Cómo limpiar y poner al día un viejo ordenador de sobremesa

En esta extensa guía te vamos a guiar, paso a paso, con los mejores consejos para limpiar tu PC y darle un empuje a su rendimiento si está demasiado sucio.

La higiene siempre ha sido un tema muy importante, y es algo que nunca debemos descuidar tanto en nosotros mismos como en nuestro entorno. Al igual que pasa con nosotros, una correcta higiene del ordenador le ayudará a mantenerse en forma mucho más tiempo. Por esto vamos a ofrecerte esta extensa guía para la correcta limpieza del PC.

Si quieres exprimir al máximo tus componentes y alargar su vida lo máximo posible, es importante mantener una limpieza periódica que les ayude. La temperatura es uno de los enemigos más grandes que existen en la informática y el polvo y la suciedad son su caballería.

Limpiar en casa con una escoba

A casi nadie le gusta tener que pasarse días limpiando, pero si lo haces correctamente y periódicamente, vas a ahorrarte un buen dinero. En este caso nos vamos a centrar en la torre, pero los periféricos también deberían limpiarse con cierta frecuencia.

Esto es todo lo que debes saber sobre la correcta limpieza del PC:

Los mejores aliados para limpiar tu PC a fondo

En su momento ya hicimos un reportaje especial sobre los principales utensilios que necesitarás para poder realizar una profunda limpieza de tu PC. Sin embargo, para que no haya dudas, vamos a hacer un repaso rápido.

El principal aliado que vas a tener en esta tarea va a ser un paño de microfibra, el cual está especialmente pensado para no dejar pelos y recoge muy bien el polvo. El alcohol isopropílico también va a ser necesario, ya que no deja impurezas una vez se seca, pero no lo va a ser tan utilizado como se suele creer.

Paño de microfibra

Un aspirador de mano y un soplador de aire también van a ser buenas herramientas, aunque tampoco lo utilizaremos en tantos lugares ya que puede acabar dañando ciertos componentes como la placa base.

Por último tendrás que tener a mano una brocha de pelo suave, si es de varios tamaños mejor, para llegar a lugares de difícil acceso. Con todo, ya estás listo para comenzar la tarea de limpiar el PC a fondo.

Lo primero que debes hacer: desmontar el PC al completo

Y cuando decimos al completo, queremos decir al completo. La caja tiene que quedar perfectamente vacía, contando solamente con su esqueleto y las partes que estén atornilladas y que no hayan acumulado en sus recovecos polvo.

Comenzando por el disipador/radiador, puedes pasar de ahí a la tarjeta gráfica, la placa base, los discos de almacenamiento, ventiladores... y por último, quitar los filtros anti polvo si los tuviera.

Hardware

Este paso es uno de los fundamentales para comprender que vas a realizar una limpieza profunda del PC ya que, de otra manera, no quitarás todo el polvo acumulado, lo único que vas a conseguir es una limpieza superficial que, sí, está bien cada cierto tiempo, pero no va a solucionar un problema de recalentamiento térmico.

Una vez tienes todos los componentes encima de la mesa, puedes comenzar el proceso de limpieza.

La caja, la primera barrera anti polvo

Cuando tengas todo lo vacía que puedas la torre donde habita tu equipo, es el momento de comenzar su limpieza. Lo ideal en este caso es utilizar el paño de microfibra con un poco de líquido de limpieza, si es específico para el polvo mejor. Hay que prestar atención a los filtros anti polvo si los tuviera, ya que es donde más polvo habrá.

Empezando por la torre le darás tiempo a que se seque si el líquido necesita un tiempo y eliminarás todo el polvo que se haya acumulado en ella. Aquí hay que tener en cuenta que las cajas tienden a tener recovecos y lugares de difícil acceso, y no siempre podrás llegar con las manos y el trapo.

PcCom Bronze

Para solucionar este problema tienes varias posibilidades. La primera de ellas es usar un destornillador o algo puntiagudo recubierto del paño de microfibra para introducirlo en estos espacios. Un pincel o brocha también puede hacernos el apaño pero si la suciedad está realmente incrustada, será más complicado.

