Análisis de Aquaman - El punto de vista del lector de cómics

Aquaman se estrena el 21 de diciembre en España. Junto a su crítica cinematográfica, añadimos una de nuestras habituales y tradicionales críticas desde el punto de vista del lector de cómics. Así lo ve alguien que disfruta con DC Comics.
"¿Quien vive en la piña debajo del mar?" La respuesta a esta pregunta, y a todos los que hicieron befa de la películaAquaman de James Wan, es: "Un Jason Momoa que se ha convertido por derecho propio en candidato a Rey de DC Comics en el cine. Y si no te gusta, se lo explicas a él, a su tridente y a todos esos litros sobrantes de ese carisma que exuda por los poros".
Así es, damas y caballeros, a pesar de que buena parte de la crítica se está enfurruñando porque Aquaman es una película, aparentemente, simplona y correcta, el público y la gente que viene de leer de cómics va a salir de las salas de cine con una sonrisa y satisfecha de haber contemplado un espectáculo visual apabullante.
Pero no entremos en detalles cinematográficos. Al menos no en grandes profundidades, no nos vamos a mojar tanto. De eso se encarga ya Daniel Quesada, en su crítica cinematográfica de Aquaman, que podéis leer si seguís el siguiente enlace y en la que nuestro responsable de Área de Entretenimiento se sumerge de cabeza y analiza la cinta desde un punto más técnico.
¡Este, este enlace os lleva directos a la crítica cinéfila de Aquaman! ¡No tiene perdida!
Lo que el autor de estas líneas va a hacer, en cambio, es brindaros una de sus habituales críticas desde el punto de vista del lector de cómics. O, lo que es lo mismo, exponeros por qué Aquaman va a gustar a la gente que venga de leer cómics. Incluso, a pesar de que el actor que encarna a Arthur Curry / Aquaman no sea caucásico y que haya ciertos giros libres del argumento respecto a la historia original. A pesar de todo esto, se trata de una película de superhéroes muy coherente y honesta consigo misma, que los fans adorarán.
Estamos ante una cinta que no pretende vendernos por enésima vez la fórmula de héroe atormentado, adulto, serio y oscuro, que cierta parte del público parece exigir de manera obcecada para dar su validez a toda historia basada en cómics y superhéroes. Que no, que no. Que Aquaman es divertida, trepidante y no aburre. Pero, también, porque en muchos sentidos es como ver un cómic en la pantalla.
El auténtico Rey de Atlantis
A lo largo de los más de 75 años de Aquaman, el personaje ha tenido que lidiar con la incómoda situación ser un personaje muy parecido a Namor de Marvel Comics y estar, casi siempre, considerado el "hermano tonto y débil" de La Liga de la Justicia. ¡Pero nada más lejos de la realidad! Aquaman es un héroe con una historia muy complicada, unas trágicas circunstancias que se pueden comparar (si no dar lecciones con ellas) a Batman y Superman y con una mitología y personajes tan atractivos como los que puedan rodear Wonder Woman, Green Lantern o Flash.
En general, el discurso difamatorio en contra del héroe de Jason Momoa ha circulado siempre en torno a que que sus habilidades se limitaban a bucear bajo el agua, superfuerza y a "hablar" con los peces. En esencia, estas son sus principales habilidades, sí. Pero únicamente no solos poderes lo que definen al héroe, si no sus historias. Y, en esta línea, la película presenta al personaje con la pompa, la trama y el desarrollo que se merece.
Ciertamente, esta Aquaman no es ninguna película revolucionaria. A saber, sigue una fórmula aplicada ya por Marvel Studios, conformándose como una representante de un género híbrido entre cine fantástico y épico (al estilo El Señor de los Anillos), de aventura (como las de Indiana Jones) y de superhéroes (como... como era de esperar). Y, también hace concesiones a la historia, con alguna salida que en un cine realista y dramático sería impensable. Pero, nuevamente, recordemos que estamos ante un tipo de película fantástica y desenfadada, muy de cómic.
