A Star Wars le funciona mejor los contenidos en los que Disney parece apostar menos

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A veces no depende tanto de lo que te gastes en promocionar un producto de Star Wars, sino en otros factores que muchos ejecutivos no incluyen en sus previsiones.
Aunque Hollywood cree tener dominada la fórmula del éxito, la industria cinematográfica está más que acostumbrada a presentar cada año una serie de fracasos, sean películas o series, que dejan a los ejecutivos preguntándose… ¿por qué? A su vez, muchos productos en los que se confió menos, o lo parece, llegan sin hacer tanto ruido y se convierten en éxitos. Star Wars tiene algunos de esos casos.
Desde que Disney se hizo cargo de Lucasfilm tras aflojarle más de 4.000 millones de dólares a George Lucas, la Casa del Ratón ha hecho y deshecho a placer en Star Wars, con sus cosas buenas y malas.
Desguazar el antiguo Universo Expandido (ahora Legends) para darle a J.J. Abrams un lienzo en blanco fue una de aquellas famosas genialidades que Disney aún está pagando, junto con el intento de convertir Star Wars en una franquicia con el ritmo de producción del Universo Cinematográfico de Marvel.
Muchas producciones de Star Wars han recibido una atención exagerada durante la campaña promocional, lo que nos parece lo normal, claro. Cualquier entrega de la trilogía de las secuelas se promocionó a destajo durante meses, mientras que otros proyectos recibían mucha menos publicidad.
Esto ha dado pie a algunos casos como el de El juego del calamar en Netflix, una serie cuya primera temporada llegó con ninguna promoción y que, bueno, aún está por llegar quien la desbanque del trono absoluto de la plataforma roja.
Como digo, Star Wars tiene sus propios casos que, quizá no sean tan desbocados como el de la serie coreana de Netflix, pero bien han destacado entre crítica y público. Hoy quiero hablar de este fenómeno.
Los "olvidados" de Star Wars
Vamos a empezar por el caso menos destacado: The Mandalorian. Sí, es una serie que recibió promoción, pero no tanto por parte de Lucasfilm como de Disney. La serie de Jon Favreau y Dave Filoni demostró que la acción real tenía otros caminos por explorar más allá de la gran pantalla y, en tres temporadas, ha dejado momentos mágicos e indelebles en el imaginario warsie.
Pero la promoción de The Mandalorian en su primera temporada deriva principalmente del hecho de que era la punta de lanza de Disney+ como ejemplo de su modelo para las grandes franquicias: Star Wars, Marvel, Pixar…
De no haber coincidido en lanzamiento en Estados Unidos de Disney+, la promoción de The Mandalorian, que ya fue reducida, habría podido ser casi inexistente. Servidor, que le tocó hacer las críticas, lo tuvo complicado para encontrar imágenes decentes en su momento.

La serie coincidía, claro, con el estreno de Star Wars: Episodio IX - El ascenso de Skywalker, y en Lucasfilm no querían que se hiciese sombra al cierre de trilogía. Y se le hizo, que recuerdo que esa semana comenté con muchos fans que tenían más ganas del episodio que tocaba en Disney+ que del estreno de la película de J.J. Abrams.
Sí que he de conceder que The Mandalorian pudo reducir su promoción inicial por el secretismo en torno a Grogu (Baby Yoda), que recordemos que fue la gran sorpresa del final del primer capítulo de la serie. Apenas había merchandising, por ejemplo.
Avanzamos a 2022, cuando llegó una precuela llamada Andor que exploraría el viaje del personaje de Diego Luna hasta cuando lo conocimos en Rogue One: Una historia de Star Wars. Pese al estatus aclamado del spin-off, es cierto que había ciertos recelos a cómo funcionaría.
Si comparamos la promoción de Andor con la otra serie en acción real que se estrenó ese año, Obi-Wan Kenobi, vemos que los esfuerzos fueron mucho más reducidos… muchísimo. Esto se tradujo en un rendimiento inferior en términos de audiencia, pero Andor fue remontando gracias al boca a boca dentro del fandom y a las críticas abrumadoramente positivas.
La temporada 2 de la serie de Tony Gilroy protagonizada por Diego Luna corre mejor suerte, pero solo después de demostrar de lo que era capaz.
El caso más reciente ha sido Star Wars: Tripulación perdida, una serie que, bueno, sí, ha tenido sus adelantos, pero no hemos visto auténtica promoción hasta que se estrenó y el público empezó a conectar con ella.
Teniendo en cuenta que Star Wars: Tripulación perdida llegó tras la debacle de The Acolyte, se puede hasta comprender que no se quisiera hacer una gran inversión de marketing.
La relación inversa Calidad-Marketing
Dicho esto, se trata de tres ejemplos de series que, que con menos apoyo, consiguieron fascinar al público con lo que hay que hacerlo: guion, interpretación y un trabajo minucioso, pese a los fallos que puedas recordar.
Que a la gente le guste algo es la mejor promoción posible y, si bien es cierto que el trabajo de promoción de una serie es totalmente necesario para dar a conocer un producto, volcarse en algunos productos a costa de otros no demuestra ser la mejore de las ideas, especialmente si te toca un caso como The Acolyte.
Veremos si Andor: Una historia de Star Wars y Ahsoka, que son las dos principales citas en Disney+ que tenemos por delante, consiguen deslumbrar más allá de la promoción que se les dé.
