Cazar un monstruo de hace 12 años en Monster Hunter Wilds me ha vuelto a dejar claro qué es lo que hace única a esta saga

Impresiones finales de Monster Hunter Wilds antes de su lanzamiento, analizando la evolución de la saga con una cacería procedente de Monster Hunter 4.
Creo que nunca he jugado tanto a un juego antes de su lanzamiento o de iniciar el proceso de análisis como a Monster Hunter Wilds... y no lo digo como una queja.
Le dediqué varias horas a la primera beta, he probado la segunda, experimenté sus primeras cinco horas en una visita a Osaka y he tenido la oportunidad de jugar dos más la pasada semana.
Tratándose de MH, esto apenas supone un mero esbozo de lo que va a ser esta secuela de Monster Hunter World, pero creo que me he ganado el derecho a decir que tengo algo de idea sobre lo que va a ofrecer Capcom el próximo 28 de febrero en PS5, Xbox Series X|S y PC.
La historia e identidad de Monster Hunter se podría definir con una sola palabra: evolución. Este concepto se puede aplicar a cantidad de nombres dentro del videojuego, pero con MH se resalta aún más. La franquicia de caza siempre ha demostrado ser capaz de cambiar, adaptarse y pulirse.
Prueba de ello es que ponerte a jugar al primer Monster Hunter o a otros de los títulos iniciales de la saga se siente como manejar un coche sin dirección asistida y con las ruedas cuadradas. Y esa evolución es lo que va a representar a Wilds... o eso quiero pensar.
No me repetiré demasiado contando todo lo que podemos esperar de esta entrega, porque ya tienes cantidad de impresiones detalladas, así que para esta toma de contacto final antes del lanzamiento solo buscaré profundizar en la última cacería que he podido llevar a cabo.
¿Cómo es cazar un monstruo de hace 12 años en Monster Hunter Wilds?
Te voy a hablar de esa evolución de Monster Hunter tomando como ejemplo la batalla que libré contra Nerscylla, el singular monstruo Temnoceran que llegó con Monster Hunter 4 hace 12 años (un poco menos en Europa con la versión Ultimate).
Este arácnido es uno de los "bichos" más particulares, ya que apenas hemos podido luchar contra otros miembros de su especie en la saga (solo en Monster Hunter Rise con Rakna-Kadaki y pronto en el propio Wilds con la hipnótica Lala Barina).
Nerscylla representa muy bien la cuarta generación de la franquicia, con la que Capcom empezó a experimentar con el eje vertical y una mayor interacción de los monstruos con las áreas de caza; elementos que ahora llevan la voz cantante del gameplay.

Por ello, su regreso en Wilds es una buena demostración de cómo una franquicia puede evolucionar sin cambiar su esencia, pero tocando casi todos los palos para resultar refrescante en su jugabilidad.
Más de una década ha pasado y ahora este Nerscylla regresa con trucos nuevos, movimientos conocidos y variantes que dejan una cantidad enorme de acciones sobre la mesa para darnos un combate complejo, incluso para aquellos que conocen al monstruo.
La manera en la que se vincula al escenario hace que ese sentido de ecosistema que explotó por completo en World vuelva a destacar en Wilds. Ver cómo hemos pasado de un juego a otro es el constante reto de la saga por superarse a sí misma.

Es fácil apreciar los cambios gráficos, pero la fluidez del combate y de cómo este se ha ido entrelazando cada vez más con lo que se supone que debería ser una partida de caza contra bestias gigantescas es el desencadenante por el que la saga ha pasado de nicho a superventas.
La kinestética del cazador y la forma en la que sientes sus movimientos resultan profundamente satisfactorias a los mandos, al igual que el manejo del Seikret, la montura que ha reformulado el planteamiento de las áreas de caza de Wilds.

Monster Hunter Rise introdujo los adorables perretes canyne, pero estos se sentían demasiado robóticos en sus desplazamientos por el mapa y quedaban algo reducidos a ser un medio de transporte para llegar antes a donde se reparte "estopa".
El Seykret es la evolución (una vez más) de eso. Es una montura, un vehículo, pero permite que en mitad de los combates el jugador pueda cambiar de perspectiva mientras la usa para escapar, para tomar distancia y respirar, cambiar de arma, lanzarse con la esperanza de agarrar al monstruo y también puede curarse o afilar mientras está sobre su lomo.
A este nuevo elemento en el gameplay se le suman algunos movimientos extra a las armas de toda la vida, acciones específicas con objetos conocidos y la posibilidad de arremeter contra las heridas de los monstruos con el nuevo modo foco. En resumen, el combate de Wilds es muy completo.
El gran desafío al que se enfrenta Monster Hunter Wilds
Sin embargo, aquí hay un problema. Dar tantas herramientas al cazador puede inclinar la balanza demasiado a favor de los jugadores, haciendo que los monstruos no puedan resistir tantos envites tan diferentes.
Considero que este es el mayor desafío al que se enfrenta el equipo de desarrollo. El equilibrio es fundamental y actualizar los monstruos más veteranos debe ser una prioridad. ¿Qué tal luce el Nerscylla? Pues el resultado de este combate me ha convencido.
Mordí el polvo una vez debido a que pequé de exceso de confianza por no saber que el monstruo había recibido unas cuantas mejoras. Cómo ahora se desplazaba por el escenario (como si hubiera establecido con él una relación simbiótica) fue lo que me convenció. Evolución.
El característico ataque de mordida detrás de un muro de telarañas se mantiene, los disparos de aguijón también, incluso la dureza de sus colmillos, pero ahora esta versión es más agresiva, se desplaza más rápido por las paredes y se comporta como lo que es, un pedazo de araña.
No creo que resulte sencillo introducir a monstruos viejos en contextos nuevos (la prueba es el dolor de cabeza que provoca el Lagiacrus), por lo que considero que lograr un resultado así es algo digno de comentar, aunque sea brevemente.

No obstante, hay algo que no ha cambiado con Wilds y es la sensación de satisfacción que produce mandar al otro barrio al enemigo (especialmente si tienes aracnofobia como yo). Espero que ese resultado final se mantenga en todos y cada uno de los monstruos.
Y es que, aún hay cantidad de cuestiones que aclarar sobre el juego, como si las opciones de accesibilidad no se llevan por delante la progresión, si ese mayor enfoque en la narrativa no atará demasiado a los jugadores, el nivel técnico del juego o si todos los monstruos funcionan.
Como reza la vieja expresión... "No hay que vender la piel del Rathalos antes de cazarlo" (creo que era así). Sin embargo, me queda claro es que comprobar cómo se desenvuelve el juego al completo va a ser una tarea a la que no le diré que no. Monster Hunter Wilds nos espera.
Otros artículos interesantes:
Monster Hunter Wilds
Lanzamiento
31-10-2022
Género
Acción, RPG
Compañía
Capcom
Pegi
16
Número de jugadores
1-4
Multijugador
Si
Idioma de los textos
Español
Idioma del audio
Español
Idioma de los subtítulos
Español

David Rodríguez
Redactor
David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.