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Y, precisamente debido a que estamos ante una película tan de cómic, el director James Wan se encuentra con el papelón de tener que juntar por un lado toda esta amalgama de géneros, con una mitología ya de por si densa y elaborada, así como con un tono estético que ha ido variando durante las décadas.
Por un lado, podemos concretar que trabajos de Esteban Maroto y Peter David en el cómic Las Crónicas de Atlantis tienen mucho peso en la visión del mundo de Atlantis en la cinta. Esta obra y el desarrollo del héroe en los cómics durante los últimos 30 años conforma la base visual de la que se parte para el desarrollo estético de esta película, cuyo color y el uso de la luz son dos de las virtudes fuertes, que encandilarán a profanos y aficionados del personaje por igual.
Una muestra de este acierto son los diseños de vestuario y también el desarrollo de los villanos a lo largo de la historia. Especial interés reviste el villano Manta Negra, cuyo diseño y puesta en escena son espectaculares. Tanto, que esperamos volver a verlo. No en vano, la interacción de los dos antagonistas principales con los héroes tiene un carácter muy marcado a cómic, al igual que la resolución que se da a las líneas argumentales de sendos personajes o como es la puesta en escena del traje amarillo que hemos visto vestir a Momoa en tráilers y que queda de lujo en pantalla.
Siguiendo este potencial comiquero, Wan aprovecha el guión presentado por Geoff Johns y su equipo, el cual se basa precisamente en la etapa del guionista frente al personaje, junto al dibujante Ivan Reis. Prueba de ello es que la historia tiene muchos puntos comunes con la saga de El Trono de Atlantis, que recientemente analizamos tras su reedición en la aventura de Aquaman: Guerra por el Trono, un cómic que es la inspiración fundamental de esta cinta. Pero, además, también hace referencia a eventos posteriores y anteriores, narrados en los cómics del Nuevo Universo DC.
Y es que, ojo, aunque hay guiños a elementos de la vieja continuidad de DC, este Aquaman trata de acercarse, principalmente, al Aquaman de los últimos ocho años en los cómics, el más popular de su dilatada carrera como superhéroe. La misma versión que ha reivindicado el enorme potencial del personaje, que es el responsable de vigilar 3/4 partes de nuestro planeta. Pues, sí, Aquaman puede hablar con cangrejos y sardinas, pero también con tiburones, calamares gigantes y cosas con las que no querrías encontrarte jamás dentro del agua. Por ello es mejor no tomárselo a chacota precisamente.
En esta línea, la sensación final que deja Aquaman es la de que estamos ante una película que, salvo algunas libertades, pretende traernos una adaptación (casi) literal del cómic, trasladando tanto a estética como narrativa una serie de postulados de un formato a otro. Sus diálogos ligeros son propios de la colecciones regulares de superhéroes y no exigen ningún tipo de esfuerzo intelectual. Tampoco lo proponen, ya que su fin es el mero entretenimiento con pocas pretensiones, más allá de la épica que brinda la serie-B y los relatos fantásticos, que es a lo que va esta precisamente este filme.
Dicho esto, amigos, sí. Si os gustan los cómics juveniles y sabéis lo que vais a ver, no saldréis defraudados de Aquaman. Por otro lado, aprovechando que vienen las fechas, tomad nota: no es una película que da miedo y su violencia está bien medida (algo de sangre, pero nada escandaloso), por lo que ustedes pueden verla con sus hijos. También es una cinta divertida, con un humor muy sano y, a veces tontorrón. En resumen, parece que acertamos nuevamente con nuestra predicción y Aquaman es el balón de oxígeno y la gran esperanza de DC en el mundo del cine. Ojalá que Shazam! y Wonder Woman 1984 nos sorprendan igual de bien y todo el potencial de esta gran editorial vuelva a brillar en los cines.
Aquaman (2018)
Compañía
Warner Bros.
Título original
Aquaman
Género
Acción, Ciencia ficción, Fantasía
Lenguage original
Inglés
Duración
2h 23m
Ingresos en taquilla
1.139.000.000,00 $
Presupuesto
160.000.000,00 $



