Análisis de Sonic x Shadow Generations o cómo mejorar un juego que ya era magnífico

Uno de nuestros juegos favoritos de Sonic ha vuelto más en forma. Shadow añade emoción sin hacer "sombra" al contenido original. Así es Sonic x Shadow Generations.
A comienzos de los 2010, la franquicia del erizo de SEGA culminaba su glorioso regreso después del descenso a los infiernos que había supuesto Sonic the Hedgehog de 2006. Sonic Generations llegó en 2011 para homenajear todo el legado del erizo con enorme calidad. Ahora, ese juego regresa, corregido y aumentado con Sonic x Shadow Generations para PS4, PS5, One, Switch, Series X|S y PC.
Esta revisión del juego nos presenta todo el contenido original, con ligeros cambios y, además, una campaña extra completamente nueva y protagonizada por Shadow. Ya sabéis que, este año, SEGA quiere que el erizo oscuro sea la estrella, tanto con este título como con la próxima película de Sonic 3.
Así pues, es como tener dos juegos en uno. De hecho, aunque argumentalmente tienen ciertas conexiones, las campañas están separadas desde el propio menú principal del juego. Podemos jugar la que queramos y pasárnosla independientemente de la otra.
Por ello, vamos primero con la campaña de Sonic, la misma que vimos 13 años atrás. La idea de aquel juego era repasar 20 años de trayectoria del erizo, desde los tiempos de Mega Drive hasta Sonic Colors.
Con la excusa de que un extraño ser parece estar distorsionando el espacio-tiempo, hemos de visitar nueve niveles basados en juegos clásicos: Green Hill de Sonic 1, City Escape de Sonic Adventure 2... Cada uno de estos niveles tiene dos actos y es aquí donde aparece la verdadera gracia del juego.
Resulta que, debido a este lío espaciotemporal, han coincidido dos versiones de Sonic. Por un lado, tenemos al erizo regordete y chiquitín que recuerda al de los primeros juegos de 16 bits, el Sonic del pasado; por otro, tenemos al Sonic moderno, más estilizado y con más movimientos a su disposición.
El Sonic del pasado ha de encargarse del acto 1 de cada nivel, que suele desarrollarse principalmente en 2D, mientras que el Sonic moderno es quien acomete el acto 2, con un desarrollo más tridimensional y algo más complejo.
El análisis de Hobby Consolas de Sonic x Shadow Generations:
Jugabilidad y gameplay de Sonic x Shadow Generations
Los niveles están conectados a través de un hub llamado el Espacio Blanco. En él, podemos cambiar del Sonic clásico al moderno cuando queramos, para así acceder a sus actos correspondientes según el orden que prefiramos.
Los actos tienen el funcionamiento clásico de un Sonic: hay que llegar a la meta lo más rápido posible, recolectando anillos y evitando caer en barrancos o frente a los ataques de los engendros de Eggman. Según lo rápido y "limpio" que hagamos el recorrido, recibiremos una calificación, de D a S, al final, lo que nos reportará puntos de canjeo, que luego veremos.

Un cambio importante respecto al Sonic Generations original es que ahora no tenemos vidas. Podemos morir todas las veces que queramos y continuaremos desde el último checkpoint visitado. Ahora bien, si queréis tener una experiencia más clásica, podéis activar la opción de tener vidas desde el hub.
También se han añadido algunos retoques jugables. Por un lado, ahora podemos ejecutar el "Drop Dash" (es decir, salir disparados convertidos en bola justo después de un salto), un movimiento que se estrenó en el posterior Sonic Mania.
Además, el esquema de control por defecto es el de Sonic Frontiers (por ejemplo, el impulso desde el suelo se ejecuta con un gatillo, en vez de con un botón frontal), si bien podemos optar por un control más clásico, llamado "Legado" desde las opciones.
Por supuesto, en el caso del Sonic moderno se mantienen las opciones de usar turbo tras recolectar anillos o ejecutar un "homing attack" a los enemigos o rebotadores, lo cual de hecho es crucial para superar ciertos tramos.
Una vez nos pasemos los dos actos de cada nivel, su presencia exterior se "coloreará" y liberaremos a uno de nuestros amigos, desde Tails hasta Vector, que nos darán algún consejillo.

