Crítica comiquera de Ojo de Halcón - Kate Bishop ya es la reina de Marvel

Ojo de Halcón

Ya hemos visto los dos primeros episodios de Ojo de Halcón, una de las esperadas series de televisión de Marvel. ¿Cómo es su adaptación? ¡Lo analizamos aquí sin spoilers!

Cuando terminé de ver los dos primeros episodios de Ojo de Halcón, la nueva serie de Marvel en Disney Plus, recordé fugazmente una de las primeras clases de Teoría de la Comunicación que me impartieron en el Aula Magna de la Universidad de Zaragoza, allá por el año 2011.

En aquella clase, me hablaron sobre la importancia de la objetividad y sobre la imposibilidad de alcanzarla en cualquiera de las piezas que un periodista realiza, ya que todo proceso de escritura provoca una mancha subjetiva por parte de quien escribe, pues el que lo hace posee una ideología, un gusto, unos prejuicios concretos.

Esto es así con cualquier género periodístico, ya sea una noticia, un reportaje, una entrevista o una crónica; pero la brecha todavía se expande mucho más si estamos delante de una crítica en la que se valora por encima de todo lo que un producto sugiere a una persona determinada. Por eso la mejor crítica siempre es la que uno hace; por eso siempre es mejor fiarse del criterio de uno mismo.

Pensé en todo esto al ver Ojo de Halcón porque me resultaba muy difícil esquematizar lo que quería contar en esta crítica, lo que me habían provocado los dos primeros episodios de la historia de Clint Barton y Kate Bishop, lo que me gustaría trasladar a la persona que está detrás de la pantalla del ordenador o del móvil leyendo estas líneas.

Así que decidí jugar la carta de la sinceridad. Sin medias tintas, ¿de acuerdo? Kate Bishop es uno de los personajes de cómic más importantes que existen en mi vida. Bien, ya lo he dicho. Teniendo en mente esto, siendo plausible su influencia en mí, hablemos de Ojo de Halcón en Disney Plus, de la nueva serie de Marvel Studios y de la increíble adaptación que han realizado.

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Nuevo avance de Ojo de Halcón, con el Vengador y Kate Bishop repartiendo flechazos

Corría el año 2012 cuando Matt Fraction y David Aja lanzaron su serie de Ojo de Halcón. Por aquel entonces, el personaje de Clint Barton era toda una institución en el Universo Marvel, habiendo vivido mil y una historias de todos los tipos y colores, especialmente en las páginas de Los Vengadores.

Sin embargo, Kate Bishop —quien había dado a luz en los primeros compases del siglo XXI, merced a los Jóvenes Vengadores y a eventos como Civil War o Invasión Secreta— todavía no había tenido la oportunidad de brillar como merecía, todavía no había demostrado el potencial que, de pronto, le otorgaron Fraction y Aja con una historia asombrosa.

Aquel Ojo de Halcón de Fraction y Aja, quizás uno de los mejores cómics de superhéroes de la pasada década, revolucionó al personaje de Kate Bishop iluminando las partes de la personalidad de la mujer y cruzándolas con una historia tan humana, tan increíblemente bien escrita, con unos diálogos asombrosos y un desarrollo extraordinario.

La serie de televisión de Ojo de Halcón ha arrancado literalmente el alma del cómic, el corazón de la historia, y lo ha llevado al audiovisual. La personalidad que tanto asombró al lector de aquellas viñetas se ha despegado por un tiempo del cómic y se ha quedado a vivir en la serie, al menos las semanas que dure.

Hay pocas adaptaciones tan necesariamente puras como ésta. La pureza que desprende la Ojo de Halcón de Hailee Steinfeld no solo ha alcanzado el UCM (Universo Cinematográfico de Marvel) como un rayo de esperanza, también ha inspirado a un Clint Barton que deambulaba por la senda del dolor y que, aquí, en esta serie, se aúpa a los altares.

Ojo de Halcón

Vayamos por partes. A excepción de Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos, éste ha sido un año un poco “extraño” para el UCM. O, mejor dicho, un año un tanto “revolucionario”, si repasamos todo lo que hemos visto, cómo lo hemos visto y lo que ha aportado al medio.

La serie de WandaVision proyectó el modelo sitcom con tintes de homenaje televisivo, al mismo tiempo que desplegó un mapa de misterio, magia y brujería que sirvió únicamente de excusa para el subtexto de la depresión, la ansiedad, las fases del duelo, la aceptación personal y la pérdida.

Por su parte, Falcon y el Soldado de Invierno creó un satisfactorio clima de buddy movie con película de espías que exploraba el conflicto racial estadounidense, de la misma manera que se esforzaba en dar un relevo generacional a Capitán América y desarrollar la relación de ambos personajes.

