Crítica de The Newsreader, un retrato perfecto de finales de los 80 delante y detrás de las cámaras

The Newsreader

Crítica de la exitosa serie australiana The Newsreader, protagonizada por Anna Torv y Sam Reid. De estreno en FilmIn el 12 de abril de 2022.

Tras su paso por Cosmo (y ya disponible al completo bajo demanda en los servicios de streaming que cuentan con el canal entre su oferta y Cosmo ON), The Newsreader llega a FilmIn. Se trata de un drama de seis episodios ambientado en una redacción de noticias de la televisión australiana.

Es una serie que llega avalada por un gran éxito de público y crítica: fue la serie más vista en la cadena ABC australiana con un promedio de 1,5 millones de espectadores y se alzó con cinco galardones en los premios de la Academia Australiana del Cine y la Televisión, entre ellos mejor drama y mejor actriz principal.

Y es que una de las grandes bazas de The Newsreader es su magnífico reparto, encabezado por la sensacional Anna Torv a quien descubrimos en Fringe, dio la campanada de nuevo en Mindhunter y a quien veremos dar vida a Tess en la serie The Last of Us.

La acompaña como coprotagonista Sam Reid (Los misteriosos asesinatos de Lime House), un actor que da vida a un joven reportero que aspira a convertirse en presentador y trabaja duro para conseguirlo. El nivel de ambos intérpretes es sencillamente sobresaliente y consiguen crear un vínculo que traspasa la pantalla.

VIDEO

Tráiler de The Newsreader, la serie australiana de estreno en FilmIn

The Newsreader nos sumerge en el equipo del Canal 6 de la televisión australiana: personal directivo, principales caras visibles de prestigio como son los presentadores de los noticieros, reporteros, redactores y equipo técnico (sonidistas y cámaras de unidades móviles).

Helen Norville (Anna Torv) es la presentadora estrella, una mujer de reputación complicada debido a sus cambios de humor y a su determinación a ser tomada en cuenta más allá de su género y su apariencia física, que es el aspecto por el que se la juzga a diario.

Por su parte, Dale Jennings (Sam Reid) está deseando tener una oportunidad para cambiar de puesto y dejar de trabajar como productor para convertirse en presentador. Lo que comienza como una amistad entre ambos termina convirtiéndose en una relación de intimidad mucho más personal.

Helen y Dale serán testigos, como compañeros y como pareja, de algunos de los grandes sucesos de finales de los 80: desde la explosión del transbordador espacial Challenger hasta el accidente nuclear de Chernóbil pasando por noticias locales de gran calado que marcaron un antes y un después.

Las mejores películas y series de estreno (11-17 de abril)

Ambulance: Plan de huida

Uno de los aspectos más atractivos de The Newsreader es la forma en la que está captada la idiosincrasia del año 86, que es en la que se desarrolla la serie: los prejuicios de la sociedad, los problemas a los que se enfrentan a diario en la redacción y, sobre todo, los vientos de cambio en un mundo en pleno proceso de transformación a todos los niveles.

También resulta increíblemente verosímil a nivel de puesta en escena con un cuidado abrumador por cada detalle: diseño de producción, dirección artística, caracterizaciones (maquillaje, peluquería, vestuario), atrezzo, etc. Pero no menos importante es el grano y tratamiento de la imagen y, por supuesto, la estructura de los platós y los movimientos de cámara en televisión propios de los 80.

El devenir de la historia personal de los personajes está ligada a los grandes sucesos que se ven impelidos a narrar para los espectadores, de modo tal que a medida que aumenta el in crescendo emocional ligado al desarrollo de su relación vemos también cómo seriven de marco algunas de las historias más impactantes del 86.

Aunque ya ha habido series que han indagado con profusión en aspectos que aquí se tratan como la crisis derivada de la desinformación acerca del SIDA (It's a Sin, por ejemplo), The Newsreader abunda en los prejuicios que determinan el punto de vista del tratamiento de la información en los medios y, por tanto, abunda en las causas de que se generen determinadas corrientes de opinión.

Es decir, que pone el dedo en la llaga mostrando un relevo generacional en el propio enfoque de la información. Helen Norville se convierte en punta de lanza de ese cambio, pero está siempre lastrada por el hecho de ser mujer, al punto de que es tachada de florero cuando debería ser por experiencia, capacidad y valía demostrada la sucesora de su compañero la líder de los informativos.

La veterana Emma Freeman se encarga de la dirección de la serie dando un recital de solvencia para enmarcar y consiguiendo que esa relación entre lo general y lo personal sea muy fluida, mientras que Michael Lucas ejerce de creador y guionista demostrando un gran talento a la hora de crear personajes interesantes y con los que "apetece seguir pasando más tiempo".

A pesar de que ninguno de ellos es perfecto y de que todos se mueven en un abanico de grises muy amplio, con sus luces y sus sombras, la serie consigue que los entendamos y queramos a todos de una forma muy especial. 

Esto hace de The Newsreader una serie tremendamente atractiva: un caramelo para el seriéfilo que encontrará una serie con alma y sin fisuras que nos pone un espejo delante como sociedad. De ahí venimos y no ha pasado tanto tiempo, de modo que puede ayudarnos a comprender quiénes somos ahora y hacia dónde deberíamos estar moviéndonos.

FlechaIcono de flecha

VALORACIÓN:

The Newsreader es una genialidad de serie: tiene personajes cautivadores, muestra la actualidad que golpeó a los telespectadores en el 86 cuidando al milímetro la puesta en escena y la ambientación y deja constancia de los prejuicios del momento hacia las mujeres y el colectivo homosexual, entre otros temas apasionantes. ¡Una gozada!
FlechaIcono de flecha

LO MEJOR:

El binomio protagonista de Anna Torv y Sam Reid, la cuidadísima ambientación y los temas de rabiosa actualidad que aborda la serie. ¡Solo 6 episodios!
FlechaIcono de flecha

LO PEOR:

Termina en un momento realmente interesante, deja con hambre de más.
Hobby

89

Muy bueno

Y además