En los niveles, además de anillos, podemos encontrar anillos rojos, que se canjean automáticamente por bocetos e ilustraciones en el museo, pero ahora también hay 3 Chaos por acto para encontrar. No tienen más utilidad que distraernos con un "hazte con todos", ya que cada Chao tiene un aspecto diferente.
Cada tres niveles nos encontramos una barrera protegida por un jefe, que suele ser un enorme robot de nuestro alopécico enemigo. Para poder acceder al duelo con el jefe, necesitamos 3 llaves. Estas se consiguen superando, al menos, un desafío extra de cada nivel.
Los desafíos extra suelen estar por encima del acceso principal del nivel, en el Espacio Blanco. Al entrar en ellos, tendremos que superar tramos inspirados en ese nivel, pero con algún objetivo adicional: conseguir un número de anillos, derrotar X enemigos o aprovechar la ayuda de algún aliado de Sonic. Por ejemplo, la abeja Charmy puede crear mini tornados que nos impulsen.
Una vez derrotemos al jefe de turno, se ganará acceso a la siguiente tanda de tres niveles. Eso sí, para el duelo final necesitaremos recolectar las siete Esmeraldas del Caos. Varias de ellas se consiguen "automáticamente" al superar los duelos principales, pero para conseguir otras tenéis que superar duelos especiales contra Shadow, Silver y Metal Sonic.

Como veis, solo los cometidos principales dan para mucho entretenimiento, pero además están los retos secundarios de encontrar todos los Chaos y anillos rojos, superar todos los desafíos extra o, al hacerlo, tocar la campana de su puerta para intentar atrapar melodías extra para el museo.
Podemos acceder a ese museo cuando queramos para revisar melodías, bocetos o modelos de personajes que hayamos desbloqueado. Por cierto, las melodías desbloqueadas se pueden usar para cambiar la música por defecto que suene en un nivel.
Al lado de ese museo, tenemos una tienda donde gastar los puntos obtenidos en los niveles. Con ellos, podemos conseguir vidas extra, la posibilidad de correr más o que los anillos no desaparezcan tan rápido si nos golpean, por ejemplo.
Podemos crear varios perfiles con las ventajas compradas que elijamos y asignárnoslos antes de cada acto.
¡Ah! A modo de extra, también se ha incluido una mesa de pinball inspirada en Casino Night, que en el juego original era un DLC.
Es muy divertida, pero es cierto que por el camino hemos perdido un contenido muy molón: ya no podemos desbloquear el Sonic 1 de Mega Drive, que estaba incluido al completo en las versiones de consola de 2011. Maldición, Sonic Team.
Así es Shadow Generations
Pasemos a la campaña de Shadow. Cuando entramos en ella, todo cambia, desde los menús (más oscuros y "edgy") hasta las melodías o el propio desarrollo.
El argumento, sin entrar en muchos detalles, nos lleva a bucear en el pasado de Shadow y en su vínculo con Black Doom y sus poderes, lo que nos llevará a desbloquear nuevas habilidades para el erizo.

Al igual que pasa con la campaña de Sonic, nuestra misión es superar diferentes niveles clásicos, cada uno de ellos con dos actos, uno más bidimensional y otro más al estilo 3D. Como esta campaña es nueva, se ha tirado de juegos más recientes, como Sonic Forces o el ya mencionado Sonic Frontiers.
Aquí no hay monedas rojas o Chaos para encontrar, pero sí encontramos items para desbloquear contenido extra del museo y, en ciertos momentos clave, hemos de realizar un ataque a tiempo a Doom's Eye para recolectar una porción que nos permita acceder al duelo final.
Esta vez tenemos "solo" seis niveles con sus dos actos, pero la cosa tiene truco. Y es que, para la ocasión, el Espacio Blanco no se recorre en 2D como en la campaña de Sonic, sino que es un enorme hub tridimensional lleno de zonas secretas y retos de plataformeo.
A medida que accedamos a nuevos poderes de Shadow, como la capacidad de surfear, podremos llegar a más y más recovecos del mapa.
Esto es necesario para los niveles principales, pero además tenemos los correspondientes desafíos que aparecen al superarlos (de nuevo, basados en obtener un número de rings, eliminar ciertos enemigos o superar tramos cortos con más trampas de lo habitual). Incluso habilidades clásicas de Shadow como el Chaos Control pueden entrar en juego.

También podemos buscar cofres que desbloqueen melodías y bocetos o hasta encontrar páginas del diario del doctor Gerald Robotnik, que como sabréis tiene un vínculo muy estrecho con Shadow.
Movernos en un espacio 3D así de amplio puede resultar algo confuso al principio, pero unos indicadores nos muestran la ubicación aproximada de nuestras siguientes tareas principales. También podemos consultar un mapa del área al pausar la partida o viajar automáticamente junto a los niveles que ya hayamos superado.
Algunos de los personajes ausentes en el Sonic Generations original sí se muestran aquí, como Big the Cat o Cubot y Orbot, que además tienen una misión de recolección especial para nosotros.
Cuántas horas dura Sonic x Shadow Generations
En conjunto, la campaña de Shadow es algo más corta, pero también más intensa y compleja, especialmente cuando no estamos dentro de los niveles en sí. Bucear al fondo en el mapa general para descubrir su cantidad de secretos es un atractivo en sí mismo. Aquí se nota la influencia en el diseño de Sonic Frontiers, por cierto.
En términos de duración, la campaña de Sonic Generations se puede superar en unas 7 horas si os entretenéis un poco con algún coleccionable. Ir a por todo os puede llevar bastante más.
Por su parte, la campaña de Shadow os llevará unas 5 horas pero, de nuevo, encontrar todos los extras escondidos puede aumentar mucho esa cifra. Entre 12 y 15 horas para un título así no está nada mal.
Lo mejor de todo es que la experiencia de juego es trepidante y divertida. La campaña de Sonic Generations ahonda más en esa dicotomía jugable entre el Sonic clásico y el moderno, ya sea por la tridimensionalidad como por la gama de movimientos que el erizo ha ido ganando con el paso del tiempo.
En cualquier caso, todos los actos son divertidos, están llenos de rutas alternativas y secretillos por descubrir y, sobre todo, tienen un ritmo magnífico.

