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El padre
Análisis

Crítica de El padre, una película conmovedora con un reparto sensacional

Crítica de El padre, una película conmovedora con un reparto sensacional liderado por Anthony Hopkins, Olivia Colman y Olivia Williams y dirigida por Florian Zeller. En cines a partir del 23 de diciembre de 2020.

El padre es una película dura pero que a la vez resulta muy reveladora para comprender la mente deslavazada de una persona en su senectud, cuando la memoria juega malas pasadas y lleva a las personas a sentirse desubicadas por completo, en manos de extraños o sencillamente amenazadas sobrerreaccionando a los cambios.

Como poco, hay dos obras con las que es fácil relacionarla: por una parte, el magnífico episodio titulado "La reina" de la primera temporada de Castle Rock (1x07) y, por otra parte, la también conmovedora película de Michael Haneke Amour.

La cinta que nos ocupa, está basada en la obra de teatro del mismo título previa del director Florian Zeller que además es novelista y dramaturgo y se ha encargado del guión junto al oscarizado Christopher Hampton. Fue la ganadora del Premio del Público de la sección Perlas del Festival de San Sebastián y causó una fuerte impresión en Sundance y Toronto. Nosotros solo podemos sumarnos a los elogios, porque es una de las mejores películas de cuantas van a llegar a carteleras este año.

Esta película dramática gira en torno a Anthony, un anciano que tras quedarse viudo ha decidido vivir solo, rechazando a todos los cuidadores que su hija Anne intenta contratar para que le ayuden en su día a día. Ella, por su momento vital personal, no puede visitarle a diario como hacía antes y siente que la situación escapa a su control.

Por si fuera poco, Anne se da cuenta que la mente de su padre comienza a fallar cada vez más, desconectándose progresivamente de la realidad que le rodea y teniendo frecuentes regresiones e incluso arranques violentos. Esto provoca un fuerte dilema en Anne, quien se plantea si tiene derecho a vivir su propia vida a sabiendas de que poco a poco va perdiendo cada vez más a su padre.

A favor de la historia de El padre rema un reparto excepcional encabezado por un Anthony Hopkins que nos lleva a recorrer todo el arco dramático de su personaje: nos hace reír, nos emociona, nos indigna, nos genera rechazo por su crueldad, nos encandila, nos intriga y nos lleva a las lágrimas cuando se pone de manifiesto su vulnerabilidad.

No hay registro que no toque el actor en un papel que es tremendamente complejo y poliédrico. A estas alturas es evidente que las tablas son un valor esencial para defender su rol, pero también el sencillo hecho de que es un intérprete privilegiado rebosante de matices cuya mera presencia llena la pantalla.

Pero ésta es una película que se articula en torno a una relación paterno-filial, de modo que tan importante como su protagonista es la actriz que interpreta a su hija y le da la réplica. La escogida es Olivia Colman, de cuyos trabajos en películas como La favorita o en series como The Crown hemos disfrutado enormemente y a quien vemos sufrir de forma contenida en El padre.

Si convives o has convivido con una persona con demencia, la empatía con su personaje es brutal desde el primer instante porque su papel está escrito con maestría y realismo y su interpretación es sublime. Se comprende a la perfección su dilema moral y los problemas que tiene debido a que vemos las decisiones que toma con la información que tiene, que no es toda, dado que el espectador adopta el punto de vista del enfermo y por tanto tiene acceso a muchos más momentos que los que ella vive.

El padre
El padre

Unas líneas también para reconocer el buen hacer de los secundarios: de Imogen Poots (La innegable verdad), Rufus Sewell (Judy), Olivia Williams (Counterpart) hasta Mark Gatiss (Sherlock). El casting es arrollador.

Hay muchos aspectos inteligentes en la película: desde la forma en la que se recorren los espacios hasta la puesta en escena, la fotografía y el vestuario. Pasamos de momentos luminosos a otros aterradores y de sentirnos cómodos y llevados por la corriente narrativa a una angustia vital y un desconcierto demoledores.

El padre genera auténtica angustia y nos hace sentir la zozobra de vivir atrapados en bucles temporales, en un laberinto de momentos que se comunican entre sí, pero que han dejado de tener sentido y en el que las emociones se quedan grabadas de forma indeleble aunque ya no sea posible remitirse a su fuente primera. Pone de manifiesto que al final de nuestras vidas somos más parecidos que nunca a los niños que fuimos al comienzo y por tanto nos planta delante un espejo en el que es imposible que no nos veamos reflejados... Juventud, divino tesoro que te vas para no volver...

Valoración

Escalofriante, conmovedora, profundamente triste y por momentos desoladora, esta película es una de las mejores estrenadas este año y cuenta con interpretaciones magistrales. Un must en toda regla.

Hobby

87

Muy bueno

Lo mejor

Anthony Hopkins está sensacional: consigue trasladarte todos los estados de ánimo, variables y a veces contradictorios, de una persona con demencia.

Lo peor

La película es muy desconcertante y hasta terrorífica hasta que comprendes cómo funciona su narrativa y por qué. No es un visionado fácil.

Y además