Kingdom Hearts 3 análisis
Análisis

Análisis de Kingdom Hearts III para PS4 y Xbox One

Por Álvaro Alonso

Versión comentada: PS4

Análisis de Kingdom Hearts III para PS4 y Xbox One. Con todo el encanto de Disney, el buen hacer de Square Enix y la batuta de Tetsuya Nomura, la esperada conclusión para una de las sagas más queridas del mundo de los videojuegos logra estar a la altura de las expectativas... Y superarlas. Es magia.

Cuando se lanzó el primer Kingdom Hearts, en 2002, Haley Joel Osment tenía 13 años. "El niño de El Sexto Sentido" no tuvo que hacer ningún esfuerzo para doblar a Sora; su voz infantil se ajustaba al personaje como anillo al dedo. Hoy, con 30 años, tiene que modificar su tono para que no suene excesivamente adulto. Porque Sora ha crecido durante todo este tiempo, pero no tanto como nosotros.

Como Haley, yo también tenía 13 años cuando jugué al primer Kingdom Hearts. Era la edad perfecta para que un título de estas características, una producción que combinaba lo mejor de Disney con lo mejor de Square Enix (y que debemos a aquella famosa conversación en el ascensor entre Shinji Hashimoto y un ejecutivo de Disney), se grabase a fuego en la susceptible mente de un niño. La presentación, la banda sonora, la historia... Nunca olvidaré aquella primera partida, igual que tampoco olvidaré la primera vez que introduje el disco de Kingdom Hearts IIen la consola con manos temblorosas.

Pero después de eso... todo fue cuesta abajo. Empezaron a lanzar entregas en plataformas que no poseía, y el argumento se complicó a unos niveles tan absurdos que desistí cualquier intento por comprenderlo. Pero eso no fue lo peor: lo peor fue que me hice mayor. Celebré el anuncio de Kingdom Hearts III, en el E3 2013 y con aquel famoso "Now in development", pero no con el entusiasmo de antaño. Desde entonces, he aprovechado para ponerme al día con todas las entregas (los recopilatorios han sido una bendición). Y si no lo habéis hecho, a continuación tenéis un resumen que os permitirá entender de forma más o menos decente los acontecimientos principales (y que casi me cuesta la salud mental).

Todo lo que debes saber antes de jugar a Kingdom Hearts III - Resumen de la historia

Así que era inevitable ponerse a los mandos de Kingdom Hearts 3con cierto escepticismo: «Ya no soy un niño». «Los tiempos han cambiado». «No me voy a enterar de nada». «¿Mundos Disney? Menuda tontería». Mientras pensaba todo esto aparecieron en pantalla los créditos: Square Enix, Disney, Pixar (por primera en la franquicia) y, a continuación, dio comienzo la intro con una versión instrumental de Don't Think Twice, el nuevo tema principal escrito y cantado por la maravillosa Utada Hikaru. Y todo el escepticismo se esfumó de golpe.

Sólo unos segundos de la secuencia de introducción son suficientes para viajar, volver atrás, y sentir que no ha pasado el tiempo. Para descubrir que Tetsuya Nomura lo ha vuelto a lograr: Kingdom Hearts III es un juego mágico.

Kingdom Hearts 3

Llave

Cuesta creer que estemos a tan solo días del lanzamiento. Incluso cuesta creer que esté aquí, escribiendo estas palabras del análisis de Kingdom Hearts III. Pero sobre todo cuesta creer que pese a los retrasos y la incertidumbre que han acompañado al juego desde su anuncio, hayan conseguido crear una obra que sobresale en todos los aspectos. Empezando por el jugable.

Porque Kingdom Hearts 3 es uno de los juegos más divertidos, entretenidos y variados que nos hemos echado a la cara en mucho tiempo. La base jugable es prácticamente la misma de siempre: exploración y combates en tiempo real con algún elemento RPG. Hay puntos de experiencia, materiales para forjar nuevos objetos, armas, protecciones... Se ha conservado el sistema de progreso de personajes de las entregas numeradas, es decir, que se adquieren habilidades a medida que subimos de nivel y se activan usando PH.

