Zelda Breath of the Wild Nintendo Switch
Reportaje

Zelda Breath of the Wild para Nintendo Switch - Impresiones

Por Álvaro Alonso
-

Hemos vuelto a jugar a la demo que probamos en el E3 2016 (y en el evento en Madrid), pero con una “pequeña” diferencia: esta vez, se trataba de la versión de The Legend of Zelda Breath of The Wild para Nintendo Switch. A pesar de que el juego final llegará con textos y voces (!) en castellano, la versión del evento de presentación de Nintendo Switch estaba en perfecto inglés.

Durante los primeros diez minutos (de los veinte que duraba la demostración) hemos jugado en modo TV utilizando el mando de control Pro. Merece la pena dedicarle unas líneas a este sistema de control: es sorprendentemente ergonómico, y el tacto tanto de la cruceta como de los botones, a medio camino entre la goma y el plástico, nos ha parecido de lo más cómodo.

Durante esta primera parte hemos advertido algunas diferencias respecto a la versión de The Legend of Zelda Breath of the Wild para Wii U. La hierba, por ejemplo, parecer ser más abundante; cada hoja se mueve con gracia al son del viento, con un efecto muy similar al que hemos visto recientemente en The Last Guardian (y que tan buen resultado ha dado). El movimiento y la abundancia nos han transportado a aquella famosa pradera con la que Aonuma presentó al mundo la -por aquel entonces- aventura de Wii U.

Zelda Breath of the Wild Switch

También hemos notado que los tiempos de carga tienen una duración bastante inferior en la versión de Nintendo Switch, y, junto a consejos sobre la aventura, las pantallas ahora también muestran las bellísimas imágenes de arte que veremos en las portadas americana y europea. No todo ha mejorado, y la estabilidad sigue siendo una asignatura pendiente: el framerate es bastante inestable, con bajones perceptibles sobre todo en momentos con mucha acción y efectos en pantalla. Aunque, por suerte, sin llegar a entorpecer demasiado la experiencia.

En cuanto al juego en sí, y al tratarse de la misma demo, poco os podemos contar que no sepáis ya. Un pequeño detalle que no habíamos notado y que ha llamado nuestra atención, es que al utilizar como arma una rama de árbol (el palo Deku de toda la vida) no es posible cortar la hierba como sí lo haríamos con armas de filo, como espadas o hachas. Un pequeño detalle que ayuda a sumergirnos en la experiencia.

Zelda Breath of the Wild Switch

Durante la segunda parte hemos jugado utilizando la propia Nintendo Switch (la pantalla con los dos mandos Joy-Con acoplados a ambos lados). El proceso de cambio de TV a portátil es instantáneo: basta con extraer la consola del soporte para que la imagen desparezca de la pantalla de nuestra televisión y se muestre en la del nuevo dispositivo de Nintendo. Hecho esto, sólo es necesario presionar el botón A para continuar la partida.

No sabemos la resolución exacta a la que se muestra Breath on the Wild cuando Switch está en el soporte, pero sabemos que en modo portátil se reduce a 720p. Quizás, debido a este cambio, la fluidez aumenta una barbaridad (si las bajadas de framerate seguían ahí, nosotros no las hemos notado), y además hay que reconocer que entra por los ojos: la pantalla muestra colores vivos y brillantes, y su resolución deja en pañales al Gamepad de Wii U. Verlo en movimiento por primera vez impresiona de verdad.

Zelda Breath of the Wild Switch

Eso sí, juegos gráficamente exigentes, como el propio Zelda Breath of the Wild, harán que la duración de la batería de Switch en modo portátil se reduzca drásticamente: si normalmente su vida útil es de unas seis horas, aquí se reduce a tres y media. En este sentido, y al tener la consola en nuestras propias manos, hemos notado un pequeño calentamiento en la parte trasera; no vais a salir ardiendo, pero está ahí.

Los mandos Joy-Con resultan bastante más cómodos de lo que aparentan a priori (aunque no tanto como el mando Pro), y no hemos tenido ningún problema para explorar Hyrule, pelear contra Bokoblins y cocinar todo tipo de ingredientes en la "pequeña pantalla". Es cierto que puede resultar un pelín grande, y aunque podemos desacoplar ambos mandos para reducir ligeramente el espacio que ocupa, se antoja complicado poder guardar la máquina en el bolsillo.

Zelda Breath of the Wild Switch

En líneas generales, Zelda Breath of the Wild para Switch nos ha dejado un gran sabor de boca. La magnífica dirección artística suple las carencias técnicas, y la sensación de libertad que transmite (en todos los sentidos) sigue resultando sorprendente, incluso después de jugar la misma zona por tercera vez. Si la historia está a la altura (cosa que parece que hará, según el último tráiler), el tres de marzo se escribirá un nuevo capítulo en la leyenda de Zelda que pasará, una vez más, a la historia.