Crítica de Terminagolf 2: Adam Sandler hace hoyo en uno a la nostalgia en Netflix, pero va sobre par en originalidad

Netflix

Te traemos nuestra crítica de Terminagolf 2, la secuela de la icónica comedia de Adam Sandler que llega a Netflix para hacernos patear el green de la nostalgia.

Adam Sandler lleva años afincado en Netflix y haciendo su agosto con comedias para la plataforma: desde Criminales en el mar a El Halloween de Hubie. Algunas le han salido bien, como Leo o Garra, mientras que otras no han terminado tan bien paradas. Ahora, Sandler regresa al tee con la secuela de una de sus primeras películas consagradas, Terminagolf 2 (Happy Gilmore 2).

Dejando a un lado que la adaptación en España del título siempre me ha parecido algo atroz, Terminagolf vio a Happy Gilmore, eterno aspirante a entrar en un equipo de hockey que, en realidad, era un negado, meterse en un torneo profesional de golf para poder evitar que su abuela perdiese su casa.

Aquella experiencia cambiaría su vida para siempre, aunque Happy Gilmore nunca fue el típico golfista, especialmente por su pateo monstruosamente potente y por tu temperamento.

Durante años, Terminagolf pareció ser una película independiente, pero Netflix y Sandler sorprendieron con la idea de una secuela y hoy ya la tenemos aquí. Así que hoy, en Hobby Cine, te traemos nuestra crítica de Terminagolf 2. ¿Seguirá pateando igual de fuerte?

El regreso de la vieja gloria

La premisa general de Terminagolf 2 no es especialmente original. Después de brillar durante unos cuantos años en el circuito profesional, algo hace a Happy Gilmore abandonar el deporte y, durante una década, no ha empuñado un palo de golf.

Pero una nueva urgencia financiera hará que vuelva al tee para demostrar que, tras tantos años, no ha perdido su toque. Todo esto mientras el deporte mismo experimenta una crisis existencial frente a las nuevas tendencias de consumo de entretenimiento.

Terminagolf 2 tiene bastante de esa batalla ideológica entre lo nuevo y lo viejo. No es algo especialmente innovador, claro, pero sirve para impulsar una película que, en caso contrario, estaría enfangada en una historia demasiado dependiente de los clichés de su predecesora.

En 114 minutos, Adam Sandler consigue reconectar con un personaje tan relevante para él que la mitad del nombre de su productora, Happy Madison, así como la presentación que vemos en todas sus películas, proviene de este filme. Quizá habría quedado mejor si rondase los 90 minutos.

Adam Sandler en el papel de siempre

Ya no es solo que conozcamos a Happy Gilmore de la película original, sino que Adam Sandler lleva lustros protagonizando películas en las que Adam Sandler hace de Adam Sandler. Click, El clan de los rompehuesos… La mayoría de comedias del actor tienen el mismo patrón de comportamiento para su personaje.

En este caso, Terminagolf 2 se beneficia de ver la evolución de Happy Gilmore y su madurez, por así decirlo, con respecto a la versión de la película de 1996. Ahora es padre y tiene otras responsabilidades, y tampoco es un tipo tan estrafalario entre los demás golfistas.

Vamos a tener varios regresos destacados en la película, como no podía ser de otra manera. Julie Bowen vuelve a meterse en la piel de Virginia, la mujer que le robó el corazón a Happy, y Christopher McDonald encarna una vez más a Shooter McGavin, el gran rival que tuvo en la primera película y que aún anda resentido.

También tenemos a Ben Stiller como Hal L., aquel despreciable celador que torturaba a la abuela de Happy en la residencia. Esta vez, su papel será más relevante para la historia. Hay algunos regresos más, claro, pero esos son los más destacados.

Lo que también hay es una gran cantidad de guiños y cameos. Adam Sandler lleva años haciendo gala de un magnetismo casi inexplicable en Hollywood y el mundillo de las celebridades, y Terminagolf 2 es una prueba abrumadora de ello.

Golfistas como John Daly, que tiene un papel bastante destacado, o Keegan Bradley, entre otros tantos, no han querido perderse el homenaje al golf de Adam Sandler. Tampoco faltan estrellas como Steve Buscemi, Eminem, Bad Bunny (que hasta hace gracia) o Margaret Qualley.

Ah, bueno, y Sandler ha metido en la película a media familia para acompañarlo en su regreso como Happy Gilmore. Están los nepobabies y las nepofamilies.

No es memorable, pero entretiene

Vamos a pasar a las conclusiones de la película dirigida por Kyle Newacheck. Terminagolf 2 no es una película que vaya a cambiarte la vida ni que vaya a hacer que todos hablemos de Adam Sandler como el actor del año. Tampoco lo pretende. 

Depende demasiado de la película original para ser especial, sobre todo por los homenajes a los personajes que no han podido repetir en esta entrega, porque sus actores han fallecido a lo largo de los años. Hay un especial cariño en ese aspecto a Carl Weathers, quien interpretase a Chubbs en 1996, aunque no habría podido regresar de todas formas por los sucesos de la película.

Es complicado no percibir la batalla generacional entre la nostalgia y lo nuevo que nos plantea Terminagolf 2 a través de su trama principal, pero no lo hace de forma original y siempre es de forma sesgada, pues predomina el punto de vista de la vieja escuela. Es algo normal, si tenemos en cuenta que el público objetivo fue el que vio la película en los 90.

Terminagolf 2 es una película simpática y entretenida, pero no será la comedia del año, aunque tiene todas las papeletas para rendir bien en Netflix. Es buena para ver con amigos o para reconectar con aquellos chavales que se desternillaban con el desparpajo de Adam Sandler en los 90 y principios de los 2000.

Pero, más allá de la nostalgia, Terminagolf 2 es una comedia normalita, poco original y que sirve más como reunión de viejos amigos que como historia en sí. Aunque muchas de las películas de Adam Sandler son así, todo sea dicho.

Si te gusta el humor gamberro de este actor que ya se asoma a los 60 —cumple 59 en septiembre—, Terminagolf 2 te va a gustar. Pero si Adam Sandler nunca te ha llamado demasiado, hay más cosas que ver en Netflix.

Valoración

Nota 65

Adam Sandler vuelve a sus comienzos con una comedia amable, aunque poco memorable. Gusta por cómo se asegura de conectar con la primera entrega, pero ofrece poco más que un festival de cameos.

Lo mejor

Sus homenajes a personajes de la primera película, especialmetne a aquellos cuyos actores ya no están entre nosotros.

Lo peor

En términos de originalidad, va muy justita, y Adam Sandler haciendo de Adam Sandler no ayuda a quitar ese lastre.

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Javier Cazallas

Redactor

Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.

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