Crítica de Fullmetal Alchemist, película live action de Netflix

Crítica de Fullmetal Alchemist, la película Live Action
Fullmetal Alchemist, la película Live Action del manga de Hiromu Arakawa, ya está en Netflix. En esta crítica analizamos la adaptación a acción real dirigida por Fumihiko Sori, con sus puntos fuertes y tambien sus no pocas flaquezas.

Fullmetal Alchemist ha aterrizado a principios de la tercera semana de febrero en Netflix España. La película dirigida por Fumihiko Sori (Ping Pong, Dragon Age: Dawn of the Seeker) es una adaptación del primer tercio del manga original de Hiromu Arakawa. O, lo que viene a ser lo mismo, los ocho volúmenes originales de la primera edición española de Norma Editorial, aproximadamente.

VIDEO

Fullmetal Alchemist - Tráiler live-action

La película de Fullmetal Alchemist condensa así los hechos que ya vimos en el anime Fullmetal Alchemist: Brotherhood, resumiendo a grandes rasgos en dos horas y cuarto una parte de la historia de los hermanos Edward y Alphonse Elric. En concreto, se toma la trama de Tucker y del Laboratorio 05 con base en la cual gira la historia de esta adaptación a imagen real del manga.

Ryosuke Yamada, Tsubasa Honda, Dean Fujioka, Ryuta Sato y Jun Kunimura protagonizan esta película live-action de un manganime, con la que la crítica mundial no ha sido precisamente generosa. ¿Seremos nosotros menos duros con ella?

Querer y no poder

Esa quizá sea la definición más sucinta de este largometraje (que bien nos gusta hablar en esta web, ¿verdad?). Fullmetal Alchemist es, a rasgos generales, una producción quijotesca que ha intentado ir más allá de sus posibilidades y de ahí el resultado pobre que nos ofrece. Recordemos que estamos ante todo frente a una producción de bajo coste. Este detalle ha hecho que la cinta, en producción desde 2013, se haya retrasado varios años.

Estas bajas posibilidades parecen no haber detenido a sus responsables, que han puesto toda la carne en el asador, tirando la casa por la ventana, aún a sabiendas de que el resultado visual iba a ser bastante flojo. Y es que a nivel de presentación, Fullmetal Alchemist se fija en producciones de Marvel Studios como Los Vengadores (dicho por su propio director, no nos lo inventamos), valiéndose de un uso intensivo de un CGI que da hasta donde puede, que no es mucho. 

El bajo presupuesto limita los efectos visuales a un punto similar de series de superhéroes de la cadena CW (Legends of Tomorrow, The Flash, etc...), pero que acaba quedando bastante artificial. La elección de filtros, excesivamente brillantes para exteriores, tampoco ayuda a que en pantalla el acabado sea mucho más creíble o aparente.

El aspecto de fan film de Youtube o de serie televisiva de serie B es algo que arrastra a lo largo de las dos horas de metraje. ¡Más aún! La secuencia inicial de persecución y lucha es una muestra muy mala de lo que la película ofrece. En honor a la verdad, en secuencias posteriores encontramos mejores muestras de efectos especiales y un mejor aprovechamiento del espacio.

En lo tocante a la caracterización, hemos de dar una de cal y una de arena. El tema de las etnias lo trataremos en otro apartado, pues merece ser analizado con más detalle. Por ahora, nos ceñiremos a vestuario, maquillaje y peluquería. El primero de ellos es, posible, de lo mejor de la película. La confección de los trajes está muy cuidada respecto al manga de Fullmetal Alchemist. Si bien el aspecto de los trajes podría mejorarse, en general su presentación es muy buena, siendo fiel en cuanto estilo y corte se refiere. 

Si tienes aún que acabar tu colección, estos son los mangas en español de FMA

No podemos decir lo mismo de la peluquería. Las pelucas y barbas falsas, tratando de occidentalizar a ciertos personajes encarnados por asiáticos, se notan a la legua. Sobre todo en escenarios con luz del día. La sangre, prótesis y otros elementos de maquillaje también quedan muy falsos. Esta falta de autenticidad también salpica al personaje Alphonse, cuya recreación, si bien es muy acertada, echa en falta algo de CGI extra para que no se note al señor que va bajo el traje en ciertas escenas.

Con todo, se tiene que admitir el esfuerzo del equipo por ser fieles al mundo de Fullmetal Alchemist. Las localizaciones rodadas en Italia dan el pego y nos parece que efectivamente estamos en el país de Amestris. Quizá sea precisamente esto lo que debamos de valorar más positivamente, y más sabiendo el poco dinero con el que partía la producción.

Los problemas del lavado racial

Una de las críticas más feroces que ha recibido Fullmetal Alchemist ha sido la del asianwashing (expresión equivalente al whitewashing, que hace referencia a la práctica de conceder papeles de personajes de otras etnias a actores blancos). Los críticos más exacerbados han cargado las tintas por ser esta la segunda película reciente, basada en un manga japonés, en donde actores nipones encarnan a personajes de aspecto y nombre occidentales (Mustang, Hughes....). Ahora bien, ¿debemos condenar por ello la película?

La cuestión, desde luego, da para una columna de opinión y está sujeta al debate. De manera algo más breve, nosotros no opinaremos acerca de si existe una mala intención en ello, ni tampoco racismo simbólico. Sencillamente expondremos una serie de circunstancias que pensamos que se encuentran detrás de la elección de un reparto casi por completo japonés  

Consigue  la serie completa del anime Fullmetal Alchemist: Brotherhood

El primer motivo es la idiosincrasia propia del Japón y el "nipocentrismo" de sus mangas. En ellos, sus personajes, incluso los de apariencia occidental, en esencia no son sino japoneses con ojos claros y cabellos de distintos colores. Esto no es sino una convención propia de la representación de los mangas, en donde la etnia no se plantea de manera explícita, salvo que la obra lo requiera (por ejemplo, Monster, Master Keaton, por citar dos ejemplos claros).

