Escape Room - Personajes b
Análisis

Crítica de la película Escape Room, el thriller psicológico

Por Raquel Hernández Luján

Las películas tipo thriller reciben un nuevo giro de tuerca con Escape Room, la película protagonizada por Deborah Ann Woll, entre otros, que nos lleva a un entorno tan familiar como impredecible.

Antes de entrar a la sala de cine a ver la película Escape Room, los espectadores han tenido un contacto asiduo con películas en las que las trampas mortales son las grandes protagonistas. Películas como la saga Saw, la franquicia Destino final60 minutos para morir, Nerve, La habitación de Fermat o en un tono mucho más lúgubre y con pinceladas gore Cube, han hecho que nos sintamos familiarizados con este tipo de angustiantes experiencias en las que los personajes están atrapados de una u otra forma en una espiral que les lleva a la muerte y, que, por cierto, también se han expandido como forma de entretenimiento colectivo restándoles todo el dramatismo.

Los escape rooms o "cuartos de escape" se han popularizado con diferentes finalidades: desde resolver un misterio a imagen de un Cluedo gigante hasta como forma de dar a conocer series y películas, permitiendo al espectador meterse en los zapatos de los protagonistas de dichas ficciones, viviéndolas en primera persona.

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Este preámbulo nos sirve para contextualizar un poco la película Escape Room y para empezar diciendo que, a pesar de todo el bagaje que pueden tener los espectadores en las retinas e incluso si son amantes de estas experiencias y les gusta retarse a sí mismos, hay espacio para que se sorprendan con la puesta en escena y las ingeniosas maneras en las que nuestros protagonistas son sorprendidos por un juego en el que, por supuesto, lo que está en vilo no es solo encontrar la salida, sino conservar la vida.

Todo comienza cuando seis personas, que aparentemente no tienen nada en común, reciben una caja negra como obsequio. Cuando la observan con detalle, descubren que en su interior se esconde una invitación para presentarse en un lugar determinado. Movidos por la curiosidad, las ganas de vivir una experiencia nueva e incluso de establecer nuevas relaciones y salir de su zona de confort, todos acuden a la cita.

¿Quién es quién en Escape Room?

Mientras esperan a su anfitrión, descubren alarmados que el juego ha arrancado antes de que se dieran cuenta. Solo tienen una posibilidad: encontrar la salida y llegar a la siguiente sala o perecer en el intento. Pero, además, mientras resuelven las tareas, tienen que empezar a pensar un poco más allá. ¿Por qué fueron ellos los escogidos? ¿Qué comparten? ¿Cuáles son las reglas de esta macabra diversión? ¿Cómo pueden romper la baraja para salir indemnes?

Escape Room sabe crear tensión y sobre todo, jugar con el espectador para mantener su atención en todo momento. En cada nueva habitación, hay elementos que complican la situación: a la clásica sala que se pliega sobre sí misma (heredera de las trampas de Indiana Jones, si echamos un vistazo atrás en el tiempo) se unen otras mucho más inesperadas, como una que simula un espacio helado muy abierto a modo de refrigerador gigantesco u otra concebida boca abajo (la más original y la que le permite al director jugar con la perspectiva del espectador y de los personajes) en la que determinados elementos sonoros actúan como detonantes de la autodestrucción de la propia sala, añadiendo nuevos elementos que sirven para marcar los tiempos.

Ni qué decir tiene que la banda sonora de John Carey (que ha participado previamente en la de cintas como Vengadores: la era de Ultrón o La momia con arreglos musicales) juega un papel decisivo a la hora de elevar la presión de las situaciones y mantener la expectación de principio a fin.

Todo lo que necesitas saber de Escape Room

El guión de Maria Melnik (que ha participado en la elaboración de series tan exitosas como American Gods y Counterpart) y Bragui Shut no da demasiadas treguas e impone un ritmo frenético, en el que los dilemas del presente se mezclan con flashbacks en los que accedemos a momentos clave de las vidas de los protagonistas, que nos llevan a inferir qué es lo que tienen en común.

Puede que como puzle a resolver, el thriller Escape Room no sea el colmo de la originalidad (que necesite un final tan grandilocuente para asentarse como inicio de franquicia lo delata un poco) pero sí que es una muy correcta pieza de cine de evasión: una película lo suficientemente entretenida y misteriosa como para que queramos saber más y ver nuevos episodios en los que las salas sigan sorprendiéndonos. La dirección artística de la película es impecable y el atractivo de los personajes, bien interpretados, también. Es cierto que su capacidad para resolver acertijos super complejos contra reloj parece un poco forzada en ocasiones, pero se acepta en aras de que avance la trama.

Adam Robitel deja un poco de lado el terror en sentido estricto de películas anteriores como The Taking e Insidious: La última llave y confirma que este subgénero, más enfocado al público juvenil y con menos piruetas fantásticas, se le da muy bien (atentos, porque el director hace un cameo en la película y, si estáis atentos, lo reconoceréis). Y a la vista de la recaudación al otro lado del océano, podemos estar seguros de que tendremos nuevas dosis de escapismo: con 9 millones de dólares de presupuesto, ha conseguido una recaudación que supera los 32, así que atentos a nuevas invitaciones de la corporación Minos. Nos llegarán, seguro.

Valoración

Escape Room es cine de pura evasión: ver cómo un grupo de individuos trata de escapar a una muerte casi segura es tan entretenido como lo fue en su día Destino final.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

A pesar de que hemos visto muchas películas en la misma línea, consigue ser sorprendente gracias a su puesta en escena y es bastante ingeniosa.

Lo peor

El final es muy dubitativo, tiene varios tramos distintos y opta por el más grandilocuente para dejar la puerta abierta a una franquicia.