Análisis de Gradius Origins, el ejemplo ideal sobre cómo hacer un recopilatorio de clásicos

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Análisis y opinión de Gradius Origins, una recopilación de los clásicos de Konami llena de mejoras e incentivos para los veteranos de los salones arcade.
No cabe duda de que Konami se está poniendo las pilas a la hora de recuperar sus franquicias más icónicas. Tras el reciente boom de los Silent Hill y antes de la llegada de Metal Gear Solid Delta, es el momento de celebrar los 40 años de la legendaria saga Gradius con el lanzamiento de Gradius Origins para PS5, Xbox Series X/S, Switch y PC.
No hay duda de que el público principal de este recopilatorio (que se lanza a un precio de 39,99 euros) está especialmente pensado para los jugadores veteranos de las máquinas recreativas, pero en realidad cualquier amante de los videojuegos y su historia deberían conocerlo.
En total, se reúnen 7 juegos de la franquicia Gradius (algunos quizá os refiráis aún a ella como Nemesis), todos ellos en versión arcade, pero llenos de variantes y sorpresas. No encontraréis aquí juegos de NES o Game Boy, pero hay taaaanto contenido que no los vais a echar en falta.
Por un lado, tenemos las 3 primeras entregas numeradas de Gradius (si recordáis, también existieron Gradius IV y Gradius V, pero tenían gráficos más "modernos" y no están incluidos aquí). Por otro lado, tenemos hasta 4 juegos de la línea Salamander.
Para los que no tengáis clara la diferencia, digamos que la serie Salamander era una especie de spin-off de Gradius. Mientras que los Gradius tienen una temática más espacial y clásica, los Salamander tienen escenarios y enemigos más "orgánicos" y monstruosos.
De hecho, la acción tiene lugar dentro de gigantescos cuerpos, por lo que las células y "tripas" de los mismos se mueven y forman parte del desafío, para que no choquemos.
Por otro lado, los Salamander tienen una gestión de los power ups más directa, ya que se comienzan a usar en cuanto los recogemos.
Por su parte, en los Gradius recogemos items y podemos activar su efecto cuando decidamos, con un pequeño diagrama en la parte inferior que nos indica qué se activará en cada momento.

Como decimos, hay cuatro juegos de la línea Salamander en el recopilatorio. El segundo, Life Force, es una especie de "Salamander 1.5" en el que se alteraron muchos escenarios y enemigos y, además, se usó la barra de power-ups propia de Gradius.
No hay dos sin tres, aunque sea décadas tarde
Salamander II era un juego ya diferente del todo y... Un momento, ¿Salamander III? ¿Ese juego había existido? Pues no, ese es el gran incentivo de este recopilatorio, ya que se ha creado, en pleno 2025, para este recopilatorio.
Aunque el juego es nuevo, la idea es plantear un "cómo habría sido si se hubiera lanzado en los 90", por lo que su rendimiento, diseño y estética recrean fielmente lo que habría podido mostrar un hardware de la época. Vamos, todo un puntazo para fans de la serie o para amantes de los shooters 2D, en general.
Si bien el nacimiento de Salamander III es lo que más llama la atención, en realidad el recopilatorio esconde muchísimo más.

Los otros 6 juegos incluidos se incluyen en todas las versiones arcade que existieron en su momento. La versión japonesa de un mismo juego puede ser muy diferente a la europea en materia de dificultad, cantidad de power-ups que obtenemos...
Así, en total tenemos 18 experiencias diferentes, incluyendo una versión muy especial de Gradius III que solo se había mostrado en ciertas ferias arcade y que, por supuesto, nunca antes se había podido probar en consolas.
Por si todo esto no fuera suficiente para satisfacer a los completistas, la experiencia de cada juego se puede personalizar a tope.
Por un lado, podemos seleccionar la dificultad (fácil, normal, difícil o muy difícil), el número de vidas, la puntuación necesaria para conseguir vidas extra...
A nivel visual, se nos permite activar diferentes proporciones (normal, ajustada, punto por punto o estirada a formato panorámico), filtros para imagen nítida, suavizada o con efecto CRT (podemos ajustar la deformación, la rotundidad de las líneas de escaneado...) o hasta ver las cajas de colisión de los objetos. Por tener, tiene hasta modo cóctel para rotar la pantalla si es el turno del jugador 2.

