Stranger Things: El Otro Lado
Reportaje

Stranger Things - Entrevista a Stefano Martino, dibujante del cómic

Por Jesús Delgado

Entrevista a Stefano Martino, dibujante del cómic de Stranger Things, titulado El otro lado, que sirve de tie-in con la primera temporada, explorando el punto de vista de Will Byers durante su estancia en la realidad paralela y oscura.

Stranger Things es un fenómeno de Netflix que ha causado furor en apenas unos años. La serie de los hermanos Duffer se levanta pasiones, y más ahora, con el estreno de la temporada 3 de la la serie, que acaba de llegar a nuestras pantallas y dispositivos, gracias a la plataforma VOD de streaming. 

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Con motivo de este lanzamiento internacional, hemos podido entrevistar a Stefano Martino (Doctor Who), dibujante del cómic de Stranger Things: El otro lado. El ilustrador italiano, nacido en Génova y afincado en España, firma junto a Jody Houser (Agentes de SHIELD, Faith, Rogue One: Una historia de Star Wars)

Aprovechando la visita del dibujante a Norma Comics, de manos de Norma Editorial (responsable de la publicación del cómic de Stranger Things en España), el co-autor se ha avenido a responder a nuestras preguntas acerca del cómic, de su carrera y de sus simpatías por los personajes de la obra que dibujó.

En las siguientes líneas encontraréis las respuestas a las cuestiones que le planteamos. 

Un fan cumpliendo el sueño de un fan

Stefano Martino se postula como un artista sobradamente competente y todoterreno, que ha logrado trabajar tanto en el agitado turbulento mercado estadounidense como la célebre y siempre renombrada industria franco-belga del bande dessinée (BD). En su carrera se encuentran distintos géneros y formatos. Desde el cómic británico de ciencia-ficción, hasta relatos de fantasía épica, pasando por algunos pinos en el género de los superhéroes.

Por otro lado, Martino es también un fan de pro del mundo del cómic, de las series y de los videojuegos. Durante la entrevista nos comentó que es un ávido jugador de videojuegos, e, incluso, haber colaborado con publicaciones italianas como la extinta edición de Insert Coin de su país natal, en calidad de analista de videojuegos. Esta pasión por el sector, por cierto, le ha llevado a seguir de cerca la prensa del videojuego, descubriéndose ante nosotros como un lector habitual de esta, nuestra publicación.

Stefano Martino, dibujante del cómic de Stranger Things

Pregunta: ¿Cómo fue que te cayó el encargo de Stranger Things?

Respuesta: Pues fue una cuestión de suerte. Yo estaba trabajando en las ilustraciones de una serie de novelas de Dragon Age, una serie que me encanta. En especial, el último: Dragon Age Inquisition. Entonces, el editor de estos libros me contactó cuando le ofrecieron de Netflix hacer el cómic. Él pensó en mi para hacerlo y me puso un correo directamente para proponérmelo para ver si estaba disponible para hacer la primera mini-serie. 

Yo, que era fan de la serie antes de que me lo ofrecieran, no sabía que tenían contacto con Netflix. Cuando me lo dijeron, me caí en la silla de golpe. Dije "Vale... tengo que mirar la agenda" (se ríe) y "sí, sí, estoy disponible". Para mí ha sido una casualidad, porque estaba trabajando con ellos, el editor estaba contento con mi trabajo y por eso contaron conmigo.

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P: ¿Qué fue lo más difícil de hacer el cómic? A fin de cuentas, va en paralelo a la temporada 1 de la serie.

R: Evidentemente el no trabajar con personajes que tú has creado, sino con personas reales. Y el cómic tiene su propio código. Tu no puedes copiar o calcar el rostro del actor. No sale bien, va a quedar inexpresivo. Tienes que transformarlos en personaje de cómic y eso es lo más complicado.

Afortunadamente, ya había trabajado en cosas parecidas. En Ángel y Doctor Who. En los dos casos fue difícil. En el segundo, sobre todo, porque el dibujante al que yo sustituía, tenía un estilo cartoon. No era realista y yo debía ceñirme a su estilo. En Stranger Things, no, ahí podía ceñirme a lo que yo quería hacer como dibujante y artista. Me encontré más a gusto.

P: ¿Qué es lo que más disfrutaste?

R: El Demogorgón. Es un buen monstruo. Yo siempre disfruto dibujando monstruos. Soy un gran fan de las películas de miedo. Hay un componente en los monstruos que es clave. Tienen que ser terroríficos, pero, a la vez, reconocibles. Piensa en el xenomorfo de Alien, por ejemplo. Y lo mismo ocurre con el Pretador. Al Demogorgón le pasa algo parecido. Aun viendo solo su silueta, tú lo reconoces. Además, soy el primer dibujante de cómic en retratarlo, así que algo de orgullo queda.

Otra cosa es la parte fantástica de D&D del cómic, los delirios de Will. Ahí pude tener mucha libertad a la hora de trabajar. En otras tenía que estar trabajando con la serie delante. El cuarto de Will está ordenado de una forma determinada; su madre, tiene rasgos muy característicos; el salón está repartido de una forma clara; el teléfono, es una antigualla de los años 70... Si no, la gente no reconocería semejanzas con los eventos de la primera temporada de Stranger Things.