Kingdom Hearts 3

Obviamente no es un juego de rol profundo ni complejo, pero Kingdom Hearts nunca ha aspirado a serlo; siempre se ha caracterizado por ser más "action" que "RPG". Y es en la acción donde está la gracia: el sistema de combate de Kingdom Hearts 3 es una fusión de todos los elementos que se han introducido a lo largo de la serie: desde los comandos contextuales de Kingdom Hearts 2, hasta el tiro certero y los estilos de comandos de Birth By Sleep, pasando por el modo acróbata de Dream Drop Distance.

Pero Kingdom Hearts III también aporta su propio granito de arena. Dos granitos, para ser más exactos: por un lado, tenemos las transformaciones de la llave espada, que se ejecutan de forma similar a los estilos de comandos: si realizamos varios ataques hasta llenar el medidor, podemos pulsar el botón triángulo/Y para que esta icónica arma cambie de forma. Pero lo verdaderamente interesante es que estas transformaciones son únicas para cada llave.

Kingdom Hearts 3

En la mayoría, suponen un cambio visual y jugable: la llave espada se transforma en un bastón, unas garras, una lanza, unas pistolas... Lo que también hace que el combo de ataques sea diferente mientras está activa la transformación (y, en el caso de las pistolas, nos da la opción de disparar al estilo shooter). Pero con ciertas llaves, también afecta a la forma en que Sora lanza hechizos, a las habilidades de desplazamiento, a cómo esquiva/bloquea y por supuesto al espectacular ataque final. Muchas llaves tienen dos transformaciones, así que os podéis hacer una idea de la cantidad de movimientos diferentes que hay.

Análisis en vídeo de Kingdom Hearts III para PS4 y Xbox One

Esto ya supone una infusión de variedad importante, porque no estamos limitados al mismo combo durante todo el juego. Pero es que, además, en Kingdom Hearts III podemos equipar hasta tres llaves distintas y alternar entre ellas en cualquier momento. Así que si nos cansamos de una, podemos cambiar a la siguiente sin necesidad de pasar por el menú. En esta entrega se ha incluido la posibilidad de mejorar las llaves para aumentar sus parámetros, lo que significa que incluso cadena del reino (la que habitualmente es la primera llave de la aventura) puede ser útil en los compases finales si la mejoramos.

Kingdom Hearts 3

El segundo granito de arena son las atracciones: durante los combates, puede que veamos una marca circular de color verde sobre un enemigo. Si lo golpeamos, el comando atracción aparecerá sobre la lista, permitiéndonos usar uno de estos devastadores ataques conjuntos. Hay unas cuantas, y de nuevo cada una es única, con una ejecución que propone distintos minijuegos. Quizás sean el único aspecto del combate que no termina de convencer, no porque estén mal, sino porque su rango de acción es muy elevado, son excesivamente poderosas y se pueden activar con demasiada frecuencia.

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Aquí Kingdom Hearts 3 hereda un aspecto de sus predecesores (de Kingdom Hearts 2, más bien) que se podría considerar negativo, y es que jugando en dificultad normal es un paseo. El número de enemigos a los que nos enfrentamos en combate ha aumentado considerablemente, pero también lo ha hecho el alcance de los ataques de Sora, así que la mayor parte del tiempo estamos barriendo la pantalla sin problemas. Para facilitarlo aún más, podemos comprar kupomonedas, un objeto que equivale a una vida extra, y los platos que se preparan con el minijuego de cocina (protagonizado por el simpático Minichef, de Ratatouille) aumentan los parámetros de Sora durante un tiempo limitado. Ninguna de estas dos cosas os va a hacer falta jugando en normal.

Kingdom Hearts 3

Pero sí puede tener sentido en las dificultades altas, que es donde brilla el sistema de combate de los Kingdom Hearts. La dificultad maestro (critical) de Kingdom Hearts II Final Mix obligaba a usar absolutamente todas las herramientas a nuestra disposición, lo que lo convierte en uno de los mejores sistemas de combate de un A-RPG. Y teniendo en cuenta la enorme cantidad de opciones que tenemos en Kingdom Hearts III... Podemos estar ante algo muy, muy grande.

