Análisis de The Outer Worlds 2, un viaje espacial que es puro Obsidian

Análisis y valoración de The Outer Worlds 2, un RPG espacial en el que la acción, la diversidad de elección y los diálogos son protagonistas, una vez más.
6 años después de su primera aventura, Obsidian vuelve a llevarnos a los confines del espacio con The Outer Worlds 2, un nuevo RPG de acción en mundo abierto (o en planetas, mejor dicho) que mezcla los tiroteos, los diálogos con miga y muuuchas decisiones que tomar. Si en Avowed vivimos la fantasía épica, aquí toca volver a una ciencia ficción soft llena de posibilidades.
Ahora, el juego llega a PS5, Xbox Series X/S y PC, además de estar disponible desde el día 1 en Game Pass.
El argumento nos lleva esta vez hasta el sistema Arcadia, donde unos extraños desgarros espaciales podrían poner en peligro el bienestar de sus habitantes... o quizá algo mucho peor. Nosotros controlamos a un miembro del Consejo de Administración Terráqueo (podemos ser chico o chica), un organismo ya anticuado en cuyo nombre hemos de resolver esta crisis.
El sistema de juego es el que ya conoceréis de sobra si sois seguidores de Obsidian. Primero, creamos al avatar a nuestro gusto (cambiando aspecto, género, etc.) y luego nos embarcamos en una aventura en la que tenemos libertad para movernos, hablar e interactuar.
El análisis de The Outer Worlds 2 en Hobby Consolas:
Jugabilidad y gameplay de The Outer Worlds 2
Podemos jugar en una vista en primera persona o en tercera, con una perspectiva cercana o más alejada. Aunque lo de la tercera persona es curioso para ver cómo luce nuestro personaje, la primera persona acaba siendo más precisa y cómoda, sobre todo en los momentos de acción.
Vamos a tener muchos de esos, pero también nos tocará explorar a fondo los planetas que visitamos, ya sea para encontrar objetos clave de una misión, hablar con personajes...
Una vez más, es imposible no acordarse de clásicos como Fallout New Vegas, ya que el desarrollo general y la estructura de las misiones son muy parecidos.
Como siempre, no suele haber una única forma de hacer las cosas. Para resolver una misma misión puede que se nos ofrezca la posibilidad de resolverlo a tiros, buscar algún terminal informático que nos ayude o quizá convencer a alguien con nuestra labia...
Ahí entra, por supuesto, la gestión del personaje. A medida que subimos de nivel (tras acumular puntos por derrotar enemigos o cumplir objetivos) ganamos puntos de talento para invertir.
Disponemos de doce talentos: armas de fuego, ingeniería, pirateo, liderazgo... A medida que invirtamos puntos en ellos, seremos más efectivos en las respectivas tareas, ya sea en combate, abriendo cajas fuertes o hablando con los personajes.
De hecho, en esta ocasión se ha hecho más hincapié en que todos los talentos acaben influyendo bastante en los diálogos, aunque estos no sean puramente "oratorios".
Así, el talento "explosivos" puede dar pie a proponer planes especiales a ciertos personajes y, si no tenemos puntos suficientes para ello, un mensaje nos dejará claro cuántos puntos son necesarios.
Así, aunque lógicamente podemos centrarnos en los talentos que nos dé la gana y podremos avanzar, se nos tienta constantemente a experimentar con otros, porque se podrían abrir vías inesperadas.

A medida que mejoramos talentos, podremos desbloquear (cada dos subidas de nivel) las Ventajas, extras pasivos como más capacidad de inventario, ver qué hay en las cajas fuertes sin abrirlas... Hay decenas de ellas y, además, algunas también desbloquean nuevas líneas de diálogo.
Pero ojo, siguiendo con la tradición del juego, de vez en cuando se nos ofrecerá la posibilidad de elegir Debilidades: son modificaciones que nos dan algún plus interesante a cambio de sacrificar algo por otro lado.
Por ejemplo, la debilidad Consumismo hace que nos den bastante descuento en las tiendas, pero si nosotros vendemos cosas no sacaremos tanta pasta.
Por otro lado, en la evolución de nuestro personaje también tenemos la reputación. Ya sabéis, lo bien o lo mal que nos llevemos con las facciones del juego.
Hay tres grandes facciones: la fusión de las dos grandes megacorporaciones comerciales (¿recordáis a Tita Cleo y Ganga Espacial? ¡ahora son Tita Ganga!), unos obsesos del control llamados El Protectorado y la Orden del Ascendente, una chocante secta matemática.
Vigilar nuestra relación con ellas es crucial porque están por doquier y pueden atacarnos, entorpecernos o ayudarnos mucho según cómo tratemos a sus miembros y sus intereses.
Exploración espacial en comandita
Un RPG de Obsidian no sería lo mismo sin nuestros acompañantes. A lo largo de la aventura podemos reclutar hasta a seis personas distintas, aunque no todas son imprescindibles para llegar al final.
Al explorar los planetas, podemos tener hasta dos acompañantes a la vez, que no solo pueden abrir nuevas líneas de diálogo o echar un cable en combate (por cierto, en caso de perder su salud no mueren en batalla, solo se quedan indispuestos hasta que acabe la refriega), sino que también poseen habilidades únicas que podemos activar tras un tiempo de recarga.