Loki fue un ejercicio inconmensurable de diversión y caos, todo con un delicioso aire whoviano e incluso influencias de William Shakespeare. Y de What If mejor ni hablamos, porque era de todo menos a lo que estamos acostumbrados a ver en el Universo Cinematográfico de Marvel.

Si tenemos en cuenta que la película de Viuda Negra ha sido una mirada al pasado del UCM, un irrisorio flashback al pasado de Natasha Romanoff que llegó excesivamente tarde, y que la maravillosa Eternals parece vivir al margen de todo lo que se ha hecho en Marvel Studios, llegamos a Ojo de Halcón con la mirada puesta en Spider-Man: No Way Home.

Y, damas, caballeros, ¡dejen de buscar! ¡Ya tenemos la película de superhéroes de Marvel que estaban buscando! Porque si hay algo que defina Ojo de Halcón es que parece exactamente eso, una película de superhéroes de Marvel Studios como las que hacían antes de la Fase 4 del UCM.

Todo nos recuerda a algo que ya hemos visto y, sin embargo, todo es nuevo para nosotros. Quizás sea Nueva York, quizás sea la presencia de Clint Barton, quizás sean las cientos de referencias a las películas anteriores o quizás, simplemente, es que Kate Bishop está representando a toda una generación —yo diría incluso dos— con la mirada de quien admira los tiempos pasados.

Si en el cómic ya era interesante la manera en la que se trataba la brecha generacional, aquí el salto es todavía mayor. Hay que tener en cuenta que, mientras que en las viñetas Clint Barton es un mujeriego con un carácter tirando a “jeta”, aquí es un padre de familia que no ha cesado de vivir experiencias traumáticas en los últimos años.

Por eso, Kate funciona como una especie de bálsamo dentro de la vida de Clint, mientras que Clint otorga una pausa y una experiencia necesarias a una mujer que es todo corazón; lleno de vendas y con un montonazo de heridas repartidas por todo el cuerpo, pero una audacia, un alma, un brillo, un derroche de esperanza de esos que quitan la respiración.

Ojo de Halcón

Ojo de Halcón pretende ser una serie buddy movie, pero es más película navideña que otra cosa. La presencia de la ciudad de Nueva York es mayúscula, el humor funciona como el mecanismo de un reloj, con la precisión de un cirujano, y el desarrollo de la historia y los personajes es tan solvente que uno no puede separar la vista de la pantalla en ningún momento.

Solo he necesitado dos episodios para entender la importancia que tendrá Kate Bishop en el futuro del UCM. Muy pocos personajes, quizás con el permiso del Spider-Man de Tom Holland, han demostrado tantísimo con tan poco; muy pocos personajes van a lograr tal grado de aceptación con un recorrido tan escaso.

Puede que personajes como Doctor Strange, la propia Bruja Escarlata o el mencionado Falcon posean más experiencia y tengan mayor autoridad, más peso en una sociedad ficticia como la del UCM; pero pongo la mano en el fuego a que ninguno de ellos provoca la misma esperanza que esta adolescente con ganas de comerse el mundo.

De todos modos, la serie de Ojo de Halcón no se mueve por esos lares. No está —obligatoriamente— contándonos un relevo generacional de visión global en el Universo Marvel; no, esta historia va de ellos dos viviendo aventuras en una Nueva York de ensueño navideño, con criminales de Europa del Este diciendo “tío” cada tres segundos y un perrito ciego del que te enamorarás nada más verlo.

En resumen, Ojo de Halcón no solo presenta a Kate Bishop de una manera magistral, sino que imprime más carácter a un Clint Barton que se merece descansar con su familia de una maldita vez; no solo es una serie de televisión en Disney Plus, sino también una película de Marvel, yo diría que la película más Marvel que hemos visto desde Vengadores: Endgame.

Ojo de Halcón habla sobre la brecha generacional, pero lo hace sin tensiones, sin posicionamientos, con una divertida buddy movie navideña en Nueva York y unos personajes arrolladores.

Desde luego, si este es el futuro del Universo Cinematográfico de Marvel, nunca había estado tan seguro de querer formar parte de él, nunca había estado tan convencido de no querer perdérmelo.

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Y tú, ¿qué esperas de la serie de Ojo de Halcón? ¿Crees que merecerá tanto la pena como comento? ¿Tienes ganas de ver lo que han hecho con Kate Bishop y Clint Barton? ¡Déjanos un comentario y así podremos leer tu opinión al respecto de lo nuevo de Marvel Studios!

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