Análisis

Cine de ciencia ficción: Crítica de Depredador

Por Luis López Zamorano
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ARGUMENTO: La CIA contrata a un grupo de mercenarios comandados por el Mayor Alan “Dutch” Schaeffer (Arnold Schwarzenegger), y supervisados por el agente George Dillon (Carl Weathers), para rescatar a un ministro atrapado por la guerrilla de Guatemala. Pronto se darán cuenta de que todo era un engaño para detener la avanzadilla enemiga y de que no están solos en la selva. Una criatura desconocida les persigue y está acabando con ellos uno a uno. 1987 - DIRIGIDA POR John McTiernan – PROTAGONIZADA POR Arnold Schwarzenegger, Carl Weathers, Kevin Perter Hall, Elpidia Carrillo, Bill Duke, Jesse Ventura, Sonny Landham, Richard Chaves, R.G. Armastrong, Shane Black.

Depreador nos recuerda que en la década de los 80 la acción estaba apoderándose del mundo del cine. Y como no podía ser de otra forma, la ciencia ficción se sumó al carro y se fusionó con la vertiente más épica y dura del séptimo arte. En 1986 James Cameron sorprendió con Aliens, El regreso, y un año más tarde, de la mano de John McTiernan, llegaría Depredador para confirmar que esta mezcla era capaz de enganchar al público general.

Aprovechando un marco bélico en las selvas de Guatemala, John McTiernan se las apañó para crear una nueva criatura que fuera capaz de impactar al espectador igual que lo hiciera años atrás el xenomorfo de Ridley Scott. Depredador es una cinta bien trabajada que si triunfó en su día, y si sigue haciéndolo aún con el paso de los años,  es porque destaca por muchos factores. Para entender el éxito que tuvo esta película es necesario que repasemos los más importantes.

Una inyección de testosterona

Nada más comenzar la cinta nos damos cuenta de que estamos, por machista que suene, ante una historia creada por y para hombres. Los mercenarios llegan a bordo de un helicóptero de guerra a la zona de operaciones de la CIA, y son los tipos más duros que nos podamos imaginar. Esos hombres sin miedo que tan de moda estaban en la década de los 80’s. Ellos están hipermusculados, se afeitan a pelo, mascan tabaco, se concentran escuchando rock & roll y cuentan chistes verdes. Son auténticos machos.

Esta es sin duda una de las grandes bazas del guión creado por Jim y John Thomas. Los personajes están tan trabajados que no nos extraña en absoluto que la CIA los haya seleccionado a ellos por ser los mejores en su oficio para adentrarse en la selva y combatir a la guerrilla. Sí, son personajes afectados por los clichés más típicos del cine de acción, pero vienen que ni pintados para la ocasión.

El mejor ejemplo de cómo son los personajes humanos de Depredador lo encontramos en los dos rostros protagonistas, el Mayor Dutch Schaeffer y George Dillon. Son los encargados de dirigir a todo el pelotón, y si tienen que hacerse cargo de un grupo de hombres sobrados de masculinidad, ellos deben ser aún más machos. Y no hay nada mejor que verlo para entenderlo. Aquí os dejamos la mítica escena en las que Schwarzenegger y Weathers se encuentran por primera vez en la película.

Pero no nos pensemos que nos encontramos ante una cinta con personajes planos y acción a cascoporro. En Depredador también hay tiempo para el humor, nos encontramos con el graciosillo del grupo que aprovecha cualquier momento para soltar la broma que nos haga reír (mención especial a la del eco, mítico chiste en la historia del cine y que no podemos reproducir aquí por motivos obvios), y con los clásicos chascarrillos del protagonista antes de eliminar a los enemigos “tock-tock”. Y si hay humor, también hay sitio para los sentimentalismos (pero pocos, eso sí, que estamos en un peli de tiarrones), los soldados también se apenan por la muerte de los compañeros y esto les conduce a querer venganza.

Pero entre tanto hombretón hay una fémina, Anna. Como buena película de acción, Depredador no podía dejar el patrón de presentar una chica sexy que ponga en apuros al grupo y que termine jugando un papel fundamental en el devenir de los acontecimientos. Aunque comience siendo una amenaza para todo el grupo ya que es una rehén de la guerrilla, terminará aliándose con ellos por su propio bien. Anna es la primera en ver a la criatura, y da las claves para entender a qué se están enfrentando.

El cazador de trofeos humanos

Así es como Anna describe a la criatura. Un viejo demonio, del que hablan las leyendas, que aparece en los años de más calor para conseguir trofeos humanos. Una criatura que gusta de coleccionar las espinas dorsales de sus víctimas. El Depredador, es otro de los aciertos a nivel de guión de esta cinta. No sólo por su estética, sino por la manera en la que es tratado. Es capaz de hacernos sentir angustia, emoción, e incluso repulsión y odio.

Desde el principio de la cinta sabemos que hay un ente extraterrestre en la selva, pero no conocemos su aspecto. Vemos que desde el espacio, una nave lanza una capsula en la que debe estar la criatura, pero los primeros indicios que tenemos de ella son en primera persona. Es entonces cuando descubrimos que este ser es muy particular. Utiliza visión térmica para localizar a sus presas y es capaz de almacenar y reproducir pistas de voz de su entorno. Sin duda está mucho más avanzado que nosotros.