Así, nuestra robot VAL puede sanarnos o la misteriosa Marisol puede marcar enemigos para que se vuelvan más débiles.
Cada personaje acompañante tiene, además, misiones propias en las que hemos de ayudarlos a cumplir sus metas, ya sea encontrando a viejos aliados o descubriendo qué pasó con sus traumas del pasado.
Cumplir sus misiones ayuda a que desbloqueen más habilidades e incluso a que el final del juego cambie, pero mejor no os hablamos mucho de eso.
Con nuestras subidas de nivel, los acompañantes también liberan nuevas ventajas: cada 5 niveles, tendremos que elegir una de entre dos ventajas nuevas para ellos.
Pero claro, dependiendo de nuestras acciones también puede que nuestros acompañantes se enfaden y decidan abandonar el grupo para siempre o incluso que se vuelvan enemigos acérrimos nuestros. Todas las decisiones cuentan...
Y es que no podían faltar grandes acontecimientos que alteren el transcurso del juego. No vamos a explicarlos aquí para evitar spoilers, pero sí, podemos optar o provocar que sucedan cosas muy gordas, capaces de ponernos en contra o a favor muchos personajes de golpe.
Por eso, es importante estar atentos a los diálogos y los textos que nos vamos encontrando, porque son numerosos y, a veces, quizá densos de más, con muchas referencias a personajes u objetos clave, facciones dentro de las facciones...
En ese sentido, echamos en falta que el juego incluya un glosario de los personajes y elementos clave que vamos encontrando, para tener una mayor referencia, especialmente al principio, cuando podemos estar más perdidos.
Un elemento útil para le exploración es que, al llegar a sitios clave, se desbloquea la posibilidad del viaje rápido, por lo que podemos saltar de un sitio a otro rápidamente y con comodidad. Benditos SSD de esta generación.

Las voces solo están en inglés, pero por suerte, los textos y subtítulos están magníficamente adaptados al castellano.
Se agradece doblemente porque, como ya es marca de la casa, hay muchos momentos de humor, con algunas elecciones de diálogo que os harán soltar carcajadas.
A veces serán por bestias, a veces, por bobas... Pero sin duda Obsidian mantiene su toque para tentarnos a probar diálogos locos y divertidos, si nos apetece.
¿Es The Outer Worlds 2 un juego difícil?
Otro de los puntos fuertes, si no el que más, está en los combates. Por un lado, vuelve la Dilatación Táctica del Tiempo (ya sabéis, ese "tiempo bala" que podemos activar de cuando en cuando), pero sobre todo vuelve una ración descomunal de armas que podemos comprar, recibir o encontrar.
Hay de todo tipo, desde pistolas o escopetas más clásicas hasta cañones enormes que disparan rayos N, bestiales mazos electrificados, fusiles de plasma... ¡Hasta hay un arma especial que dispara drones publicitarios!
Es muy, muy divertido ir descubriendo y probando armas o granadas para ver qué efectos ocasionan en combate.
No es solo que encontréis decenas de ellas, es que además, si encontramos lo necesario, podemos personalizarlas con efectos de fuego o plasma, añadirles miras... En los bancos de trabajo podremos hacer eso o también fabricar nuestros propios kits de mejora, munición...
Por cierto, aunque en el primer juego solo había tres tipos generales de munición, aquí hay hasta diez, lo cual puede confundir un poco al principio (igual compramos un arma y descubrimos luego que no tenemos munición para ella), pero una vez dominado da muchísima variedad.
La gestión del inventario ya no se basa en el peso, sino en slots, lo cual resulta mucho más cómodo y, a poco que no nos volvamos locos recogiéndolo todo, montaremos un arsenal muy variado y divertido, tanto de armas como también de cascos y piezas de armadura, los cuales también se pueden personalizar con efectos extra. Podemos llevar hasta 4 armas a la vez en combate.