Desgraciadamente, de inicio sólo están disponibles las dificultades principiante, normal y experto, y tras terminar el juego en normal, no se ha desbloqueado nada nuevo. Así que una de dos: o es necesario finalizarlo en experto, o no hay dificultad maestro en Kingdom Hearts III... Todavía. De momento, si buscamos un desafío, podemos activar desde el inicio una habilidad para no obtener experiencia y ordenar a los acompañantes de Sora que no participen en el combate.

Kingdom Hearts 3

Hay también algún problemilla con la fijación de objetivos, que en ocasiones prefiere centrar la vista en un matojo de hierba o en una caja en lugar de sobre un enemigo. En combate, los elementos del escenario no deberían poder ser fijados para evitar esto. No supone un grave problema ni estropea la experiencia, pero está ahí.

En definitiva: el sistema de combate de Kingdom Hearts 3 es fantástico. Rápido, con una puesta en escena espectacular y tan variado que es difícil cansarse de combatir. Pero donde realmente brilla es en los encuentros contra jefes finales: no hay palabras para describir lo absolutamente épicos y emocionantes que son todos, y es en estos desafíos donde todas las piezas -mecánicas, efectos visuales y banda sonora- caen en su lugar, dando como resultado unos enfrentamientos absolutamente increíbles. Son las mejores batallas de toda la saga Kingdom Hearts. Una verdadera pasada.

Kingdom Hearts 3
Les ha costado varias entregas, pero la nave gumi por fin mola.

El último aspecto jugable que quiero destacar es la nave gumi. Siempre he odiado la nave gumi, y reconozco que he llegado a pensar que ojalá la omitiesen en esta entrega. Pero ¡sorpresa! Incluso la nave gumi mola en Kingdom Hearts III. Ahora, los viajes entre mundos se dividen en dos fases: exploración y combate. En la primera nos movemos libremente por el espacio, como si de un pequeño mundo abierto (espacio abierto, más bien) se tratase, para recolectar objetos, participar en algún minijuego o visitar nuevos mundos. Y si entramos en contacto con algún enemigo, se activa la fase de combate, que es la que más se asemeja a la nave gumi de anteriores Kingdom Hearts. Ambas son muy divertidas.

Estrella

Los mundos son una parte fundamental de Kingdom Hearts, y aquí no es una excepción. A lo largo de la aventura visitamos siete diferentes (hay más "cosas", pero no se las puede considerar mundos), todos basados en películas de Disney y Pixar, con viejos conocidos que regresan y otros completamente nuevos. Siguiendo la línea del combate, prácticamente en cada mundo se introduce una mecánica nueva, aportando incluso más variedad a la acción.

Kingdom Hearts 3
Los combates de mechas son la mecánica del mundo de Toy Story.

En algunos casos se ha optado por seguir la misma trama que en las películas, mientras que en otros se han construido nuevas historias a partir de lo establecido. Algo que unas veces funciona... y otras no vendría mal haber visto la película antes. Pero la magnífica representación de los personajes de Disney/Pixar lo salva todo: están construidos exactamente igual que en el material original, y se comportan como esperaríamos que lo hiciesen.

No faltan toda clase de guiños, y si alguna de las cintas os emocionó, también logrará hacerlo en Kingdom Hearts III (mención especial aquí para Enredados y Frozen). Además, hay que aplaudir lo bien que se han conectado las tramas de cada universo con la de la saga Kingdom Hearts. Resulta curioso, por cierto, que pese a todo no se hayan incluido mundos basados en películas de Marvel, porque es demasiado evidente que Nomura es fan del UCM.

Kingdom Hearts 3
La atención al detalle que se puede ver en los escenarios.

La principal novedad dentro de los mundos está en el diseño de niveles: siguen estando divididos por zonas, pero su tamaño ha aumentado considerablemente tanto a lo ancho como a lo alto (especialmente al compararlo con cualquiera de las anteriores entregas), de ahí que una de las nuevas habilidades de Sora consista en correr por las paredes. Hay mundos que en este sentido son muy sorprendentes, con zonas de gran tamaño para explorar, bifurcaciones, atajos y en, general, un diseño bastante sólido. Sin embargo, también hay un par de casos mucho más directos y "pasilleros" que no están a la altura del resto del juego.

