El vecino
Análisis

Crítica de El vecino, la serie sobre un particular superhéroe español

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de El vecino, una serie de comedia original de Netflix sobre un superhéroe español al que interpreta Quim Gutiérrez, con Nacho Vigalondo tras las cámaras.

Netflix cuenta, desde el 31 de diciembre de 2019, con una nueva serie original española en su catálogo. Se trata de El vecino, una comedia romántica con Quim Gutiérrez y Clara Lago como protagonistas en la cual la fórmula ya archiconocida se adereza con elementos de humor que beben de parodiar al Superman de Richard Donner. 

El material que sirve de base a los diez episodios que componen la primera temporada es el cómic homónimo de Santiago García y Pepo Pérez editado por Astiberri.

¿Te ha picado la curiosidad? Así es el cómic de El vecino

La trama de la serie El vecino gira en torno a Javier, un joven que no para de dar tumbos: su negocio de camisetas con frases desmotivadoras no funciona, por lo que tiene que mantenerse con un trabajo precario en el bar de un amigo, del que se aprovecha todo lo que puede hasta ser despedido.

Por si fuera poco, su relación sentimental con su novia, Lola, no está pasando por su mejor momento. Cuando Javier pensaba que su vida no podría ir peor, un "guardián cósmico" le cae encima y le pasa sus poderes antes de morir: un medallón que le permite transformarse en Titán y unas pastillas rojas que le permiten volar.

De esta forma, Javier se convierte en todo un superhéroe, aunque las cosas parece que no le van a ir mucho mejor que antes... Ni sabe qué hacer con sus poderes ni consigue mantener su secreto a salvo por mucho tiempo.

Uno de los elementos que más llamaban la atención de El vecino, era la implicación del director Nacho Vigalondo en ella. Recordemos que cuenta en su filmografía con películas tan interesantes como Los cronocrímenesOpen Windows o Colossal, con la que la serie parece tener cierta afinidad en el tono al conjugar realidad y ficción sobrenatural. No obstante, su implicación no va más allá de los dos primeros episodios de la serie y además no ha sido partícipe de la elaboración del guión de la serie, así que no esperéis encontrar un gran sello autoral en el producto final.

El resto han sido dirigidos por Paco Caballero (Perdiendo el este), Víctor García León (Vota Juan) y Ginesta Guindal (Vida perfecta). El guión es obra de Miguel Esteban (Capítulo 0, El fin de la comedia) y Raúl Navarro (El intermedio, Roast Battle España) y es, de largo, uno de los puntos más débiles de la serie dado que es bastante átona: le falta ritmo y sentido del humor al punto de que los episodios que rondan los 25 minutos de duración, suelen hacerse hasta pesados por su lentitud y la poca profusión de apariciones del superhéroe costumbrista y desastroso que es un poco la pimienta de la receta (aunque como decíamos, tampoco han reinventado la rueda, no es más que una paródica iteración más de Superman como lo fuera en su día Superlópez). Es cierto que la fórmula, con esos instantes finales de cada episodio dejándonos con intriga, incita a que la serie se consuma en forma de maratón, pero las escasas risas que suscita lastran bastante la experiencia.

Hay un par de cameos que puede que los añosos les saque la sonrisa: Jorge Sanz y Andoni Ferreño, a quien pudisteis ver también el año pasado en El crack cero. Ambos se prodigan poco, así que no deja de ser hasta curiosa su participación en esta serie.

Por lo demás, el reparto de El vecino está capitaneado por dos desaprovechadísimos Quim Gutiérrez (Abracadabra) y Clara Lago (Ocho apellidos vascos) que, si bien tienen buena química en pantalla juntos, también tienen talento de sobra para levantar mejores comedias e incluso abordar otros registros, por más que se empeñen en quedarse en su zona de confort. También destacan Aníbal Gómez (Justo antes de CristoCatalina Sopelana (Matadero) y Adrián Pino (Malviviendo) aunque cierto es que estos dos últimos tienen las líneas de guión más ingratas de la temporada.

En suma, la producción española de Netflix sigue dejando bastante que desear... no por su acabado final, porque de hecho los efectos especiales están entre las fortalezas de la serie, sino por quedarse a medio gas en su voluntad de ser hilarante o, al menos, original. Veremos si en futuras temporadas se corrige el rumbo y, entonces sí, alza el vuelo como Titán.

Valoración

Netflix inaugura el año con una comedia romántica algo irreverente en la que encontramos fugaces elementos de parodia relacionados con la película Superman. No es imprescindible, aunque tiene cierto encanto.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

La feroz crítica a las casas de apuestas, perruedines y la química entre Quim Gutiérrez y Clara Lago. Los efectos especiales funcionan muy bien.

Lo peor

No tiene ritmo y el humor apenas funciona. Los secundarios dejan bastante que desear y la serie no parece tener un rumbo definido.

Y además