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Castlevania temporada 4
Análisis

Crítica de Castlevania temporada 4, un estupendo final para la serie de Netflix

La adaptación de los juegos de Konami llega a su clímax con una temporada mucho más equilibrada e impactante. Es la hora de disfrutar de Castlevania en Netflix.

Los vampiros viven cientos de años, así que han sabido convertirse en gente paciente. Eso es lo que ha terminado haciendo falta con la serie de Castlevania de Netflix, que empezó muy fuerte con la saga de Drácula y poco a poco se fue desinflando, ahogada en diálogos y reflexiones interminables.

Sin embargo, parece que la temporada 4 de Castlevania era el gran as bajo la manga y, por fin, hemos alcanzado un equilibrio casi ideal entre esos diálogos filosóficos que tanto gustan al guionista Warren Ellis y esas peleas salvajes e intensas que tanto nos gustan a nosotros.

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La historia de la temporada 4 de Castlevania arranca con Trevor y Sypha en su constante viaje en busca de su lugar en el mundo, mientras Alucard sigue hastiado en su castillo, hasta que unos aldeanos le piden ayuda. Para su propia sorpresa, decide ayudarlos. "¿Me estoy convirtiendo en Belmont?", refunfuña. Por otro lado, las diferentes facciones de villanos tienen a punto de caramelo sus planes: Carmilla sigue empecinada en conquistar el mundo, Isaac parece haber dado un giro de 180º a su idea original y, mientras tanto, Varney busca resucitar a Drácula, algo que St. Germain también quiere, pero por diferentes motivos...

Así, como podéis ver, sigue habiendo montones de líneas argumentales abiertas, lo que lleva a que, después del intenso primer episodio de la temporada, volvamos a temernos el gran problema que ha tenido la serie: episodios repletos de personajes justificando sus propósitos con diálogos largos y algo pedantes de más. En realidad, hay algo de eso, pero esta vez las dosis de acción son más comunes y suponen un verdadero espectáculo.

Luego iremos a ese aspecto, pero por ahora, hay que destacar que, dentro de la relativa pesadez de estos diálogos, se vuelven a colar reflexiones interesantes sobre la verdadera naturaleza de los vampiros, la necesidad de prosperar del ser humano o el propósito último de la guerra. Vamos, que hay veces que el ritmo baja demasiado, pero es cierto que aprendemos puntos de vista atractivos por el camino.

Castlevania temporada 4

Pero, como decíamos, el punto en el que más ha ganado esta serie de Netflix son los combates. Por un lado, se dan más a menudo. Por otro, han elevado el espectáculo de la temporada 3 a nuevas cotas, con coreografías bestiales, giros de cámara constantes y más efectos por ordenador (principalmente, para los fondos) que os van a dejar con la boca abierta. En concreto, el combate de Carmilla en el episodio 6 y tooodo el episodio 9 (posiblemente, el mejor de toda la serie) son para quitarse el sombrero.

Una vez más, Alucard roba el show con sus lánguidas reflexiones y su elegante pero letal estilo de combate. En ese sentido, recuerda más que nunca al que vimos en el videojuego Castlevania: Symphony of the Night, con su escudo y su espada "telequinética". Una gozada para los fans de los juegos clásicos.

Castlevania temporada 4

Y luego, claro, tenemos a Sypha, cuyos ataques mágicos siguen ofreciendo los momentos más espectaculares de la serie. Es cierto que, quizá, se les esté yendo la mano con sus aparentemente infinitas capacidades mágicas (¡esta chica derrotaría a Freezer sola!), pero aceptamos barco, porque cuando se pone a repartir fogonazos y estacas de hielo, disfrutamos como enanos.

Se nota que los responsables de la serie ya tenían el final de la misma en mente y, por eso, esta vez Trevor Belmont vuelve a reivindicarse como protagonista con más momentos de acción y un mayor catálogo de armas. Sí, el látigo está presente, pero digamos que se ha vuelto más versátil a la hora de atacar.

Lo mismo sucede con los propios enemigos, pues en esta ocasión vemos criaturas de la noche más variadas que nunca, lo que también se agradece a la hora de dar diversidad a la acción. Como era de esperar, la serie de Castlevania no se corta a la hora de presentar gore en los combates (tienen un extraño fetiche con la costumbre de mostrar a gente con los intestinos fuera), lo cual llega incluso a saturar un pelín, pero es parte del "encanto" en la ambientación de esta obra.

Castlevania temporada 4

Más allá de todo esto, también hueco para la magia (como la presencia del Corredor Infinito que tan importante fue en la temporada anterior) y algunas explicaciones interesantes sobre la alquimia, pero la mayoría de ello son explicaciones ya recicladas de la temporada previa y, las que no lo son, tienen una presencia algo fugaz que nos deja con la miel en los labios.

Esa es, quizá, la principal pega de la temporada 4 de Castlevania: como estamos en la recta final, hay ciertas facetas y personajes con los que da la sensación de que no sabían muy bien que hacer y les han dado "carpetazo" como han podido. En concreto, la vampiresa Lenore, que tanto juego daba antes, se pasa toda la temporada cabizbaja y quejumbrosa para no hacer prácticamente nada. Lo mismo pasa con otros personajes que mejor no mencionamos, por si los spoilers...

Castlevania temporada 4

En cualquier caso, hemos quedado satisfechos con el final de Castlevania. La recta final ha sido intensa, justa con los personajes principales y, de camino, deja en su cierre una rendija abierta a posibles aventuras futuras. Ya lo sabéis, los vampiros siempre saben cómo regresar de una forma u otra. Un poco como Leticia Sabater.

Valoración

La serie se despide con su mejor temporada. Por fin se alcanza un equilibrio muy adecuado entre combates, drama y narración. No todos los personajes están igual de bien tratados, pero la recta final os dejará sin aliento.

Hobby

84

Muy bueno

Lo mejor

La evidente mejora en las animaciones y los combates, más intensos y espectaculares que nunca.

Lo peor

Los diálogos a veces son algo pedantes y largos de más.

Y además