En cuestión de diseño, los dos últimos mundos guardan una gran sorpresa. En uno está mejor desarrollado que en el otro, pero no deja de ser un aspecto que os dejará con la boca abierta. Dado que Square Enix se ha propuesto destripar gran parte del argumento a través de los tráileres, voy a evitar este detalle para que, al menos, haya algo que os pille desprevenidos cuando introduzcáis el disco. Dejémoslo simplemente en que hacen honor a su nombre.

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Un ejemplo del tamaño que pueden alcanzar los escenarios.

En los mundos también encontramos algún puzle y, por supuesto, más minijuegos. Es probable que este llegue a conocerse como "el Kingdom Hearts de los minijuegos", porque la cantidad y variedad es absolutamente demencial, hasta el punto de que es inevitable preguntarse si realmente eran necesarios tantos. Pero hay que reconocer que son todos genuinamente divertidos, e incluso los juegos estilo retro del Reino Clásico sirven para pasar un buen rato (aunque la mayoría sean de "jugar una vez y hasta luego").

Fuera de los mundos, la estructura de Kingdom Hearts 3 también es relativamente atrevida: básicamente, han hecho lo mismo que hizo Final Fantasy XV, pero bien. Me explico: como comentaba al principio, tenemos varios mundos a los que viajar, vivir historias, luchar contra la oscuridad, bla, bla, bla. Hasta ahí todo normal, como en cualquier Kingdom Hearts. Pero una vez superados todos (algo que puede llevar entre 25 y 30 horas) podemos iniciar el tramo final.

Kingdom Hearts 3

Este tramo dura unas cinco o seis horas, y salvo por alguna parte concreta, la exploración desaparece por completo: es una sucesión de secuencias de vídeo y combates. Sobre el papel puede sonar raro, pero os aseguro que funciona a la perfección porque todo lo sucedido hasta ese punto sirve para allanar el terreno, dejándolo todo listo para la gran final. Pensad en algo así como la traca tras los fuegos artificiales. Y vaya traca.

Corona

Si habéis visto un par de imágenes o tráileres de Kingdom Hearts III, probablemente pensaréis que su apartado gráfico es excelente. Y no os falta razón. Pero nunca se recalcará lo suficiente lo que han logrado aquí los magos de Square Enix. Ante todo, es de aplaudir la gigantesca evolución gráfica que ha experimentado desde su presentación. La recreación de los mundos es sensacional, y destaca que dentro de cada uno hay gran variedad visual, efecto que se refuerza cuando no hay pantalla de carga entre zonas con temáticas distintas.

Kingdom Hearts 3
Esta imagen refleja la evolución gráfica de Kingdom Hearts III desde su anuncio. Esta pertenece al juego final, y abajo tenéis la original.

Pero es que lo de los personajes de Disney/Pixar es absolutamente demencial: no solo igualan el trabajo de animación 3D visto en las películas, sino que lo superan (al menos en las más antiguas, como Toy Story o Monstruos, S.A.). Si no nos dijesen que se trata de un videojuego, probablemente sería imposible notar la diferencia. Es más: he perdido la cuenta de las veces que, mientras veía una escena, trataba de adivinar si era CGI o realizada con el motor del juego, porque el trabajo con las animaciones también es de otra galaxia.

De hecho, no puedo evitar pensar que han "hecho trampas" y cogido algunas escenas de las películas, tal cual, porque es imposible que se vea así de bien. Y claro, no olvidemos que no todas las películas trabajan con el mismo tipo de animación: el Olimpo de Hércules usa el estilo de dibujo tradicional, las películas de Pixar la animación 3D, Winnie the Pooh se acerca al cel shading... Y luego está Piratas del Caribe.

Kingdom Hearts 3
Es imposible que un juego se vea así.

Ninguna imagen hace justicia a lo bien que luce el mundo de Piratas del Caribe en movimiento: la representación de los actores de carne y hueso, en especial las animaciones faciales (los tics de Jack Sparrow son increíbles), deja sin aliento. Y la recreación de personajes CGI como Davy Jones y su barba tentacular no se quedan atrás. En términos generales el mundo de Piratas es el mejor, aunque en lo que a apartado visual se refiere, Big Hero 6 probablemente sea mi favorito. Pero insisto: todos se ven de fábula.