Según va desarrollándose la historia, la angustia que nos produce el no verle va dejando paso a la emoción por descubrir poco a poco cómo es. Nos damos cuenta de que el Depredador tiene un sistema de camuflaje superdesarrollado que le vuelve completamente invisible si se mantiene quieto. Y cuando le vemos en movimiento haciendo uso de este sistema, vemos uno de los efectos visuales más sorprendentes de la película y que a día de hoy sigue siendo más que aceptable. Esto nos hace darnos cuenta de que ha habido un gran trabajo detrás de la creación de “el bicho”. Pero la cosa no se queda aquí.

En cuanto el grupo le descubre y comienza el enfrentamiento directo, vemos sus armas. Una pistola laser que está enganchada a su hombro y que apunta automáticamente siguiendo la mirada de la criatura, y unas cuchillas extensibles colocadas en su antebrazo al más puro estilo Assassin’s Creed. Por si fuera poco, cuando por fin consiguen alcanzarle después de gastar cartuchos y cartuchos de munición, descubrimos que su sangre tiene un color muy particular. Si el trabajo de creación del xenomorfo de Alien era digno de admiración, este no se queda atrás.

A la par que descubrimos el toque fluorescente de su sangre, vemos por fin su apariencia al dañarse su camuflaje. Estamos ante una criatura de más de dos metros, mucho más fuerte que los soldados y por si fuera poco más avanzada tecnológicamente y con un fuerte sentido para cazar. La angustia y la emoción dan paso por fin a la repulsión cuando en los últimos minutos del metraje descubrimos su verdadera apariencia al quitarse la máscara que ha llevado puesta toda la cinta. Entonces nos damos cuenta de que realmente el Depredador no mola tanto como creíamos (¿o sí?) y recordamos todo lo que ha hecho. Ahora odiamos a este ser y queremos verle morir.

El cazador cazado

Nota: Este apartado puede contener algún spoiler sobre el final de Depredador, así que si no la has visto, puede que te interese saltártelo.

Con Depredador estamos ante una película que no acusa bajones de ritmo en ningún momento. Incluso cuando la acción se da un respiro, consigue mantenernos enganchados. Hablamos de los minutos previos al final del metraje donde Dutch se enfrentara al Depredador en solitario en lo que será una caza por ambas partes. Tanto el extraterrestre como el humano se preparan para una batalla final en la que la inteligencia formará un papel fundamental.

Así, en esta última media hora, permanecemos pegados a nuestro asiento observando cómo cada uno juega sus papeletas para atrapar al contrario. La criatura sabe que es superior físicamente, pero Dutch juega con la ventaja de conocer los puntos débiles del Depredador después de haberle observado durante toda la aventura. Finalmente la cinta termina como no podía esperarse menos de una película de acción, con un derroche de adrenalina y una gran explosión que deja más que satisfecho al espectador.

El legado

Como era de esperar, tras el éxito de Depredador llegó una segunda entrega tres años más tarde. Por desgracia, la ausencia de Schwarzenegger y el cambio de la jungla por la gran ciudad no terminaron de sentarle del todo bien. Una película digna de ver pero que no alcanza el nivel de su predecesora. En 2010 se realizó una tercera entrega que optaba por mostrarnos el planeta selvático de los Depredadores pero que, ni la producción de Robert Rodriguez, ni la aparición de Adrein Brody, consiguieron devolvernos las sensaciones del film de 1987.

Si hablamos de Depredador en el cine, además de sus dos secuelas, hemos podido ver a esta raza extraterrestre enfrentarse con los aliens de Ridley Scott hasta en dos ocasiones. Dos cintas que tampoco es que aporten demasiado, eso sí, el planteamiento de la primera de ellas es bastante aceptable. Por supuesto, como muchos sabréis, Aliens y Depredadores se las han visto más de una vez en el mundo de los videojuegos. Y si hablamos de videojuegos, debemos hacer mención especial a Contra que, entre otros, cogió la imagen del Mayor Dutch para protagonizar su portada.

Como no, como todo éxito de la ciencia ficción, Depredador ha contado con todo tipo de merchandising desde su salida. También hemos visto aparecer a esta raza en otros medios como los cómics. Y es que Depredador marcó a toda una generación que se quedó alucinada cuando le vio aparecer por primera vez en 1987 con esta película que hoy hemos analizado.

Otros clásicos de la ciencia ficción

¿Os habéis quedado con más ganas de viajes en el tiempo, futuros apocalípticos o viajes espaciales? Podéis ver el resto de críticas de clásicos ci-fi en nuestro recopilatorio especial de ciencia ficción.

Valoración

Uno de los pesos pesados del cine de acción y ciencia ficción. Consiguió crear una de las criaturas más emblemáticas del mundillo y terminó de encumbrar a Schwarzenegger como héroe de acción. Divierte como el primer día, no pasan los años.

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

La criatura y los personajes. Los efectos visuales y la inteligencia del guión. El apartado sonoro.

Lo peor

Que no te guste la acción de los 80’s. Que no dejaran descansar a Depredador tras esta entrega.

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