Crítica de Aguas profundas, el thriller erótico con Ana de Armas y Ben Affleck al que le falta morbo y misterio

Aguas profundas

Crítica de Aguas profundas (Deep Water), el thriller erótico de Adrian Lyne que estrena Prime Video el 18 de marzo con Ana de Armas y Ben Affleck como protagonistas.

En el titular está el gancho: "thriller erótico con Ana de Armas y Ben Affleck". Buena parte de los espectadores de Prime Video que le den al play para ver Aguas profundas (Deep Water) van a esperar mucho morbo en torno a la ya expareja que hasta no hace tanto se prodigaba arrumacos robados en las revistas del corazón.

Ojo, porque se supone que fue el rodaje en el que se enamoraron y, aunque llega tarde, con la relación ya rota, esperábamos que saltaran chispas, algo que queda bastante lejos del resultado final.

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Tráiler de Aguas profundas, thriller erótico protagonizado por Ana de Armas y Ben Affleck

En realidad, lo interesante está al principio del todo: "thriller". Porque se supone que estamos ante una nueva adaptación de la exitosa novela de Patricia Highsmith al margen de telefilm ambientado en Alemania del 83 y la película del 81 Eaux profondes con, palabras mayores, Isabelle Hupert y Jean-Louis Trintignant como protagonistas.

El libreto, escrito por Zach Helm (Más extraño que la ficción) y Sam Levinson (Euphoria) no consigue hacerle justicia al relato original ni diseccionar tampoco la complicada y tormentosa relación de pareja de los protagonistas.

Uno de los aspectos que peor le viene a la película es la actualización: en los años 50 un divorcio o separación podía ser un gran escándalo, ahora no es comprensible una atadura de este calibre.

Sea como fuere, Aguas profundas nos presenta a Melinda y Vic, un matrimonio acomodado que cría a su hija en su mansión. Melinda, sin embargo, se aburre y busca el calor de nuevos amantes cada vez que tiene ocasión, algo que Vic tolera con la condición de que no abandone a la familia.

Cuando uno de ellos desaparece, Vic alardea ante sus amigos de haberlo matado asestándole un golpe con un martillo. Uno de ellos, escritor de novelas de misterio, encuentra la broma menos graciosa que el resto y comienza a sospechar que hay algo de cierto en lo que dice.

Sin embargo, las cosas vuelven a torcerse: Charlie De Lisle, el profesor de piano de Melinda y su nuevo interés sexual, muere ahogado en su piscina. Melinda acusa a Vic de haber acabado con él, pero no hay ninguna prueba que apunte en esa dirección y el caso se zanja como si hubiese sido un accidente.

Melinda y Vic viven en en bucle su tóxica relación de dependencia: ella no puede evitar traicionarle y él tiene arrebatos de ira derivados de los celos que siente por tener que compartirla.

Aguas profundas

Teniendo en cuenta que dirige adrian Lyne, experto en el género con títulos como 9 semanas y media, Atracción fatal, Una proposición indecente o Infiel, el resultado final de Aguas profundas es bastante decepcionante.

Por una parte, no consigue profundizar psicológicamente en los personajes lo suficiente como para que comprendamos por qué narices sigan juntos (él está obsesionado con ella, pero a Melinda, ¿qué la ata?). Por otra parte, la materialización es bastante pobre: la persecución final parece más digna de un episodio de El show de Benny Hill que de un thriller serio.

Ana de Armas despliega toda su sensualidad en pantalla encajando a la perfección con el personaje ardiente y provocador al que interpreta pero Ben Affleck le da una réplica muy pobre. En general se echa en falta pasión en una historia que debería ser ardiente.

Películas de misterio que consiguen mantener la intriga hasta el final

Puñales por la espalda

Aguas profundas se queda corta en todos los aspectos en los que esperábamos que rindiera: ni consigue salvaguardar el misterio, ni es fiel a la novela, ni hará arder vuestras pupilas con escenas de alto voltaje.

Ojalá le hubiera sacado rendimiento a los aspectos transgresores del texto original, a los conflictos matrimoniales y a la enfermiza obsesión que establece la dinámica entre los personajes.

Por cierto, antes de terminar este texto, os hacemos una aclaración rápida. Habrá quien se haga un lío con esta película y la adaptación de otra exitosa novela: Deep Water, la miniserie británica disponible en FilmIn que guarda un gran parecido con Big Little Lies. Como ya intuiréis, nada tienen que ver, más allá del idéntico título, pero os dejamos los links por si os apetece descubrirla.

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VALORACIÓN:

La nueva adaptación de Aguas profundas hace aguas y no tiene profundidad alguna, si nos permitís el juego de palabras facilón. Le falta enjundia, cambia completamente el final y tiene ciertos momentos que dan vergüenza ajena. Una ocasión perdida para sacarle brillo a la química entre Ben Affleck y Ana de Armas.
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LO MEJOR:

Ana de Armas se come la cámara cada vez que aparece en pantalla, a pesar de que la forma de actuar de su personaje no tenga lógica alguna.
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LO PEOR:

Ni es una adaptación fiel a la novela de Patricia Highsmith ni tiene morbo... La etiqueta de thriller erótico le queda muy grande.
Hobby

60

Aceptable

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