Donkey Kong Bananza es el juego de lanzamiento que Switch 2 necesitaba: impresiones tras 3 horas jugando al heredero de Super Mario Odyssey

Impresiones de Donkey Kong Bananza para Nintendo Switch 2 después de haber jugado tres horas a lo nuevo de los creadores de Super Mario Odyssey.
No cabe duda de que Nintendo Switch 2 ha tenido una positiva recepción en el lanzamiento. Sin embargo, pese al gran Mario Kart World que ha sido el primer gran exclusivo de la consola, no han sido pocas las voces que pedían una aventura nueva para disfrutar la consola. Pues bien, ese juego es Donkey Kong Bananza.
He podido jugar a Donkey Kong Bananza durante unas tres horas en una sesión a puerta cerrada organizada por Nintendo y todas mis dudas sobre este título han quedado aclaradas. El 17 de julio, Nintendo Switch 2 dará la bienvenida al heredero de Super Mario Odyssey.
Los creadores de la excelsa aventura plataformera 3D regresan con su nueva propuesta, que en esta ocasión se centra en de otra de las leyendas de la compañía japonesa, aquel que dio origen a Jumpman y después a Super Mario, el querido Donkey Kong... DEKÁ.
Acompañado por una pequeña Pauline, el gran simio se va a liar a mamporros, pero DK Bananza es mucho más que dar puñetazos. Con el mismo espíritu inconformista que otros plataformas de la compañía, y una dosis tremenda de creatividad, esta nueva aventura promete de lo lindo.
Si bien es cierto que ya habíamos probado el juego en otras ocasiones, en esta sesión he llegado mucho más lejos, lo que nos ha permitido conocer muy de cerca este particular plataformas. Aquí te dejo mis impresiones de Donkey Kong Bananza para Nintendo Switch 2.
Donkey Kong Bananza, viaje al centro de la tierra
"Bananza" viene de la conjunción de "Banana" y "Bonanza", término asociado a la prosperidad, pero también relacionado con la minería. Y es que bonanza significa abundancia de mineral. La etimología del juego se liga, desde un primer momento, a un guion que empieza fuerte.
Como capataz en la mina de Isla Lingote, la misión de Donkey Kong es dar con oro, pero hay algo mejor que este mineral, los plátanos dorados. El descubrimiento del siglo pronto se ve afectado por los miembros de la Void Company, unos malhechores simios que "secuestran" la isla entera.
Pero, si en Zelda Tears of the Kingdom destacaron las islas celestes, lo que propone Bananza es ir hacia abajo. Tras ser desplazado a las profundidades, Donkey Kong tendrá que recorrer los diferentes estratos del planeta (cada uno hará las veces de un "mundo") para llegar al centro.

No lo hará solo, pues contará con una joven Pauline (la gran revelación del pasado Nintendo Direct). El estudio Nintendo EPD vuelve a servirse de este personaje, que ahora pasa de damisela secuestrada en 1981 a apoyo cantante del gorila.
Ambos quieren alcanzar el centro del planeta, pues se dice que quien lo haga verá cumplidos sus deseos. ¿Y cómo se llega hasta allá abajo? Kong lo tiene claro, a puñetazos. Hablemos de la jugabilidad de este prometedor Bananza.
La fiebre del oro de Donkey Kong Bananza
A los pocos minutos de jugar me dije, "este juego parece estar hecho por personas con déficit de atención". Y es que, todo en Donkey Kong Bananza responde al más absoluto caos, fomentado por la satisfacción que supone destruir todo a tu paso, que a la vez es una distracción constante.
El pilar del gameplay es una mecánica muy especial. Kong puede destruir el escenario a puñetazos. Es decir, las posibilidades del entorno 3D explotan por completo en el momento en el que tú, como jugador, decides que no vas a ir por ese camino, que prefieres reventar el suelo y cavar un túnel.
¿Hay un muro de acero que no puedes destruir? Da igual, revientas la pared de al lado a puñetazos y sobrepasas el obstáculo, antes aparentemente insalvable. Donkey Kong Bananza es uno de los juegos más interactivos que he visto recientemente gracias a este núcleo jugable.

Y es que, romperlo todo es tan satisfactorio que a veces simplemente me dedicaba a aplastar sin más, olvidándome de mi objetivo principal. La destrucción en pantalla es gloriosa en lo visual y genera una constante inyección de dopamina, ya que cuanto más golpeas, más oro encuentras.
Este oro sirve, entre otras cosas, para poder utilizar las transformaciones bananza, que confieren a Kong una serie de habilidades especiales. Dos pude probar, una es el "mega Kong", una bestia capaz de tumbar a golpes hasta el acero más duro. La segunda fue una suerte de pájaro que permitía volar durante unos instantes para así alcanzar zonas antes inaccesibles.
No obstante, más allá de poderes y música, la magia del juego reside en pensar cómo aplicar la fuerza bruta. Inteligencia y poder físico se dan la mano para explorar un diseño de niveles apoyado en la verticalidad y en el hallazgo de innumerables secretos.
Las energilunas de Odyssey son aquí las gemas de banandio o plátanos dorados, premios que te harán conseguir mejores habilidades cuantos más acumules. No son pocos los que hay por nivel y algunos se pueden encontrar de las formas más insospechadas.