Una virtud que destacamos en 2011 y que volvemos a subrayar 13 años después es que aquí el Sonic Team pudo alcanzar al fin un equilibrio entre velocidad endiablada y un control cómodo y que responda bien a nuestros reflejos.
Claro que hay algún momento en el que nos chocaremos o caeremos, pero cuando tenemos el pad en las manos sentimos esa adrenalina, esa sensación de velocidad sin que notemos que la cosa no está bajo nuestro control.
Los momentos rápidos se mezclan con otros de plataformeo más clásico a base de interruptores y saltos de precisión.
Solo en pequeños momentos nos parece que ese diseño se atraganta un pelín, especialmente con el uso de los wisps en la fase de Sonic Colors, pero el 90% del tiempo nos lo pasamos bomba por el propio diseño de niveles, pero también por revivir momentazos de la franquicia.
No es rápido... ¡ es sónico!
Nunca nos cansaremos de ser perseguidos por el camión de Sonic Adventure 2 a ritmo del remix de Escape from the City. Y es que el rendimiento técnico es estupendo. Sorprende lo bien que aguanta el tipo el despliegue gráfico original, al que apenas se ha subido la resolución para que "dé más el pego" en nuestras enormes teles modernas.
Los constantes giros de cámara, las persecuciones in extremis y las explosiones por aquí y por allá siguen funcionando igual de bien y con enorme fluidez, acompañadas de melodías intensas y frenéticas que harán que os flipéis sin remedio en más de una ocasión.
¿Sabéis qué es lo mejor? Que la campaña de Shadow es TODAVÍA MÁS ESPECTACULAR que la de Sonic. Como se ha diseñado con las consolas actuales en mente, los niveles muestran algunos juegos de cámaras y efectos especiales que os van a hacer gritar de la emoción.

En concreto, algunos duelos en los que toda la ciudad se distorsiona al más puro estilo Doctor Strange en el Multiverso de la Locura son una verdadera maravilla de ritmo y estética, todo ello mientras Shadow patina, salta y grinda sin parar y lanza frases molonas.
Por cierto, mientras que en Sonic Generations no tenemos esta opción, en Shadow Generations sí es posible elegir entre modo Calidad o modo Rendimiento para los gráficos.
Por defecto viene establecido el modo Calidad, pero aquí se nota un bajón en la tasa de frames y eso que lo hemos jugado en PS5. Cambiad inmediatamente a modo Rendimiento para gozar de verdad.
Volviendo a las frases molonas, hemos de hablar del magnífico doblaje al castellano. Como el juego original tiene algunas frases nuevas, se ha tenido que redoblar desde cero, lo cual ha servido para que Sonic pase a tener a su actor actual, Ángel de Gracia, el mismo que en las pelis o los juegos más recientes. Y ojo a Manuel Gimeno como Shadow, porque no se puede ser más "badass" que él.
En resumidas cuentas, nos lo hemos pasado de maravilla con Sonic x Shadow Generations. Si el juego de 2011 era una experiencia plataformera casi, casi de sobresaliente, en esta ocasión esa frontera se rebasa con un juego completísimo, modernizado en ciertos aspectos y tan frenético y espectacular como cabría esperar. Es más gozoso que un perrito con extra de chili.
Valoración
Nota 90
Ya seas un jugador veterano de la franquicia o no, aquí tienes diversión espectáculo de sobra. Los cambios mejoran en su mayoría al original y la campaña de Shadow es un verdadero flipe. Así nos gustan los Sonic, amigos de SEGA.
Lo mejor
Su endiablado equilibrio entre velocidad y diversión. La campaña de Shadow es una gozada visual. La de contenido que incluye.
Lo peor
¡Falta el Sonic original de Mega Drive! El modo Calidad de Shadow Generations no merece la pena, mejor modo Rendimiento.
Plataforma comentada: Ps5
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Sonic x Shadow Generations
Lanzamiento
25-10-2024
Género
Plataformas
Compañía
SEGA
Pegi
7
Número de jugadores
1
Idioma de los textos
Castellano
Idioma del audio
Castellano
Idioma de los subtítulos
Castellano

Daniel Quesada
Coordinador de vídeo
Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.
