Análisis

007: Crítica de Spectre con Daniel Craig, Léa Seydoux y Monica Bellucci

Por Manuel del Campo
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CRÍTICA DE: Spectre . DIRIGIDA POR: Sam Mendes - PROTAGONIZADA POR: Daniel Craig, Christoph Waltz, Monica Bellucci, Léa Seydoux, Ralph Fiennes, Naomie Harris, Rory Kinnear, Ben Whishaw, Dave Bautista, Andrew Scott, Jesper Christensen y Stephanie Sigman. En cines a partir del 6 de noviembre.ARGUMENTO: Tras recibir un mensaje misterioso que proviene de su pasado, Bond sigue la pista para destapar una organización siniestra. Mientras M lucha contra fuerzas políticas que amenazan con acabar con el servicio secreto, Bond revelará el engaño que oculta una verdad terrible: lo que esconde SPECTRE.

Tras disfrutar de Spectre me envuelve un cierto sentimiento de nostalgia, el que me provoca la sensación de haber asistido al colofón de la etapa más entretenida, innovadora y apasionante de toda la saga James Bond. Si es que la amenaza de Daniel Craig de abandonar el personaje es real…

Desde luego, esto me ocurre tras haber ocupado 2 horas y media de mi vida con gran cine. No sé si estaba previsto desde Casino Royale (2006), pero Spectre es más que una muy buena película de James Bond, es la culminación de un proyecto que nos depara un buen puñado de sorpresas.

 

Un puzle. Sí, en el que según van encajando la piezas vemos por fin las imágenes que quedaron difusas en el pasado, y que a su vez al desvelar el cuadro al completo nos alivia y asombra, asintiendo al conocer al fin una historia que no solo cobra sentido en esta película, sino que también hace que las tres anteriores se acoplen dentro de un hilo argumental global.

Gran cine. Es lo que tiene tener detrás de las cámaras a un director con ganas de marcar diferencias -como ya hizo en Skyfall- que empieza regalándonos una secuencia inicial PRODIGIOSA (que quedará para los anales de la saga), que demuestra una sólida pericia narrativa y cuyo sentido de la puesta en escena es soberbio.


 

Técnicamente brillante. Magníficamente rodada, con una concepción y una ejecución impecables, tanto que a veces es un mecanismo tan preciso y bien acoplado que resulta casi pedante y algo falto de emoción. Pero ya quisieran el 99% de las películas actuales presentar una factura como esta. Las localizaciones –Roma, Londres, Marruecos, Austria- son tan variadas como impresionantes, y filmadas bajo la maestría de un artista de la fotografía (Hoyte Van Hoytema, el mismo de Interstellar). Es la película de 007 más estilosa.

Thriller, no acción. Ya lo apuntó en Skyfall, y aquí lo confirma. Spectre no es una película de tiros, peleas y persecuciones –que hay, y de nuevo de una calidad altísima, a cuál más espectacular-dolorosa-espeluznante en cada caso-, la acción está supeditada a la historia, y aparece encajando de nuevo en este enorme puzle, solo cuando el guión lo requiere. Tampoco falta el humor, siempre con marca de la casa, pero con tan solo algún gag realmente divertido.

 

Alambicado argumento. Dentro de la premisa habitual de "007 versus amenaza mundial" está construído con el objetivo de sorprender, tanto en la historia como en momentos puntuales. Bien traída y muy actual la inquietante amenaza de un asociación de agencias de espías y la información perversamente utilizada (que se lo pregunten a Snowden) como arma de destrucción. El guión está bien estructurado y algunas líneas de diálogo rayan a mucha altura. Bond, como no podía ser de otra forma, se convierte en la pieza central de todo el puzle. Aplaudo la ingeniosa manera en la que han decidido resolver todo, bajo la premisa inicial "los muertos están vivos". La doble vertiente -acción con 007 y burocracia/política con M y el programa 007 en peligro- es un buen planteamiento, aunque en el conjunto narrativo no termine de mezclar del todo bien. Los continuos auto-homenajes a la saga inciden en esa combinación que tan bien funcionó en Skyfall que busca reinvención y clasicismo. 

Personajes . Claves en la película. En las cuatro películas. También hay sorpresas. Echo de menos a la M de Judi Dench (o no…), aunque mi admirado Ralph Fiennes demuestra su oficio (y que es un hombre de acción) y Q da un paso al frente. Villanos más que correctos, y además de diferente calado, inteligentes y perversos (clásico y previsible Waltz con una brillante e inquietante presentación, mejor Andrew Scott y algo desaprovechado), brutos e indestructibles (con guiño a algún malo inolvidable de la saga). Y en cuanto la chicas, me quedo con ganas de ver mucho más a Mónica Belluci, mientras Lea Seydoux mantiene el tipo sin más alardes de los necesarios. Definitivamente Sam Mendes ha colocado a las féminas en una dimensión más liviana (aunque siempre quede espacio para exhibir el irresistible poder de seducción de 007).