Y obviamente podéis contar también con toda clase de efectos de partículas, fogonazos, rayos, bloques de hielo y explosiones de luz provocados durante el combate. Lo mejor de todo es que, jugando en PS4 Pro, Kingdom Hearts 3 ofrece dos modos de visualización: estable (gráficos más estables) y por defecto (más fluidos). A grandes rasgos, el primero bloquea el framerate a 30fps y el segundo lo desbloquea.

Kingdom Hearts 3

Y aunque no pondría la mano en el fuego, diría que con este último se alcanzan y mantienen los 60fps la mayor parte del tiempo. Hay algún bajoncillo, pero no molestan y dada la cantidad de efectos y enemigos que pueden coincidir al mismo tiempo en batalla, con semejante nivel visual, tiene mérito que aguante el tipo de esa manera. Si tenéis PS4 Pro/Xbox One X, el modo por defecto es sin duda el camino a seguir. Desconozco si en los modelos base de PS4 y Xbox One también están disponibles estas opciones.

Y qué decir de la banda sonora. Yoko Shimomura es una de las mejores compositoras de nuestro tiempo; vivir en la misma época que ella es una bendición. Y aunque siempre parece imposible, logra superarse con cada nuevo trabajo. La banda sonora de Kingdom Hearts 3 es magnífica. Los temas originales de los anteriores KH ya eran maravillosos, y aquí hay muchos que vuelven sonando mejor que nunca. Pero también hay nuevas versiones, fusiones que encajan tan bien que asusta y toda una serie de canciones completamente nuevas para cada estado de ánimo o situación (a destacar las de las batallas contra jefe, culpables de que sean tan épicas). Bravo.

Kingdom Hearts 3

Hay sin embargo un par de aspectos negativos sobre el audio: primero, choca bastante que tengan los derechos de bandas sonoras como la de Toy Story o incluso el popular Let It Go de Frozen (que por supuesto no podía faltar), y que sin embargo no dispongan del tema principal de Piratas del Caribe. Una lástima, porque encajaría a la perfección (aunque, si no recuerdo mal, en Kingdom Hearts II tampoco estaba la BSO original de Piratas).

Pero lo peor es que se haya "prescindido" de ciertas voces. Sólo se da con tres personajes secundarios, pero los pocos momentos que aparecen resulta ridículo ver que lo único que hacen es gesticular. Con el resto de voces no hay pega alguna, aunque habría estado bien que conservasen a Hayden Pannetiere para doblar a Kairi, aunque sólo fuese por el factor nostálgico. El fallecimiento de Leonard Nimoy impide que volvamos a escuchar al Maestro Xehanort con esa voz tan característica, pero el nuevo actor que ocupa su lugar es sin duda una elección de lo más interesante...

Kingdom Hearts 3

Corazón

Llegamos al punto clave de Kingdom Hearts III: la historia. Y es que es, al mismo tiempo, su mayor virtud y su mayor debilidad. El principal inconveniente, cómo no, es que para seguir la trama es necesario haber jugado y entendido (al menos por encima) los acontecimientos de todos los juegos anteriores. TODOS. Y eso incluye los capítulos sin numerar, así como Back Cover, Union Cross o Re:coded. No hay literalmente nada que se pase por alto (buena suerte intentando entender algo habiendo jugado sólo a Kingdom Hearts y Kingdom Hearts 2).

Si tenemos esos conocimientos previos, Kingdom Hearts 3 consigue el efecto que se propone y se convierte en un desenlace increíble, cerrando la gran mayoría de tramas con un puñetazo emocional muy satisfactorio. Además, el argumento principal es mucho más directo y menos lioso que en las últimas entregas. De hecho, las nuevas dudas que plantea Kingdom Hearts 3 tienen respuesta (o lo que más se asemeja a una respuesta) en los informes secretos, pavimentando el camino hacia el futuro.