En lo tocante a FMA, deberíamos entender que la etnicidad de los personajes es también un rasgo importante, sobre todo si atendemos a que más adelante, en el manga original, la presentación de Xing (una suerte de China fantástica). Sin embargo, este detalle del world building choca frontalmente con el principal escollo de la película: el presupuesto de esta película de Netflix.

Debido a que Fullmetal Alchemist no es una producción de alto presupuesto, sino un producto doméstico de Japón, hemos de entender que sus productores han hecho lo que han podido para que los costes no se dispararen. De ahí que sea mucho más barato contratar estrellas niponas, que no solo tienen menos caché que actores occidentales, sino que además son más atractivas y reconocibles para el mercado asiático (target principal del filme). Sirva como ejemplo las elección de Dean Fujioka (Mustang), que es una estrella en el cine chino. De manera similar, Ryosuke Yamada (Ed) sirve de gancho al cierto sector japonés, debido a su fama como músico pop. 

De manera paralela, lo que sí se debe criticar es el mal acabado de hacer dotar a actores asiáticos de rasgos étnicos occidentales (el pelucón de Edward, la perilla de Hughes). Quizá haber hecho concesiones visuales, como en el live-action de Ataque a los Titanes, hubiera sido la solución idónea. Aceptemos, no obstante, que esto puede ser una libertad artística que los productores se han tomado. 

Aunque haya a quien le disguste la elección de un reparto eminentemente japonés, esto no es sino una decisión cuyos motivos se deberían comprender en base al mercado al que se dirige y al margen presupuestario del que se parte. Desde nuestro punto de vista, que esto nos sirva para entender cómo se siente un indio, africano o un asiático cuando un personaje de su etnia es interpretado por un intérprete blanco. Vamos, que como ejercicio de empatía y de sensibilidad cultural no viene mal. 

¿Una película para fans?

Sí y no. El fan de grupo duro tendrá en la película de Fullmetal Alchemist un producto hecho para él. Ciertamente, la condensación torpe de la historia y la forma de aglutinar torpemente ocho tomos de manga en un dos horas y media tienen como consecuencia una narración a la que le falta el desarrollo de tramas, detalles y personajes. Alguien que llegue de nuevas al mundo de FMA echará en falta estos atractivos. 

Por otro lado, que en esta película de Netflix se solape a la historia del manganime y no ofrezca una historia nueva o novedades, sino que sea una recreación casi literal, aunque resumida, resta frescura a la película. Que el ritmo sea lento, casi perezoso, tampoco ayuda a generar interés en el espectador, que estará volviendo a ver la misma historia que ya leyó (o vio) en su momento.

VIDEO

La tertulia: Los Estrenos de cine de 2018

Además, otro detalle a tener en cuenta es el enfoque de las interpretaciones, los encuadres y la narrativa. La película trata de hacer que el manga sea de carne y hueso. Esto implica que reacciones, expresiones y lenguaje corporal, composiciones de cuadros y diálogos, que en animación o manga funcionan, en una película de acción real demuestran ser poco recomendables. Ciertamente, el ritmo obedece a un estilo de cine eminentemente japonés, con encuadres y planos que hemos visto en muchas películas asiáticas, pero la mezcla de ambos estilos no acaba de cuajar.

En otro orden de cosas, las actuaciones de reparto son muy desiguales. Existe una brecha enorme entre las secuencias en las que los actores "recrean" plano a plano el manga y aquellas en las que actúan en base al guión. En unas la sobreactuación está a la orden del día, en las otras los intérpretes cumplen con nota. Esta irregularidad en la calidad actoral no ayuda mucho, sobre todo con líneas de diálogo bastante planas. Curiosamente, el doblaje español no acaba rematándolo, sino que incluso lo hace parecer mejor. 

En esencia, podemos ponderar que Fullmetal Alchemist es una película para el mercado nipón y el asiático y para fans no excesivamente exigentes. Con lo poco que tenía, el director Fumihiko Sori realiza un trabajo decente. Quizás su mayores logros sean el de no hacer que Dragon Ball Evolution parezca buena y el de abrir la puerta a una mayor inversión para películas de live action basadas en mangas y animes. 

Fullmetal Alchemist

Fullmetal Alchemist  puede verse ya en Netflix. Te guste o no este título, no dejes de ver otras películas, OVAS y animes en Netflix, tanto sean de producción original Devilman Crybaby, animes modernos como Ataque a los Titanes o clásicos como Cowboy Bebop

FlechaIcono de flecha

VALORACIÓN:

Adaptación del primer tercio del manganime original, que flaquea en la puesta en escena debido a su bajo presupuesto. Esta carencia se traduce en problemas de maquillaje, narrativa y fotografía que lastran una atropellada versión live-action.
FlechaIcono de flecha

LO MEJOR:

El intento de recrear localizaciones y de buscar un reparto que se parezca al de los mangas. El vestuario. El doblaje mejora su visionado.
FlechaIcono de flecha

LO PEOR:

El maquillaje y la peluquería, los filtros y el uso de localizaciones. Su bajo presupuesto que da apariencia de corto de fans. Las sobreactuaciones.
Hobby

60

Aceptable

Y además

Fullmetal Alchemist (2017)

Lanzamiento:

Argumento:

Fullmetal Alchemist es una película de acción real producida por Netflix y basada en el anime homónimo. El filme ya está disponible en la plataforma de televisión a la carta. La sinopsis oficial de Netflix dice lo siguiente: el alquimista Edward Elric busca la manera de devolverle el cuerpo a su hermano Al. Pero tanto los militares como unos...