Aquí entra en juego el aire comprimido que nos debería ayudar mucho en esta tarea. Y sin el aire comprimido no puede haber un aspirador de mano a su lado. Básicamente, porque cuando el aire comprimido entra en juego, lo único que hará será mover la suciedad de un lado para otro. Si tienes el aspirador al lado atrapará el polvo al instante. Es fácil, sencillo y hasta divertido.

 

Los ventiladores, un auténtico imán para el polvo

La principal razón para desmontar los ventiladores es que, sin contar los filtros que pueda tener la caja, suelen ser los primeros en llenarse de suciedad. 

Esto se debe a que son verdaderas aspiradores que atrapan todo lo que estén en el aire y se haya colado por el filtro. Los ventiladores que se encargan de sacar el aire de la caja estarán menos sucios, pero también se deben limpiar.

Al desmontarlos y limpiarlos encima de la mesa, no solamente tienes mucha más facilidad de realizar la tarea, también te aseguras de que a cada pasada en la que caigan partículas, no lo hará dentro de la caja.

Cómo limpiar y poner al día un viejo ordenador de sobremesa

Para su limpieza lo ideal es utilizar primero una brocha o pincel para quitar todo lo que haya posado en ellos, con el ventilador de mano cerca para que lo vaya atrapando según cae y con cuidado de no doblar ninguna aspa. 

Si tiene suciedad incrustada que no damos sacado con suavidad, podemos pasar al paño de microfibra, incluso, si no es así, es aconsejable pasárselo igual.

Si aún así no has conseguido sacar esa manchita, se puede utilizar el aire comprimido pero siempre agarrando las aspas (el aire hará que se muevan y no conseguiremos nada) y siempre sin orientarlo a sus partes eléctricas para evitar posibles daños. Esta es un ejercicio de paciencia por lo que es importante que vayas despacio pero con buena letra.

El disipador/radiador, un punto muy importante

El disipador de toda la vida o el radiador de la refrigeración líquida son uno de los puntos más candentes de un PC, especialmente porque se encargan de mantener la CPU a una temperatura para su correcto funcionamiento. Un disipador/radiador limpio es un dispositivo feliz.

Para realizar una limpieza profunda en un disipador, lo más eficaz va a ser el aire comprimido. Recuerda que tener el aspirador al lado ayudará a no tirar toda la suciedad por casa. 

Sin embargo, no siempre esta solución es efectiva. Para ello siempre puedes optar por introducir el paño de microfibra con cuidado de no doblar nada entre sus aletas.

Si esto tampoco funciona (especialmente en zonas con mucha humedad la suciedad puede llegar a ser muy puñetera), tienes una última solución drástica, pero también es la más efectiva. Con un poco de agua podrás limpiarlo rápidamente y de la manera más efectiva. Tras esto, lo secamos con un paño y le damos con el secador y no debería haber problema alguno.

Cómo limpiar y poner al día un viejo ordenador de sobremesa

Los disipadores no tienen componentes eléctricos y están construidos siempre con una capa antioxidante, por lo que no hay que tener miedo de mojarlo si es necesario. Eso sí, esto no se aplica en absoluto al radiador de una refrigeración líquida. Para él, el paño, una brocha o el aire comprimido con cuidado serán tus únicos aliados.

Ya que estás, nos gustaría recordarte que cambiar la pasta térmica también será necesario y es que nunca debes quitar un disipador o refrigeración líquida sin volver a poner pasta térmica. La razón son las posibles burbujas que se generen durante el proceso. Tienes toda la información necesaria en nuestro artículo sobre cómo cambiar la pasta térmica.

Cómo mejorar la temperatura de tu SSD

SSD FireCuda

La gráfica, el primer punto conflictivo

Si la CPU es uno de los puntos más candentes de un PC en cuanto a temperatura, la gráfica es el segundo más importante, aunque también uno de los más complicados de limpiar correctamente.