Kingdom Hearts 3

Obviamente no va a contentar a todo el mundo, y hay varias cosas ante las que es inevitable arquear una ceja (el tratamiento de Kairi sigue siendo vergonzoso), pero creo que la gran mayoría de fans van a quedar satisfechos. Y al final del día, que hayan logrado atar prácticamente todos los cabos, y tan bien... Tiene mérito. Tiene muchísimo mérito. Pero lo que más sorprende es cómo encajan todas las piezas en su sitio... Como si realmente hubiese estado planeado desde el principio (maldito seas, Nomura).

Dudas y cosas sin resolver que debería solucionar Kingdom Hearts 3

Aunque para conseguirlo se han tenido que hacer ciertos sacrificios... Como la eliminación de los personajes de Final Fantasy (salvo los moguris y alguna referencia ocasional). Duele, pero es comprensible: en Kingdom Hearts 3 hay cerca de 40 personajes que juegan un papel más o menos importante dentro de la historia, y la presencia de Cloud, Tifa, Squall, etc. sólo habría servido para complicar aún más las cosas. Pero teniendo en cuenta que llevaban desde el principio y que algunos habían tenido papeles importantes, choca su desaparición.

Kingdom Hearts 3

Desgraciadamente esto significa que tampoco hay enfrentamiento contra Sephiroth... Aunque, al menos, sigue habiendo un jefe extremadamente difícil tras terminar la historia. El contenido post-game es algo más flojo que en otros Kingdom Hearts, principalmente por la ausencia del coliseo, aunque se ha sustituido por los portales de batalla. Y sigue habiendo actividades y objetivos que pueden hacer que el camino al 100% supere las 60 horas fácilmente.

Siendo honestos, la historia nunca ha sido el punto fuerte de Kingdom Hearts. Pero esto no es algo malo per se: Kingdom Hearts III no busca una calidad narrativa como la de The Last of Us, así que no tendría sentido esperar algo similar. Es la clásica historia de la lucha del bien contra el mal y el poder de la amistad, contada de la forma mas enrevesada (y divertida) posible para que, entre entrega y entrega, los fans se vuelvan locos haciendo teorías.

El verdadero punto fuerte de Kingdom Hearts son sus personajes, la evolución que experimentan y su lucha constante para reunirse con sus dos mitades: ya sean Sora, Riku y Kairi, Roxas, Axel y Xion o Ventus, Terra y Aqua, todos tenemos un trío (o varios) con el que hemos conectado.

Kingdom Hearts 3

Y eso es lo que hace tan sumamente bien Kingdom Hearts 3: cerrar satisfactoriamente la gran mayoría de tramas, y con ello, poner punto y final a la saga del Buscador de la Oscuridad. Podríamos estar ante la conclusión más épica y satisfactoria que una saga que abarca tantas entregas y formatos ha tenido jamas. Todo el tramo final son unas cinco horas con la mandíbula por los suelos, derramando lagrimas, dando saltos de alegría y disfrutando de unos combates absurdamente épicos. Un carrusel de emociones en toda regla que será difícil de olvidar y superar.

Pero por encima de todo lo bueno y lo malo, más allá de términos fríos como el apartado técnico, la jugabilidad, la historia o la nota numérica que tenéis aquí abajo, hay algo en Kingdom Hearts III que sencillamente no se puede explicar con palabras. Es esa sensación mágica, al introducir por primera vez el disco en la consola, que puede hacer que un adulto vuelva a ser un niño de 13 años.

Valoración

Un juego sobresaliente a todos los niveles que sirve como la conclusión épica, emotiva y tremendamente satisfactoria que esperábamos y, sobre todo, merecíamos. Kingdom Hearts III supera todas las expectativas, pero su mayor logro es que, pese al paso del tiempo, sigue siendo una experiencia que sólo se puede describir con una palabra: magia.

Hobby

95

Excelente

Lo mejor

El combate, siempre variado y divertido. Los jefes. Apartados visual y sonoro. Todo el tramo final, muy satisfactorio para la mayoría de personajes.

Lo peor

Disfrutar al máximo de la historia requiere un esfuerzo previo importante. El diseño de algunos niveles no está a la altura del resto del juego.

Y además