta haberlo hecho.
The Acolyte ahoga su historia con las miradas al pasado
Empezamos por Star Wars, la serie de Disney+ que llegó a finales de primavera a la plataforma con gran expectación, y no pocas polémicas. Hoy nos centraremos solo en sus episodios-flashback y en por qué son el gran descalabro de la serie en muchos sentidos.
La serie interrumpe su narrativa principal para contarnos la historia de la infancia de Osha y Mae, los personajes interpretados por Amandla Steberg en su versión adulta. Si bien esta analepsis ayuda a que personajes como la maestra Indara (Carrie-Anne Moss) o Kelnacca (Joonas Suotamo), eso no es suficiente para justificar una historia mayoritariamente vacía —e insufrible—.
The Acolyte empieza a zozobrar a partir de su tercer episodio para muchos fans de Star Wars. No solo interrumpe sin necesidad la continuidad narrativa en todo un capítulo, pudiendo recurrir a flashbacks más cortitos, sino que volverá a perpetrar el mismo crimen en el penúltimo episodio.
Si no ya era innecesario, dos era prácticamente una burla, especialmente si contamos con que The Acolyte ha costado más de 180 millones de dólares, que dan para más que para contarte lo mismo dos veces.
El Pingüino explora con brillantez el pasado de su personaje estrella
Pasamos a Max, donde hemos disfrutado de los ocho episodios de El Pingüino, aunque nosotros nos vamos a centrar en el cuarto, titulado Cent'Anni.
Se trata del episodio en el que nos metemos de lleno en el pasado de Sofia Falcone, el personaje de Cristin Milioti que ha robado escenas desde el minuto uno. Además de beneficiarse del tono general y la fantástica calidad de producción de El Pingüino, digna de llevar el sello de HBO Original, lo hace con maestría y metiéndonos en la psique del personaje.
El Pingüino interrumpe igual que The Acolyte la narrativa principal, pero uno no tiene la sensación de que la serie le está haciendo "perder el tiempo" con una historia que, si bien se puede resumir, es tan intensa que te atrapa con una facilidad pasmosa.
Dos formas muy diferentes de mirar al pasado
A la vista están los resultados, claro: Cent'Anni es el episodio de El Pingüino mejor valorado de la serie, solo superado por el capítulo final.
En la otra cara de la moneda tenemos The Acolyte, cuyos episodios 3 y 7 son los peor valorados por los usuarios de IMDb. En gran medida por lo frustrante que resulta la historia que cuentan… dos veces.
Aunque no es, ni de lejos, lo único que define el éxito o el fracaso de las series, la forma en que El Pingüino y The Acolyte han hecho uso de un recurso tan delicado como el episodio-flashback es un reflejo del cuidado que se ha puesto —o no— a sendas producciones.
Cierto es que El Pingüino no se ha quedado corta con su presupuesto, pues ha rondado los 300 millones, pero los 180 millones de The Acolyte tampoco son una broma como para que la serie cosechase semejante fracaso.
Y ahí está el quid, The Acolyte terminó cancelada tras su primera temporada por baja audiencia, y El Pingüino ha cerrado su aventura con récords de espectadores. Todo ha sido tan "día y noche" como sus episodios-flashback.

