Todo cambia en 30 años… menos los cierres

Opinión

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.

Parece mentira que lleve casi 30 años trabajando en revistas de todo tipo y condición y todavía no haya sido capaz de dominar “los cierres”. Debo ser de un torpe… 

Para los que no lo sepáis, “el cierre” es la fecha tope. El día que el número tiene que estar listo, todas las páginas terminadas, revisadas y “pedefeadas”. Es el día en el que esos PDF se entregan a imprenta y cruzas los deditos para que todo vaya bien.

Luego quedan lo que seguimos llamado “ferros” (aunque ya no son ferros). Unas pruebas de fotomecánica para comprobar que todo se ha montado correctamente (lo de los pliegos es un poco lío) y que nos dan una nueva posibilidad de retocar alguna cosilla…

El último “cierre” de Hobby Consolas fue el jueves pasado, el número 364, el número del 30 aniversario. Y sí, ha sido un cierre malo. Mira que últimamente los teníamos muy controlados, pues este ha sido un número de los que vienen torcidos desde el principio… 

Siempre, en cada número, hay cosas que salen mal. Siempre se tuerce algún plan, siempre pasa algo. Por eso, siempre suelo tener un Plan B, y hasta un Plan C. 

En general, cuando el número va muy bien y los planes no se tuercen, yo me pongo  nerviosa, porque eso significa que lo que vaya a pasar (siempre pasa algo), va a ser justo en “el cierre”. Y suele ser algo para lo que no tenía plan alternativo…

Pero hay números que empiezan torcidos desde el principio. Números en los que se cae el plan inicial incluso antes de ponerse en marcha. Y este número del 30 aniversario ha sido unos de esos números

Cosas planificadas desde hace meses se han ido cayendo, cambiando y remodelando a medida que avanzaba el mes. A la porra la planificación. (A veces me pregunto si merece la pena planificar).

Celebramos los 30 años de Hobby Consolas

Hobby Consolas cumple 30 años con un apasionante viaje desde sus orígenes como la revista de videojuegos más vendida de España, a su ilusionante presente como la web de videojuegos número uno.

Leer más

Hemos sufrido problemas técnicos (la muerte de mi ordenador incluida), cambios de fechas, movimientos publicitarios que han alterado el planillo (el esquema de las páginas de la revista), juegos previstos que no han llegado, otros que han llegado cuando nadie los esperaba…

¿Habéis visto el documental de “La historia de Hobby Consolas jamás contada”? José Luis Sanz habla de ese primer número para el que tuvieron cuatro meses y, aun así, fue agobiante… ¡No os imagináis los posteriores!

La tecnología ha cambiado una barbaridad y ahora es mucho más fácil trabajar que hace 30 años. Hay mejores equipos, sacar pantallas es más sencillo (atentos a lo que cuenta Marcos García en el documental), tenemos la inestimable ayuda de las conexiones online, el mundo de datos que es internet, el correo electrónico… pero las cosas se siguen torciendo. 

Aunque todavía podemos culpar al ordenador que se ha colgado, aunque aún se rompen a veces las maquetas, aunque todavía hay juegos que no funcionan cuando deberían funcionar, esos son problemas menores y menos frecuentes. 

La razón por la que siempre, siempre, los cierres se hacen reguleros (los hay malos, horribles, espantosos y los más peores del mundo mundial) es porque no sabemos parar. Porque queremos cada número sea el mejor posible

Y nos replanteamos si quitarle páginas a una cosa que está hecha para meter ese otro tema que se acaba de anunciar, reabrimos una maqueta cerrada para cambiar las pantallas, porque has conseguido otras mejores…

Y, claro, retoque a retoque, el tiempo se te escapa entre los dedos. Si tienes tres semanas para cerrar, cierras. Si tienes seis semanas, cierras igual... de mal. Si tenemos tiempo, lo consumimos con avidez, en lugar de atesorarlo… 

En 30 años hemos aprendido muchas cosas y cerramos mejor que hace una o dos décadas, pero nos está costando aprender a dejar las cosas como están cuando ya no se puede hacer más.

Y lo hacemos porque vosotros, los lectores, no tenéis la culpa de si el código de tal juego no funciona, de si se ha movido una fecha de entrega y nos deja poco tiempo para jugar (dormir está sobrevalorado), de si X compañía ha decidido que al final no quiere dar autorización para ese póster o de que esa otra prefiere no dar imágenes en alta.

Menos aún tenéis la culpa de que se me corrompa un archivo de texto, se ponga malo un colaborador, cambien la hora de un vuelo y te toque ir a trabajar sin dormir… y sin cambiarte de ropa. 

Detrás de una revista en papel hay mucho trabajo oscuro que no se ve, pero se nota, y nuestra máxima siempre ha sido que no os dierais cuenta de lo que había fallado. Que no os dierais cuenta de las prisas, de los agobios, de las broncas con las compañías… 

No siempre lo hemos conseguido, claro. A veces las prisas se han traducido en despistes (como aquel Sonic en las listas de NES) o en informaciones incorrectas (como aquel Shenmue 2 en PS2).

Se puede considerar un despiste o una gran visión de futuro
Se puede considerar un despiste o una gran visión de futuro

A veces, por mucho que hemos gritado, llorado y suplicado no hemos conseguido nada, como con aquella portada que fue para Horizon: Zero Dawn y debió haber sido para Breath of the Wild… 

Y no, no podemos luchar contra el tiempo. Si hoy se anuncia el remake de Silent Hill (qué queréis, le tengo debilidad) no lo vais a leer en la revista que salga mañana al quiosco… No lo veríais ni aunque se hubiera anunciado el lunes. 

El tiempo siempre nos vence, y aun así, llevamos 30 años de cierres. Luchando contra el tiempo y contra los elementos. 

Si os pasáis mañana por un quiosco (o el sábado, o el domingo…), echadle un ojo a Hobby Consolas 364. Si se solucionaron los problemas con imprenta (también ha habido problemas con imprenta en este cierre, y con fotomecánica) os vais a encontrar un número muy especial. 

Desvelamos el juego que habéis elegido como el mejor de la historia de Hobby Consolas; regalamos 10.000 euros en premios, hemos homenajeado secciones clásicas, tiene póster (que también tiene su problemática historia) y os contamos alguna que otra curiosidad.

Que Hobby Consolas cumple 30 años se dice muy pronto, pero vivirlo ha sido muy largo. De cada uno de los 364 cierres se podría contar un batallita (casi todas con final feliz), en la que el equipo se ha dejado un pedacito de piel. 

A lo mejor, dentro de otros 30 años, los cierres han dejado de ser un problema (es mi objetivo en la vida), aunque, no sé por qué, me da a mí la sensación de que, al final, si el tiempo nos lo permite, seguirán siendo eso, el terrible “cierre”.

Muchas gracias por acompañarnos a lo largo de este tiempo. Habéis sido el faro que nos ha hecho seguir adelante, esquivando escollos. Ojalá los siga esquivando 30 años más, aunque yo ya no esté para sufrir "el cierre".

Y si queréis que algún día os explique qué eso del planillo, el pliego, los ferros y todo aquello que no se ve, pero que está, solo tenéis que preguntarme.

Más información sobre:

Mostrar comentarios