Crítica de Santuario, una típica pero entretenida distopía para Atresplayer

Crítica de los tres primeros episodios de Santuario de Atresplayer, una serie ambientada en un futuro distópico protagonizada por Lucía Guerrero y Aura Garrido.
Desde que Lewis Carroll puso por primera vez un conejo sobre la página en blanco, condenó a la humanidad a vivir en una recurrente metáfora, en especial desgastada por aquellas obras con pretensiones filosóficas. Santuario, la nueva serie de ciencia ficción de Atresplayer, la abraza con tanto descaro como al resto de elementos tomados de otros lados que la componen.
Manuel Bartual y Carmen Pacheco publicaron en 2021 en Audible un podcast original para la plataforma de Amazon que estaba evocadoramente producido, al recrear un buen espacio sonoro con el que introducirte en su mundo postapocalíptico, acompañado por un reparto vocal compuesto por intérpretes como Aura Garrido o Melina Matthews.
Tres años después, bajo la producción de Álex de la Iglesia, las dos mentes que crearon Santuario trasladan su podcast a una serie de imagen real a la que regresan sus actrices protagonistas.
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Desde su propia introducción, Santuario te pone en la cara una reinterpretación en movimiento del arte de Giorgio de Chirico, estableciendo su tono y mensaje con sus primeros fotogramas para que no se te escape nada. Aunque, al menos, estas imágenes no te las llegan a explicar con palabras.
La serie, ambientada en un futuro afectado por un desastre climático, invita a las mujeres embarazadas que pueblan su mundo a que pasen el período de gestación en una cúpula protegida del exterior, conocida como Santuario.
Tan guiada quiere hacer su narración para que no pierdas detalle y pueda disfrutar de ella todo el mundo, que aun eligiendo elementos simbólicos como los nombres de sus protagonistas, Manuel Bartual y Carmen Pacheco eliminan de un plumazo sus posibles capas de lectura aclarándote por qué han decidido que sea así.
La serie es directa. Tanto, que en su tercer episodio ya se ha resuelto el misterio principal que se planteaba en los dos primeros capítulos, dejándote con una sensación general de satisfacción aunque se abran nuevos enigmas, ya que su falta de sutileza en el guion y la repetición de lugares comunes en el género empobrecen el conjunto.
Vamos a jugar a un juego: te pediré que pienses en una ciudad cyberpunk. ¿Ya lo tienes? Lo más probable es que hayas imaginado esa eterna noche de neones, las mismas calles sucias y con carteles luminosos que elige la serie en contraste con el clásico minimalismo futurista del Santuario.
No arriesga en su puesta en escena, no da pie a un diálogo entre la ficción y tú porque se encarga de guiar ese proceso al completo, ni siquiera ofrece un debate novedoso al tocar varios temas ya explorados en la ficción distópica -véanse la crisis climática o el desarrollo de nuevas tecnologías éticamente cuestionables-, pero sí hay algo que hace bien: resulta entretenida y engancha.
Algo está pasando en el Santuario

La serie arranca cuando Pilar -interpretada por Lucía Guerrero- es acompañada por Valle -encarada por Aura Garrido- al interior del Santuario, en el que relucen sus diáfanas estancias blancas, habitadas por un personal en escafandras rojas y por mujeres que visten casi idénticas.
Sin embargo, hay algo raro en ellas: esa selección de intérpretes tan normativas, esos diálogos forzados con interpretaciones planas, te llegan a hacer pensar que las actrices son malas o lo es el guion.
Aunque también existe otra posibilidad: que el Santuario esconda algo que todavía no sabes a ciencia cierta, invitándote a seguir viéndola. Al fin y al cabo, sus episodios no son demasiado largos y eso contribuye a que mantengas el interés.
A cada nuevo rincón que visita, a cada nueva persona con la que habla, Pilar va entendiendo mejor su situación, y en esa progresión constante arrastra con acierto a la audiencia durante sus dos primeros capítulos.

El episodio tres, en cambio, te saca del Santuario una vez resueltas tus dudas y te lleva junto a Valle para que conozcas el mundo exterior. Los temores principales de Pilar se esclarecen, pero todavía hay espacio para seguir conociendo la gestión de este mundo y la auténtica necesidad de que exista un lugar como el Santuario. El misterio completo aún no se ha aclarado.
Santuario se estrenará en exclusiva en Atresplayer, la plataforma de streaming de Atresmedia, el próximo domingo 22 de diciembre. La serie tendrá un total de ocho episodios de unos 40 minutos de duración cada uno. Como dato curioso, se ha creado una página web que puedes consultar aquí, para que vayas adentrándote en la experiencia que propone.
Valoración
Nota 68
Santuario engaña, porque al principio parece una serie muy mala y luego esas extrañas decisiones tienen una razón de ser. No es demasiado innovadora en lo visual ni en lo narrativo, pero resulta entretenida.
Lo mejor
Sus misterios enganchan, tiene una buena progresión.
Lo peor
Es demasiado explicativa, visita muchos lugares comunes del género.



