Hache
Análisis

Crítica de Hache, la nueva serie española de Netflix

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de Hache, la nueva producción española de época para Netflix tras el estreno de Las chicas del cable y Alta mar que se estrena el 1 de noviembre.

En el competitivo mundo de las series, que viven a día de hoy una verdadera Edad de Oro (y una inflación que por algún lado tendrá que reventar), hay que afinar mucho para atrapar y mantener la atención del espectador. Lamentablemente, las producciones españolas para Netflix no están teniendo el nivel de calidad necesario para destacar entre la avalancha de productos que se lanzan semanalmente y, desde luego, es el caso de Hache, una serie mediocre en casi todos sus apartados: guión, puesta en escena, ambientación, fotografía y realización.

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Ya os hablamos en su día del interés que suscita el mundo del narcotráfico en las series de ficción, y aquí vuelve a ponerse el foco en este tema: nos desplazamos a una Barcelona casi onírica de finales de los 60 donde irrumpe el mercado de la heroína. Helena es una joven que se ve obligada a prostituirse para conseguir el dinero necesario para criar a su hija, pero su suerte cambia cuando, huyendo de un cliente, se mete en el Club Albatros

Allí conocerá a Celeste, la encargada del local, que la pondrá en las manos de Malpica, el jefe de la mafia que la viola y la marca como si fuera ganado. A cambio de una ingente suma de dinero, se convertirá en una suerte de esclava a sus órdenes que irá medrando en el negocio.

Entre tanto, el inspector Alejandro Vinuesa, liderará la Brigada de Narcóticos encargada de tratar de echarle el guante a la banda mientras el Club Albatros se convierte en el centro de sus operaciones.

Hache quiere ser sórdida desde su mismo comienzo, de ahí que recurra de forma habitual a una fotografía oscurísima, lúgubre y sucia pero también tiene una ambición muy alta a la hora de remitirse estéticamente al cine de gánsters. El antecedente directo es la película La sombra de la ley (que está muy lejos en términos de calidad a esta serie, por supuesto).

Hache es la letra que identifica los alijos de heroína y es la inicial de Helena con la que se la conocerá en el submundo del Albatros. Y desde luego, toda la serie se asienta sobre su personaje y su evolución: de ser una mujer modesta y acuciada por las deudas a ir desenvolviéndose en un mundo que le era ajeno y el que al final termina sintiéndose como pez en el agua. "Si algún día te hice daño lo aprendí de ti", dice esa canción que retrata de maravilla las relaciones tóxicas. Y es precisamente el tira y afloja entre Hache y Malpica el que guía la acción. Ella termina convirtiéndose en una buena alumna, muy a su pesar.

El problema es que más allá de eso, todas las relaciones que mantiene la protagonista son, por decirlo de forma suave, asquerosas: el abogado de su marido, a quien trata de sacar de la cárcel, se sirve de ella sexualmente; su casero más de lo mismo y suma y sigue. Al final, tanta mezquindad hace bola, porque resulta inverosímil y, como entretenimiento, la serie pierde muchísimo interés. No es de recibo que esté permanentemente revolviéndote las tripas sin llegar a ninguna parte y en no pocas ocasiones las decisiones de los personajes parecen tan arbitrarias y antinaturales que dan vergüenza ajena.

En lo que atañe a la realización y a la puesta en escena, el aspecto es el de un serial de sobremesa con grandes ínfulas. Da la sensación de contar con un presupuesto muy inferior del necesario para lo que se pretende y directamente, algunas secuencias parecen grabadas con un móvil. Ni el maquillaje, ni el vestuario o la peluquería son acordes al momento histórico retratado tampoco y la banda sonora, muy sólida, es un recurso que se explota demasiado para crear ambiente.

En resumidas cuentas, Hache es la tercera serie original de Netflix de producción española (tras Las chicas del cable Alta mar ), pero sigue sin elevar el listón. Sorprende que Jorge Torregrosa y Javier Rey, director y protagonista de la excepcional Fariña no consigan ahora congeniar tan bien como en aquella serie. Ni la dirección de actores está pulida ni las interpretaciones son creíbles: hay demasiada intensidad y sobreactuación, dejándose de lado la sutileza o la insinuación. 

Valoración

Hache es una serie que tiene muy poco que ofrecer: una deficiente ambientación histórica, interpretaciones poco convincentes y una historia tan morbosa como mal fotografiada.

Hobby

50

Regular

Lo mejor

La historia real en que se inspira, por más que hayamos visto ya muchas veces otras similares contadas con más acierto.

Lo peor

Parece una mala digestión de la película La sombra de la ley con el agravante de contar con el talentoso Jorge Torregrossa, muy desperdiciado.

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