Análisis de Neon Blood, una aventura cyberpunk “Made in Spain” con estética pixel art digna del futuro

El estudio madrileño ChaoticBrain Studios nos regala un billete de viaje hasta el año 2053, para ponernos en la piel de un detective venido a menos que afronta el caso más importante de su carrera.

En los últimos años ha surgido una corriente estética particular, basada en combinar los sprites 2D tradicionales con escenarios poligonales y efectos visuales modernos. Octopath Traveller la bautizó como 2D-HD, y es el mismo estilo al que se adscribe Neon Blood, la aventura que llega ahora a PS5, PS4, Xbox Series X/S, Xbox One, Switch y PC.

De hecho, Neon Blood entra dentro de una subcategoría propia: la de los juegos cyberpunk que utilizan gráficos 2.5D. Un estilo similar al del reciente ANNO: Mutationem, pero más cercano a Replaced, el cual ha de llegar en 2025, y The Last Night, un proyecto que permanece en el limbo.

Esta nueva aventura es obra de ChaoticBrain Studios, equipo indie con sede en Madrid que obtuvo el premio a Mejor Narrativa en los PS Talents de 2021. Desde entonces, Neon Blood ha ganado tracción al participar en eventos como el Big Indie Games Showcase y el Guerrilla Collective 2024.

Neon Blood ha logrado así anticiparse a dos juegos de perfil alto, ¿pero se sitúa por encima de ellos en ambición, jugabilidad y gráficos? Vamos a determinarlo a continuación, pero ya os adelantamos que, en ciertos aspectos, el proyecto de estos madrileños puede mirar de frente a grandes producciones del género.

La historia de Neon Blood, un thriller cyberpunk con sabor a cine negro

En el año 2053, una gran guerra ha asolado el planeta. La población se concentra en macrourbes como Viridis, donde las desigualdades entre ricos y pobres son más marcadas que nunca; sobre todo en Blind City, la ciudad donde transcurre el juego y en la que trabaja Axel McCoin. 

El que fuera mejor detective de Blind City es ahora un pobre hombre, con su memoria fragmentada y enganchado al Spark, la droga que asola la ciudad. Pero a pesar de su desencanto, McCoin quiere llegar al fondo de una conspiración cuyo eje es Ruby Emerald, la empresaria que controla Blind City.

Un investigador caído en desgracia, una mujer fatal, corrupción, asesinatos… Neon Blood sigue “el ABC” de las películas de detectives. Lo hace incluso con su ambientación cyberpunk, que recuerda a Blade Runner y a juegos tan recientes como Nobody Wants To Die, en el cual la amnesia también era elemento clave.

De hecho, la historia de Neon Blood es tan tradicional que, a poco que domines las claves del cine negro, sabes qué va a pasar a continuación. No es algo malo, ya que el argumento logra ser un tributo a las películas y juegos del género; sin embargo, el guion se hubiese beneficiado con algo más de originalidad.

Que Neon Blood es un sentido homenaje es algo reforzado por sus numerosos guiños, con menciones a otros juegos (varios de ellos españoles), citas de películas e incluso un cameo del mismísimo Johnny Silverhand de Cyberpunk 2077. Detalles de agradecer en una historia que, sin sorprender, resulta al menos entretenida.

La jugabilidad de Neon Blood

Como buen detective, McCoin ha de hablar con testigos, policías y transeúntes para obtener información. Esto sirve para hacer avanzar la trama, con encargos puntuales como recabar los datos necesarios para engañar a un personaje, o preguntar la localización de un sospechoso. Hay alguna conversación con opciones, pero no influyen en el desarrollo de la historia.

El protagonista dispone de un escáner cibernético que le permite resaltar objetos clave, pero no esperéis un accesorio tan versátil como el Modo Detective de la saga Arkham. En Neon Blood es algo testimonial y su uso se ciñe a momentos concretos, por ejemplo resaltar las huellas de un testigo para encontrarlo

McCoin debe ensuciarse las manos a menudo, por medio de combates por turnos en el sentido más tradicional. Escogemos entre ataque básico, defender, usar objetos y habilidades especiales, técnicas que se van ampliando de manera automática al progresar en el juego. Es decir, pinceladas de RPG en las que no tenemos poder de decisión.

También hay momentos de Quick Time Events, en forma de ataques finales. En ellos debemos pulsar los botones indicados en pantalla al terminar ciertos combates, lo que da lugar a vistosas secuencias donde el píxel art de Neon Blood brilla con luz propia.

El balance de todos estos elementos es correcto, sin más. Aquí también se aplica el clasicismo que domina la historia, pues al igual que en dicho apartado, Neon Blood se hubiese beneficiado de una jugabilidad un poco más ambiciosa. Es evidente que ChaoticBrain Studios ha querido dar mayor protagonismo a la parcela visual, y vaya si lo han conseguido.