La dificultad de los combates está ajustada en dificultad estándar, pero es importante buscar parapetos y el apoyo de los compañeros siempre que podamos o morderemos el polvo.
Por suerte, podemos acumular muchas sanaciones (hemos llegado a tener más de 20) y kits de primeros auxilios para que nuestros aliados nos resuciten... si es que siguen en pie ellos.
El juego, además, nos invita a cambiar la dificultad (hay 4 niveles) siempre que queramos si nos atascamos, pero la normal es más satisfactoria.
Ah, además de un dispositivo de Dilatación Táctica del Tiempo, podemos usar en cualquier momento (una vez los obtengamos, claro) un surtidor de ácido que sirve tanto para hacer daño en combate como para disolver enemigos caídos para que sus compañeros no los encuentren y una útil máscara que muestra enemigos tras las paredes o cables que conecten dispositivos.
Estos tres aparatos tienen su propia energía que se recarga lentamente, así que hay que elegir bien qué usar en cada momento. Spoiler: casi siempre usaréis el que ralentiza el tiempo.
La duración del juego, que fue uno de los puntos más criticados del primero, también se ha mejorado. Con títulos así es difícil dar una media porque son enormes y muy abiertos.
Duración de The Outer Worlds 2
Para que os hagáis una idea, nosotros nos hemos trabajado las secundarias de dos de los seis personajes acompañantes, hemos mejorado otras facetas de cara a los desafíos finales y, dejando muuuucho por hacer en el camino, hemos tardado 25 horas en pasarnos el juego. Nos parece una duración mucho más medida y acertada.
No hay postjuego, pero antes de la misión final se nos advierte de que llegamos a un punto de no retorno, por si queremos explorar a fondo antes de ir a por el clímax.

Lógicamente, no hay decenas (o centenares) de planetas para explorar como en Starfield, pero a cambio, los pocos que visitamos están llenos de desafíos, mazmorras y tareas por hacer.
En el apartado visual tenemos una de cal y una de arena. Por un lado, el diseño artístico es muy interesante, fantasioso y divertido.
La tecnología del espacio
Los planetas que visitamos tienen una fauna, flora y formaciones coloridos, que estimulan la imaginación, pero, sinceramente, nos sorprende la poca diferencia de detalle que hay entre el juego previo (que, recordemos, se lanzó hace seis años para la generación previa) y este: hay algo de popping, la cantidad de vegetación y detalles son escasos...
Sí, se nota que la iluminación ha mejorado, pero tampoco una barbaridad. Viendo juegos recientes de mundo abierto como Elden Ring o Assassin's Creed Shadows, es evidente que se podía haber llegado a un mayor nivel de detalle... Pero esto es algo en lo que siempre suele pecar Obsidian.
Idem para los efectos especiales: ver la acción ralentizada con la DTT mientras saltan rayos y explosiones mola mucho, pero otros efectos como el fuego a veces se ven pixeladetes.
Nosotros hemos jugado en una Xbox Series X y, como siempre, os recomendamos el modo rendimiento frente al modo calidad.

En este último, el frame rate baja bastaaaante y, para el detalle que ganamos (se nota en las texturas), no merece la pena. Mejor poner el rendimiento en resolución alta (4K escalados) para tener una experiencia más equilibrada.
El mismo toma y daca pasa con los personajes. Muchos secundarios con los que hablamos tienen un modelado justito para los tiempos que corren y, aunque la boca sí se mueve en "lip sync" con lo que dicen en inglés, la expresividad general de la cara es bastante robótica.
Otros personajes más importantes denotan más esfuerzo y detalle. A algunos los vemos sonreír o enfadarse y convencen mucho más, pero está claro que en estos juegos tan abiertos, los personajes parecen condenados a aparentar haberse metido bótox a tope.
Eso sí, sus diseños molan, especialmente en el caso de nuestros acompañantes: vestuarios locos, gafas imposibles y armas, muy, muy cool, hacen que queramos formar parte del lore de The Outer Worlds.

Y es que, con The Outer Worlds 2, Obsidian ha refinado la fórmula, pero se ha desviado poco de sus líneas maestras.
Aquí lo que importa es la libertad de acción, los diálogos y dar rienda suelta a armas de todo tipo. No es un juego revolucionario y, especialmente en lo técnico, no va a ser el rey del género, pero es muy divertido. Mucho más que ponerse a cazar ratruchas por ahí, dónde va a parar.
Valoración
Nota 87
Esta secuela representa un "más y mejor" de lo que ya conocíamos. The Outer Worlds 2 es una experiencia sólida, profunda y divertida, si bien esperábamos un salto más relevante con el cambio de generación para la saga.
Lo mejor
Una vez más, su estupendo humor, la enorme variedad de armas chulas y la gran rama de posibilidades en diálogos y habilidades
Lo peor
Aunque luce bien en muchos momentos, en otros parece anticuado. Voces solo en inglés. ¿Demasiado texto?
Plataforma comentada: Xbox Series X
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The Outer Worlds 2
Género
RPG
Compañía
Obsidian Entertainment
Pegi
+18
Número de jugadores
1
Multijugador
No
Idioma de los textos
Español

Daniel Quesada
Coordinador de vídeo
Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.