Pero no, los escenarios de fantasía, el mago, sus sueños. Es todo cosa mía, de mi invención. 

P: ¿Entonces, haber trabajado en Fantasía Épica y Fantasía Oscura en cómic e ilustración te ayudó?

R: Sí, sí. Me ha ayudado mucho. Para Francia he dibujado mucha "Heroic Fantasy". Y, además, yo soy un "niño" de los años 80. Yo jugaba a Dungeons & Dragons y tenía un póster de El Señor de los Anillos. Me acuerdo perfectamente de cogerle a mi tía de su cartera para irme a jugar la recreativa de Dragon's Lair y jugar los dos segundos justo en lo que tardaban en matarme.

¡Que máquina tan maravillosa! Tenía dos pantallas. Una abajo, para el jugador. Y otra arriba, para los que se acercaban a ver la partida y el dibujo animado de Don Bluth. ¡Que maravilla!

P: Cambiando de tema y haciéndote la pregunta capciosa ¿Fue difícil trabajar con Netflix, hubo mucho control?

R: ¡Que va! Ojalá fuera tan sencillo como fue trabajar con ellos. Nos dieron un dossier muy, muy preciso. Entregué cuatro libros de 21 páginas, una entregas que suman 81 en total. Tan solo me corrigieron cuatro cosas muy sencillas y correcciones muy puntuales. Estuve muy a gusto. Te tratan bien y te explican lo que hagan falta.

Yo he trabajado con "americano" y esto no siempre ocurre. Es muy raro. Apenas hay explicaciones ni control de producto. Dark Horse y Netflix, en cambio, se portaron maravillosamente.

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P: Antes hablamos de que ya has trabajado también Ángel y Doctor Who. ¿Hay alguna otra serie o película, cuyo cómic quisieras hacer?

R: ¡Sí, pero me da un poco de vergüenza admitirlo! A lo mejor, mucha gente no se acuerda de ella, pero me encantaría hacer el cómic de Magnum P.I. No el remake, que no funcionó, sino el clásico de los 70 de Tom Selleck. Me encantaría hacer un cómic ambientado en la etapa clásica.

Desgraciadamente, me temo que no hay público para una colección de Magnum. Además, creo que la cuestión de los derechos de explotación es compleja. Es un deseo, pero, luego, lo mismo, ya trabajando dentro, me encuentro con un problema. Tom Selleck y los intérpretes de la serie pueden ser complejos de dibujar. Aún así, creo que me gustaría, soy muy friki de Magnum.

P: ¿Con qué disfrutas más trabajando, con el cómic americano o con el BD francobelga?

R: Son dos mercados muy diferente. El caso de Stranger Things: El otro lado, por ejemplo, es un caso aparte. Es una producción europea, hecha en América. La forma de producir de Dark Horse se asemeja mucho a cómo se trabaja en Europa. Presta mucho atención a los detalles, respetan el tiempo que tengas que tomarte para hacer unos fondos o unos acabados, para cuidar todo lo que puedas las páginas.

Esto, por ejemplo, cuando trabajé con DC, no pasó así. Fueron muy rápidas y tuve que darme mucha prisa. Disfruto más con el trabajo para el mercado francés. Es un mercado maduro, con un tipo de historias que son para adultos, no solo son principalmente superhéroes. Por eso creo que me gusta también Strangers Things. Es una historia de niños, pero también de adultos. Hay cosas y conceptos que son universales.

En conjunto, sí creo que puedo decir que prefiero el mercado Europeo. Me permite definir la psicología, la expresión del personaje.

P: Pregunta obligada:¿Cuál es tu personaje preferido?

R: Eleven (Once), absolutamente. Si yo pudiera, haría una serie solo con ella. Sí, me encanta. Ella y Hopper, el Sheriff. No sé por qué, me despierta simpatía y me siento en sintonía con él. Pero sobre todo, con Eleven.

P: Y ya, pregunta final, ¿estás trabajando en algo? 

R: Sí, tengo dos proyectos. Uno es una serie muy conocida en Francia y Bélgica, precisamente por mi trabajo con Stranger Things. Se trata de Les Forêts d'Opale, que voy a sustituir al dibujante original, Philippe Pellet, que ha estado al frente de ella unos diez años. Es una serie con unas características muy precisas y para mi es como si me encargaran Spider-Man.

Otro es algo de lo que no puedo hablar todavía demasiado. Solo puedo adelantarte que será con una editorial francesa grande. Es un proyecto personal. E, increíble, me han dicho que sí. Y en eso estoy ahora (ríe). Solo con ellos, tengo trabajo para los próximos diez años. 

Y con esto damos por concluida la entrevista al dibujante de Stranger Things: El otro lado, Stefano Martino. Eso sí, no queremos cerrar este artículo sin preguntaros cuáles han sido vuestras impresiones tras ver la temporada 3 de Stranger Things y, si lo habéis leído, tras haber devorado el cómic de Martino.

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