 

Impactante banda sonora. Me ha gustado mucho más el tema de Sam Smith una vez lo he visto acoplado a la película (delitaos con los maravillosos títulos de crédito iniciales) pero la partitura de Thomas Newman resulta más trabajada y variada que en otros films, tanto que a veces discute el protagonismo a las imágenes.

Defectos. Alguno más, aparte de los mencionados. El ritmo tiene algún altibajo en la primera parte (el riesgo de un metraje de dos horas y media...) y algunas secuencias se alargan en exceso. Al conjunto en general le falta algo de emoción y entusiamo. El romance resulta tan poco elaborado como insustancial (Vesper, cuánto te echo de menos… ) y la motivación personal del villano parece algo infantil e inverosímil (aunque por otro lado, es algo muy típico en la historia de los malos de Bond).

 

James Bond, the best. Me reafirmo: Craig es sin duda el mejor James Bond, aunque pienso que dio lo mejor de sí en los anteriores films y aquí se le nota algo cansado del rol. Pero hasta su ligero desgaste encaja en este momento de su evolución. Su mimetismo con el personaje sigue siendo evidente, se maneja como nadie en la acción (y en el dolor) y aparece sorprendentemente más contenido (y recatado). Y nunca deja de ser fiel a si mismo: individualista, seductor, arrogante y sarcástico.

Spectre es una gran película, de las mejores de la saga sin duda, que no alcanza la pasión, diversión y espontaneidad de Casino Royale, pero lo suple con una propuesta de una brillantez casi ofensiva, que configura una cuadrilogía que se convertirá en un clásico inolvidable. La disfrutarán mucho más quienes, como yo, hayan empatizado desde el principio con esta etapa del agente 007.

No os cuento más. Os sugiero que vayáis a verla y me contáis en los comentarios (si podéis, mejor habiendo revisado las tres anteriores para que la experiencia sea completa)


Crítica de Raquel Hernández Luján (Colaboradora HobbyConsolas y HobbyConsolas.com)

El estreno de una nueva película de Bond es todo un evento para cualquier cinéfilo que se precie que sabe lo que va a ver perfectamente: una buena película de espías con mujeres de infarto, secuencias de acción memorables, gadgets imposibles y un impertérrito agente 007 demostrando sus habilidades para salir indemne de la peor de las trampas.

En este sentido Spectre funciona como una bala dándole al público justo lo que demanda, recogiendo con esmero los hitos fundamentales de Casino Royale, Quantum of Solace y Skyfall e incluso lanzando la caña más lejos e introduciendo guiños a Goldfinger y Al servicio de su majestad. En este sentido es la película más "canónica" de esta nueva fase, para bien y para mal. Para bien porque sabor bondiano se intensifica, para mal porque en ocasiones resulta formularia, casi como si el guión escrito a cuatro manos por John Logan, Neal Purvis, Robert Wade y Jez Butterworth hubiera tirado de manual y no hubiera prestado especial atención a los engranajes que unen las piezas.

Que uno tenga claro lo que va a ver no significa que tengan que darle exactamente lo mismo de siempre pero en una dosis aumentada. No nos engañemos, estamos ante la 24ª entrega de la saga cinematográfica y sorprender al espectador cada vez se torna más complicado, lo que no justifica algunos problemas manifiestos de la película como el exceso de metraje.

Pero empecemos alabando sus virtudes que se manifiestan muy pronto con una secuencia inicial bárbara rodada en México en el desfile del Día de los Muertos cargada de ritmo gracias a una banda sonora que eleva el conjunto metiéndonos de cabeza en la trama. Los números son fríos pero atentos a esta larga secuencia en la que se requirió a más de 1.500 extras, 10 carrozas coordinadas, 107 maquilladores y el complejísimo trabajo que hay detrás de esa toma de imágenes en la que vemos a Bond desplazarse hasta un hotel, subir a su habitación y moverse por la azotea... Impresionante.

Los títulos de crédito vienen a continuación y como siempre consiguen empaparnos de la esencia de la película y de la atmósfera a la par que nos lanzan miguitas de pan sobre lo que veremos de forma inmediata. El magnífico tema musical de Sam Smith, "Writing's on the Wall", contribuye a ponernos los pelos de punta como no podía ser de otra manera. Os recordamos que hemos realizado un reportaje rememorando los mejores temazos de la saga que os recomendamos encarecidamente.

La premisa principal de Spectre: "los muertos están vivos" y a partir de aquí acompañaremos a Bond en una cruzada que le llevará a buscar respuestas sobre sobre la red que parece estar a punto de hacer sucumbir a los servicios de inteligencia del mundo libre, haciendo que el programa 00 de hecho esté en la cuerda floja, lo que a su vez y de forma inesperada le desvelará algunos misterios de su pasado.