Nuestra recomendación aquí es que no te la juegues si no sabes qué estas haciendo. Si tu tarjeta gráfica permite quitar los ventiladores sin retirar el disipador, adelante. Los quitas, los limpias como dijimos antes y vuelves a instalarlos.

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Si no es así, lo mejor es que le des con el trapo, con la brocha si ves que te cuesta un poco eliminar todo y poco más. Es un componentes sumamente caro y puede ser relativamente sencillo perjudicarlo.

Eso sí, si no vas a desinstalar nada y vas a limpiar sus ventiladores superficialmente, hazlo siempre con ellos boca abajo para no incrustar más suciedad en su disipador y siempre con el aspirador de mano cerca.

La placa base y la fuente también pueden limpiarse

A estas alturas ya tenemos listo la inmensa mayoría de componentes con importancia en el PC. La placa base es algo realmente fácil de limpiar, aunque aquí hay que tener en cuenta que el uso del aspirador directo o del aire comprimido está totalmente descartado. Es relativamente sencillo dañar el componente con estos dispositivos.

Así pues, el paño será un gran aliado, aunque para nosotros el mejor es la brocha, que permite hacer algo más de presión viendo exactamente lo que haces y con total precisión. Una vez más, ten cerca el aspirador para quitar todo el polvo que salga volando o no conseguirás demasiado.

Fuente de alimentación

La fuente de alimentación es otro tema y es que para nada recomendamos desmontarla para una limpieza interior. Aquí lo mejor, al igual que pasó con la tarjeta gráfica, es que realices una limpieza superficial del ventilador y no te compliques la vida.

Por supuesto sigue totalmente descartado el uso del aire comprimido así como del aspirador directamente. Si tu caja es medianamente decente, será uno de los puntos más protegidos contra el polvo. Hay muchas torres que cuentan con un solo filtro anti polvo y este será siempre el de la fuente.

Los discos de almacenamiento y otros, la última prioridad

Ya solo queda limpiar el resto de componentes que no tienen demasiada relevancia, pero que siempre viene bien tener en cuenta. Los discos de almacenamiento, ya sean de los antiguos HDD o un SSD, no suelen acumular ni tener recovecos que sean un problema. Un paño o una brocha y listo.

Los discos SSD M.2 están conectados en la placa base, y muchas de ellas cuentan con escudos térmicos. Tendrás que retirarlos, desinstalarlo y limpiarlos. Tampoco te va a suponer mayor problema y es algo que se realiza rápidamente.

 SSD MP700 PCIe 5 de Corsair

Una vez tenemos listo esto solo te queda fijarte en el resto de componentes que no hayamos mencionado, que la verdad no son muchos. Si tu caja tiene tiras de iluminación LED, algún HUB USB o cualquier otra cosa que no hayas limpiado ya al hacerlo con la caja, ahora es el momento.

Una vez hemos terminado con todo es el momento de volver a ponerlo todo en su sitio.

Montaje final, el momento de la verdad

Decimos lo del momento de la verdad porque no se a ti, pero a nosotros siempre nos da un hormigueo cada vez que instalamos un PC y le damos al botón de encendido.

Siempre es fácil haberse perdido una conexión, algo que no quedó perfectamente conectado o simplemente que hemos montado mal el cable que le da energía al botón de encendido de la caja.

Unidad SSD NVMe M.2 instalada en una torre de ordenador

Si has realizado todos los pasos correctamente y has vuelto a colocar todo bien en su sitio, no deberías tener problema y el arranque debería ir como la seda

Si has realizado esta tarea porque tu PC comenzaba a dar claras muestras de problemas de temperatura, nada como un chequeo a fondo para ver si has tenido éxito en tu empresa.

Si, por el contrario, era la limpieza rutinaria, simplemente disfruta con un trabajo bien hecho. Y esto es todo lo que debes saber sobre cómo realizar una limpieza profunda de tu PC. Si todavía sigues teniendo problemas con las temperaturas, entonces el problema es otro y posiblemente el componente esté tocado y necesitarás cambiarlo.

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