En mitad de la partida, podemos activar un guardado rápido o rebobinar la acción si cometemos algún error garrafal.
Cuando queramos tomarnos un descanso, tenemos una guía con los enemigos de cada juego, una enorme galería con diseños, imágenes promocionales e instrucciones o un reproductor de música con el que crear nuestras playlists para que suenen durante los menús.
Ah, consejito: entrad en la configuración general y poned los textos en castellano, que no vienen elegidos de base.
Vamos, que, como recopilatorio, Gradius Origins es una verdadera maravilla. Y, ¿qué hay de los juegos en sí? Pues lo cierto es que aguantan sorprendentemente bien (recordemos, el primero salió hace 40 añazos), tanto en lo visual como en lo jugable.
Su estilo pixel clásico se ve muy bien, especialmente a partir de Salamander y su jugabilidad es muy cómoda (hay un botón para disparar, otro para tirar bomba y otro para activar power-up), pero como sabréis los veteranos, todos los juegos son difíciles. Algunos, MUY difíciles, incluso en el nivel de dificultad normal que viene aplicado por defecto.
Esto hace que la curva de dificultad pueda parecer un poco hostil al principio si no conocíais la serie, ya que desde el primer nivel se nos dará caña con lluvias de proyectiles que pondrán vuestros reflejos al límite. Estamos seguros de que más de uno dirá "maaadre mía, esto no es para mí", porque el ritmo es casi, casi, desbordante.
Pero claro, son juegos muy arcade, muy pensados en hacernos soltar monedas (aquí, podemos "echar dinero" y continuar todo lo que queramos, pero no entraremos en los rankigns online si lo hacemos) y, sobre todo, en interiorizar los patrones de enemigos para movernos casi por instinto, como Neo en Matrix.

Cuando practicamos y asimilamos cómo funciona cada nivel, la sensación de progreso y triunfo son tremendamente satisfactorias.
La opinión de Hobby Consolas sobre Gradius Origins
Saltar de un nivel de scroll lateral a otro vertical, superar los brutales jefes finales in extremis o esquivar casi sin mirar los disparos de los chanantes moais es algo extrañamente adictivo, que te deja exhausto al terminar de jugar, pero que recuerdas como una experiencia vibrante.
Lógicamente, el primer Gradius es más tosco que, digamos, Gradius III o el pulidísimo Salamander III, pero todos ellos tienen desafíos que te engancharán, igual que lo hacían décadas atrás, solo que quizá ahora apreciarás doblemente su música retro o el hecho de que estés aniquilando a un puñetero dragón de fuego que brota de una estrella. Muy fuerte, Doc.
A todo esto, tenemos que destacar que el producto es obra de M2, especialistas en recrear de forma emulada juegos clásicos y responsables, por ejemplo, de la maravillosa serie SEGA Ages o, precisamente, de las consolas PC Engine Mini que la propia Konami hizo posible. Se nota la pulcritud de su trabajo.
En definitiva, Gradius Origins incluye juegos excelentes y, como recopilatorio, es casi, casi insuperable. Ya solo falta que Konami traiga de vuelta Sunset Riders y habrán completado su viaje de redención.
Valoración
Nota 87
Cada uno de los juegos, con sus variantes y mejoras, merecen la pena de forma aislada. Reunidos y con tantos extras, resultan irresistibles. Una nueva muestra del buen hacer de M2, con Salamander III como joya de la corona.
Lo mejor
La magnífica labor de preservación de los juegos clásicos, con todos sus detalles y variantes. El puntazo de la incorporación de Salamander III.
Lo peor
La curva de dificultad es muy destroyer en casi todos los juegos, lo que puede espantar a los novatos.
Plataforma comentada: Pc