En su camino, tras haberse cruzado con la bella Estrella (Stephanie Sigman) y con la viuda de Sciarra (la imponente Monica Bellucci, cuya aparición es casi fugaz) tirará del único hilo que puede llevarle a las respuestas que busca: la doctora Swann (Léa Seydoux). Todo empezó con Vesper (Eva Green), esa mujer que le dio forma al Bond que conocemos y aquí seguiremos sin encontrar a la dama que le haga sombra por más que tengamos un romance poco creíble que surge de la nada. 

El plano femenino es que está más imperdonablemente descuidado: no hay complicidad entre Bond y Moneypenny (ni sus clásicos tonteos), las mujeres son meramente accesorias en la trama y los momentos eróticos de la cinta parecen metidos con calzador: desde el "consuelo" a la viuda hasta el abrupto enamoramiento que tiene intención se extenderse en el tiempo. Y lo que verdaderamente es inexplicable es que una intérprete tan sólida como Léa Seydoux parezca tan hierática en esta película... ¿Otra vez el montaje? ¿Tarda demasiado en aparecer? Puede ser, aunque tiene un momentazo de gloria enfundada en un precioso traje de raso:


El diseño de producción de la película resulta impecable y los recursos invertidos en el rodaje de las secuencias de acción a buen seguro muy onerosos: desde la magistral escena aérea del helicóptero sobre la Plaza del Zócalo de la Ciudad de México a la persecución en la nieve de la aeronave que termina patinando hacia su objetivo tras perder las alas por no hablar de la forma en la que vemos correr los cohes por las calles de Roma. El rodaje internacional es otra de las premisas formularias que tampoco se han descuidado en esta cita con el agente Bond.

¿Dónde están las grietas de Spectre? En la forma en la que todo eso se une para formar un todo. En primer lugar por la linealidad de la evolución narrativa en el que todos los personajes son excesivamente prototípicos, sin sorpresas, sin dobleces, sin giros argumentales. El espectador va varias veces por delante de 007 y llega a "cansarse" del hecho de concederle tantas licencias a la cinta para progresar siguiendo caminos tan trillados.

En segundo lugar, esa gran fortaleza que es contar con secuencias de acción bien rodadas se viene abajo en ocasiones por la tendencia a no saber llevarlas a término de forma satisfactoria. A Sam Mendes le cuesta demasiado resolver alargando en demasía escenas que funcionarían mucho mejor con un montaje más ágil que forzara menos la banda sonora y la paciencia del espectador.

Por otra parte, (y qué desagradable sorpresa), el villano y la organización a la que representa se presentan de forma brillante como en una suerte de logia maquiavélica y omnipotente que impregna cada escalafón social expandiendo sus tentáculos por todas partes, pero, a la postre y cuando podemos verlo con claridad, se desinfla de inmediato sin conseguir dar la talla.

Por supuesto, no es una cuestión de haber tomado una mala decisión de casting, sino de la ridícula forma en la que el guión plantea sus líneas de diálogo y su aparición en escena, por no hablar de la escasa profundidad de sus motivaciones personales y su enervante tendencia a verbalizarlo todo (otra muestra de ese corte clásico de la película).

En el lado físico, pocas coreografías a resaltar, salvo que este Bond que tantas veces nos ha parecido pétreo se las verá con Mr. Hinx, un Dave Bautista brutal que nos regalará una de las peleas cuerpo a cuerpo más impresionantes de Spectre que se desarrolla en el interior de un tren. Puera fuerza bruta, porque de hecho no llega a abrir la boca en toda la película.

Dramática y emocionalmente la cinta es inferior a sus predecesoras pero tiene el encanto de saber revivir la elegancia de las producciones más arquetípicas de Bond, simbolizadas en ese cierre tan característico. Si funciona en los tiempos que corren, lo dirá el público.

NOTA Raquel Hernández: 75/100

Valoración: Spectre parece querer cerrar el arco argumental abierto en Casino Royale y lo hace con gran espectacularidad a nivel formal pero con poca destreza a la hora de hilvanar las escenas de acción y dotarlas de peso específico en cuanto a sus resultados en la trama.

Lo mejor: la secuencia inicial rodada en México (quizá empieza tan fuerte que el resto de la película esperas algo similar) y el espectacular diseño de producción. 

Lo peor: hace honor a su nombre, se desvanece como un espectro y no consigue hacerle justicia al mejor Bond que hemos conocido. El personaje de Waltz decepciona.

Os dejamos con el tráiler final y en castellano de Spectre:

Valoración

Spectre supone un gran broche a, probablemente, la mejor etapa de James Bond. Técnicamente brillante, aunque menos apasionada y emocionante que sus predecesoras, bucea en el pasado del personaje para ofrecernos 150 entretenidos minutos de gran cine.

Hobby

87

Muy bueno

Lo mejor

Su impecable factura técnica y la ingeniosa manera de encajar todas las piezas. La secuencia inicial

Lo peor

Su metraje pasa factura al ritmo. El romance es insustancial. Le falta más emoción y drama.

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