El apartado audiovisual de Neon Blood

Combinar personajes 2D con entornos tridimensionales es muy complejo: es preciso que los sprites queden bien integrados y tengan entidad propia, mientras que los entornos deben estar muy cuidados, pero no tanto como para eclipsar al píxel art. Neon Blood cumple con todos esos requisitos, y lo hace de forma ejemplar.

A pesar de tratarse de un estudio reducido, los chicos de ChaoticBrain Studios han construido un juego con una estética exquisita, donde los escenarios cyberpunk remiten a los grandes títulos del género, gracias a su impecable acabado y un uso excepcional de las cámaras.

Igual de destacables son los personajes, con estética de aventura gráfica tradicional, pero adaptados a la tecnología moderna con zooms, desenfoques y un uso creativo de los efectos visuales. Hubiesen sido superiores con unas animaciones más elaboradas, pero eso no desmerece un resultado sensacional. 

Estos elementos trabajan en armonía para construir una ambientación insuperable, que sobre todo se exhibe en las calles de Blind City. Son escenarios repletos de vida, con infinidad de personajes envueltos en sus propios quehaceres, vehículos, muchos neones y un diseño intachable.

Como añadido de lujo, los momentos clave de la historia vienen acompañados por unas fantásticas secuencias de animación, que consiguen elevar la narrativa y dan un empaque ideal al juego.

Neon Blood es una aventura de texto y carece de doblaje, mientras que sus sonidos son más que acertados para contribuir a la ambientación, al igual que la perfecta traducción de los textos. Por otro lado, la música, a pesar de usar sintetizadores para darle un "toque cyberpunk", no alcanza el nivel de los gráficos y resulta tan solo apropiada.

Dificultad de Neon Blood y cuánto dura

Apenas necesitarás una tarde para completar esta aventura… Y te sobrará tiempo. Neon Blood se termina en algo más de tres horas, una duración muy ajustada que se podría haber redondeado con un Acto adicional, en lugar de los tres que componen el juego.

A esto también contribuye una dificultad de lo más asequible. Aunque te derroten en algún combate, con toda seguridad conseguirás ganar al repetirlo. Son enfrentamientos muy rápidos, de apenas un minuto, incluso contra los rivales más duros.

Junto con los enemigos de a pie, que van desde matones callejeros a los samaritanos de Ruby, también hay jefes finales que elevan un poco el nivel de desafío, al igual que un par de peleas contra dos oponentes a la vez.

Tras acabar el juego no encontrarás ningún añadido especial. El único aliciente es repetir partida y encontrar todos los recortes de periódico, que añaden un poco de lore a la historia de Neon Blood.

Precio, plataformas y ediciones de Neon Blood

El juego de ChaoticBrain Studios sale en digital a un precio de 29,99 euros, lo que hace de él una opción bastante atractiva. Y además versátil, ya que está disponible en todas las plataformas, incluyendo PS5, PS4, Xbox Series, Xbox One, Switch y PC.

Es el mismo precio de la versión física para PS5 y Switch, en la que Meridiem ha hecho un trabajo excepcional. Esta Edición Limitada viene con un libro de arte, una guía de la ciudad en papel y la banda sonora en formato digital; todo ello presentado en una bonita funda de textura metalizada.

Un despliegue visual de altos vuelos con acento español

Aunque suene paradójico hablando de un género futurista, Neon Blood ofrece una aventura cyberpunk totalmente clásica, que también es tradicional como historia de detectives y en su planteamiento jugable.

La personalidad propia de este juego reside en su apartado gráfico, un magnífico trabajo de pixel art combinado con escenarios tridimensionales de lujo. Consigue crear una ciudad que se siente viva, y que poco tiene que envidiar a las de los grandes representantes del género.

Se le podría pedir más en términos de innovación jugable y duración, pero de lo que no cabe duda es de que Neon Blood es la mejor carta de presentación para ChaoticBrain Studios. No solo han creado uno de los juegos españoles más destacados de 2024, sino que este trabajo les augura un futuro brillante

Valoración

Nota 78

Logrando adelantarse a los títulos más prometedores del pixel art cyberpunk, Neon Blood sorprende con un apartado visual sobresaliente y su deslumbrante atmósfera, en un juego donde los únicos “peros” son una jugabilidad limitada y su reducida duración.

Lo mejor

La combinación de sprites y escenarios 3D es magnífica. Una ambientación impecable. Los ataques especiales y las secuencias de animación.

Lo peor

Su jugabilidad podría dar mucho más de sí. Dura muy pocas horas. La historia es tan clásica que peca de tópica.

Plataforma comentada: Ps5

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