James Gunn cree que el “sentimiento antiamericano” afectó a Superman y no está desencaminado

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
Superman no ha sido el mayor éxito en taquilla de DC, y su director lo achaca al “sentimiento antiamericano” a nivel internacional en lugar de a otros factores.
Desde que James Gunn estrenó Superman en cines el pasado mes de julio, la cinta no ha logrado tener la repercusión en taquilla a nivel internacional de anteriores películas de DC, que llegaron a doblar a este largometraje en recaudación, sobrepasando la cifra de los 1.000 millones de dólares.
Un par de semanas después del estreno de Superman en cines, su director planteó ante los medios el posible motivo del fracaso en el extrajero de su nuevo largometraje para DC. Según las propias palabras de James Gunn, la falta de popularidad de este superhéroe frente a otros más conocidos como Batman podría haber sido uno de los motivos, pero no el más destacable.
“También afecta el sentimiento antiamericano que tenemos en todo el mundo en este momento”, explicó el cineasta. “Realmente no nos está ayudando. Así que creo que es solo cuestión de dejar que algo crezca”.
James Gunn usa a Superman en su lucha contra Trump
James Gunn se ha declarado de forma abierta en contra de las políticas del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por lo que incluso antes del estreno de Superman hizo todo lo que estuvo en su mano para intentar desligarlo de la imagen de héroe estadounidense que lleva asociada.
Mientras Donald Trump se esfuerza por luchar contra la inmigración en el país, tomando medidas muy estrictas para aumentar las deportaciones, James Gunn defendió a todas las personas que residían en Estados Unidos aunque no fueran naturales de allí dejando claro que Superman también era un inmigrante.
Después de todo, Superman no es terrícola, procede del planeta Krypton, y fue adoptado por una familia de Smallville, en Kansas, que le permitió tener una nueva vida, hasta que se le abrieron las puertas al mundo laboral como reportero en el periódico Daily Planet de Metrópolis.
Aunque al gobierno de Donald Trump le sentara fatal aquel ataque directo, era un hecho: si Superman podía llevar una buena vida en Estados Unidos como inmigrante, lo justo es que cualquiera pudiera tenerla también.
El actor Sean Gunn respaldó las palabras del director de la película asegurando que el personaje era inmigrante, como el resto de las personas a las que apoyaban en ese país:
“Si no te gusta eso, no eres estadounidense. Quienes rechazan la inmigración están en contra del estilo de vida estadounidense, están en contra de lo que significa el sueño americano".
Superman sigue siendo un héroe estadounidense
A pesar de todos los esfuerzos verbales del equipo de Superman por demostrar que la cinta era algo diferente a la imagen popular que se tenía de él como justiciero de Estados Unidos, el mensaje no ha logrado calar en las audiencias.
Quizá Superman no lleve por bandera las franjas rojas y blancas con estrellas del Capitán América, pero tampoco es Black Panther ni Shang-Chi. Su historia está ligada al país que gobierna Trump, y la mitología que lo envuelve sigue teniendo un marcado carácter estadounidense.
Es por ello que la forma en la que lo miramos ahora se ha visto afectada. Cuando tantas personas alrededor del mundo están en contra, al igual que James Gunn, de las políticas del presidente de Estados Unidos, nace un rechazo natural hacia lo que esté vinculado con sus supuestos valores que llevan a no querer apoyar una producción de estas características.
Pese a que el arco del personaje esté bien construido en la película, como bien refiere George R. R. Martin en su defensa de su trasfondo como inmigrante, no es posible llegar hasta él si antes no te lanzas a ver la película.
El cine superheróico sigue triunfando y llenando las salas, pero en los últimos años algunos de los estrenos más taquilleros han tenido un corte mucho más desenfadado que la apuesta de James Gunn, con ejemplos como Spider-Man: No way home (2021) o Deadpool y Lobezno (2025) liderando las listas de Marvel.
Quedando ambas cintas muy por encima en taquilla del gran éxito de DC mencionado por el director de Superman: The Batman (2022), que se acerca en tono a la solemnidad a la cinta de James Gunn aunque sin levantar el mismo sentimiento patriótico que ésta.
Llegado el momento de elegir un título que ver en pantalla grande, a la gente no le basta con tener un nombre conocido detrás. Hay otros factores que influyen en la decisión final. Y, aunque Spider-Man también esté luchando por proteger el mismo país que Superman, la forma en que se presenta es tan opuesta que no lo percibimos de la misma manera.
Superman sigue siendo el superhéroe estadounidense por excelencia, y es natural que la gente no quiera tener como defensor del bien a un justiciero que, en apariencia, parezca ir en sintonía con lo que James Gunn quiere demoler.