Los niveles abiertos son ya marca de la casa, pero todo cambia en el momento en el que parte del escenario está oculto a la vista. Comentándolo con otros colegas de la prensa, muchos nos sorprendíamos de los descubrimientos que habíamos hecho cada uno.
"¿Cómo diste con esta banana?". "Pues nada más empezar el nivel empecé a cavar hacia abajo". "Yo no he visto esta zona". "¿Encontraste el desafío que había al lado de la salida?" y otros comentarios dejaban claro que cada nivel esconde cantidad de secretos en forma de pruebas de habilidad, coleccionables, fósiles que intercambiar por atuendos cosméticos y mucho más.
Además, el recorrido por estos mapas es muy variado. Los niveles son estratos y cada uno presenta biomas muy distintos, pero es que la misión principal en ocasiones te lleva primero a bajar a un nivel, para luego volver a subir y después descender de nuevo.

El movimiento es constante gracias a un DK que trepa de forma automática por casi cualquier zona, pero que dispone de trucos que dejan claro por qué Bananza procede de Odyssey. El desplazamiento con el gorila me recuerda poderosamente a Mario con Cappy.
Destruir el escenario en cualquier dirección es sumamente sencillo en lo mecánico, pero a veces hay que perseverar. Y es que todo esto no sería nada sin la otra gran idea que sustenta Donkey Kong Bananza, la dureza del terreno. Hay zonas que resultan más fáciles de destruir porque son arcillosas, mientras que para partir la roca se requieren muchos más puñetazos.
Esto también se aprecia en detalles geniales, como que puedas arrancar parte del terreno y usarla para deslizarte por él. Si es una plataforma de arena, esta se desintegrará por el roce mucho más rápido que una de piedra.
Es cierto que hay límites dentro de la destructiva propuesta, pero en general, el jugador puede dejarse llevar por el frenesí casi sin impedimentos (hay pocas partes que no puedas cargarte). ¡Para que digan que el potasio no es necesario!
Personaje renovado, saga renovada
Está claro que estas tres horas no significan demasiado en comparación con el producto final, pero la experiencia jugable que tuve me dejó claro que esto es más que un Donkey Kong Odyssey, es un Donkey Kong rejuvenecido.
Lo digo porque hay cantidad de elementos que recuerdan a las mejores aventuras del personaje (que hemos revivido en Donkey Kong Country Returns HD). Hablo de reencontrarse con Rambi y Cranky Kong, utilizar las vagonetas, volver a disfrutar de fases 2D o servirse del movimiento "Barrel".

La esencia del personaje está ahí, pero se aplican muchas de las novedades que Nintendo ha ido introduciendo en sus juegos en los últimos años, incluida la renovación visual. Este DK es pura expresividad (algo que en Mario Kart World también ha destacado para bien).
Me ha gustado mucho el rediseño del personaje. Kevin Bayliss de Rare nos dejó hace unos años a un Donkey Kong icónico, pero esta nueva aventura necesitaba de un mayor registro emocional y ese toque más simpático, aunque igual de fiero, le sienta de fábula.
Ese mono que viene de bonaaaanzaa
Y ojo, no todo me ha convencido. La cámara tenía algunos problemas para seguir el destructivo camino del personaje (especialmente bajo tierra) y dejaba momentos mareantes. Además, noté fallos de imagen con zonas que cargaban erróneamente al salir de las galerías.
También está el factor técnico. En general, el juego se manejaba cómodamente en modo dock a 4K y 60 fps, (sin ser un portento gráfico), aunque sí que aprecié algunos bajones al iniciar conversaciones con otros personajes.
Este es uno de los aspectos más interesantes que habrá que tener en cuenta, ya que el alto nivel de destrucción pondrá a prueba a Switch 2. Tengo mucha curiosidad por ver cómo se moverá el juego en la primera Nintendo Switch al utilizar el GameShare en modo multijugador, aunque ahí quizá Fast Fusion haya adelantado los detalles.

En resumen, aún queda mucho por conocer de esta simiesca aventura. No pude ver cómo funcionaba el modo cooperativo junto a Pauline (y si esta tendrá un papel más activo en lo jugable), ni tampoco otros extras y poderes que seguro que enriquecerán aún más la experiencia de juego, pero está claro que Donkey Kong Bananza va a ser uno de los grandes juegos del año.
Quizá DK no sea Super Mario, pero este juego volverá a poner en el mapa al querido simio intentando, en el proceso, encumbrarlo tanto como hizo Odyssey con el fontanero. Lo que tenemos aquí apunta a ser el juego de lanzamiento que muchos pedían, una aventura llena de creatividad que explote un poco más las capacidades de la nueva consola.
Ahora Donkey Kong no tiene un "country", sino todo un planeta que explorar. No tendremos que esperar mucho para conocer las valoraciones finales sobre Donkey Kong Bananza. Hasta entonces, cuidado con los barriles y disfruta de una... "Oh BA-NA-NA".
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Donkey Kong Bananza
Lanzamiento
17-7-2025
Género
Acción, Aventura
Compañía
Nintendo
Pegi
+3
Número de jugadores
1-2
Multijugador
2
Idioma de los textos
Español
Idioma de los subtítulos
Español

David Rodríguez
Redactor
David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.
