Los fracasos que se volvieron obras de culto: Blade Runner, El Club de la Lucha, The Rocky Horror Picture Show...

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Descubre las películas que no lograron triunfar en su estreno, pero que se han convertidos en títulos legendarios con el paso del tiempo.
Digger, el último estreno de Tom Cruise, apunta a ser el mayor fracaso en la carrera de un actor que, hasta ahora, tenía el toque del Rey Midas en la taquilla.
Sin embargo, ya hay voces como la de Guillermo del Toro que reivindican esta película, adscrita (esperemos) a una corriente que transforma los batacazos del cine en obras de culto.
En este recorrido descubrimos Blade Runner, La Cosa, The Rocky Horror Picture Show y otras películas que pasaron de ser fracasos a convertirse en referentes culturales.
La Cosa (1982)

En una base antártica, un organismo extraterrestre capaz de imitar cualquier forma de vida convierte la desconfianza en una pesadilla. Así es la trama del remake de El Enigma de Otro Mundo que firmó John Carpenter.
Se estrenó en una época en la que el público prefirió propuestas más amables como E.T., el extraterrestre. Las críticas tampoco ayudaron, con reproches a su violencia y pesimismo.
Las ediciones domésticas cambiaron su destino, tanto en VHS como en DVD. Hoy figura entre las películas imprescindibles del terror y la ciencia ficción.
Blade Runner (1982)

Un futuro lóbrego, corporaciones y replicantes existenciales definen el mundo imaginado por Ridley Scott, en el que un policía da caza a androides rebeldes.
El público esperaba “una de ciencia ficción” convencional, pero encontró una historia pausada y filosófica. Resultado: decepción entre la crítica y en taquilla.
Como el tiempo lo cura todo, la visión de Scott fue reivindicada más adelante. Marcó el cine futurista con su estética, mientras que su reflexión sobre la memoria y la identidad es eterna.
The Rocky Horror Picture Show (1975)

Tras una avería, una pareja termina en un castillo con un casero de lo más peculiar: Frank-N-Furter, el personaje al que Tim Curry venía de dar vida en los escenarios teatrales.
Su descaro desconcertaba a buena parte del público y la crítica, por lo que estuvo cerca de desaparecer sin hacer ruido.
Todo cambió con las sesiones de medianoche: la gente acudía disfrazada, cantaba y participaba en la proyección, en una celebración que consagró a la adaptación.
Cadena perpetua (1994)

Condenado de manera injusta, Andy Dufresne encuentra esperanza entre los muros de Shawshank. Tim Robbins protagoniza este drama carcelario, basado en un relato de Stephen King.
Pese a sus siete nominaciones a los Óscar, la película no logró grandes cifras en su estreno, debido a una campaña promocional que la alejó del gran público.
El VHS dio una segunda vida a Cadena perpetua, al ser uno de los títulos más alquilados de 1995 en Estados Unidos. Después, sus emisiones televisivas ampliaron su fama hasta hacer de ella un clásico.
El gigante de hierro (1999)

Durante la Guerra Fría, el joven Hogarth encuentra un robot gigantesco y establece con él una amistad que cambiará su vida y la de su pueblo.
Warner no supo vender el debut animado de Brad Bird, por lo que la escasa promoción y la competencia hicieron que quedase muy por debajo de lo esperado en taquilla.
Una vez más, el formato doméstico acudió al rescate de una obra con mucho corazón, excelente animación y un mensaje antibelicista que cala hondo.
El club de la lucha (1999)

En la adaptación de la novela de Chuck Palahniuk que hizo David Fincher, un oficinista insomne y un vendedor de jabón combaten el vacío existencial con peleas clandestinas; aunque nada es lo que parece.
Ni un solo productor supo explicar una película que mezclaba violencia, humor negro y crítica al consumismo, como tampoco caló entre un público poco acostumbrado a leer entre líneas.
Esto cambió gracias al DVD, que hizo de El Club de la Lucha una tesis sobre la masculinidad decadente y la caída de la sociedad de consumo. Hasta hay quien dice que predijo el 11-S.
Donnie Darko (2001)

Un conejo llamado Frank anuncia el fin del mundo a un adolescente atormentado. Con semejante historia debutó Richard Kelly, en una cinta que mezclaba géneros para ofrecer algo inédito.
Hablando del 11-S: Donnie Darko llegó a los cines poco después de los atentados; momento poco favorable para una historia con aviones, catástrofes y un tono de lo más "bajonero".
Esas polémicas no estuvieron presentes en su recorrido doméstico, que dio paso a intensos debates sobre el significado de la película. Desafortunadamente, Kelly caería en el olvido como realizador.
Trabajo basura (1999)

Jefes insoportables, reuniones que no sirven para nada y empleados sin motivación conforman la sátira de Mike Judge, que casi nadie vio en cines.
Tampoco ayudó que su retrato de la rutina laboral no fuera material para un taquillazo, a pesar de que sigue siendo tan vigente como hace 27 años.
Quienes lograron reivindicarla fueron precisamente los trabajadores. Vieron en el protagonista un reflejo de sus frustraciones, así como una catarsis al curro de "chupatintas".
Showgirls (1995)

Los espectáculos eróticos de Las Vegas ambientan la historia de Nomi Malone, con Elizabeth Berkley muy alejada de su imagen angelical de Salvados por la campana.
Decir que la película de Paul Verhoeven fue masacrada por la crítica es quedarse corto; aunque la peor parada fue Berkley, cuya carrera nunca se recuperó.
Tiempo después, Showgirls fue celebrada entre quienes se la tomaron como una nueva Rocky Horror, con pases tan animados como los del musical.
Dredd (2012)

Karl Urban dio vida al justiciero británico, en la segunda adaptación tras la versión de Sylvester Stallone. Era mucho más cercana al espíritu de los cómics originales, aunque de poco le sirvió.
Su recaudación mundial rondó los 41 millones de dólares, insuficiente para recuperar los costes de producción y excusa idónea para cancelar cualquier secuela.
Aunque Dredd encontró apoyo entre los fans, ya era tarde como para darle continuidad. Hoy habría sido distinto, pues sabemos que su verdadero director fue el prestigioso Alex Garland y no Pete Travis.
Scott Pilgrim contra el mundo (2010)

Scott debe derrotar a los siete exnovios de la chica de sus sueños en esta locura que combina videojuegos, cómics y comedia romántica, basada en la obra de Bryan Lee O'Malley.
Pese a su una creatividad arrolladora, pinchó en taquilla, al coincidir con otras producciones de gran presupuesto más del gusto generalista.
Scott Pilgrim contra el mundo creció gracias al Blu-ray, un ámbito que es a la vez bendición y condena: suficiente para darle estatus de culto, pero no para garantizar una segunda parte.
Jennifer's Body (2009)

Pobre Jennifer Check: de ser la reina del instituto ha pasado a estar poseída por un demonio. Ahora necesita comer carne humana, a no ser que su mejor amiga lo impida.
Con Megan Fox como protagonista, la promoción se centró en sus curvas y no tanto en la historia, de modo que apenas recaudó 31,6 millones de dólares.
Su mensaje sobre la cosificación, la amistad tóxica y las relaciones de poder terminaría calando entre los fans del género, hasta el punto de surgir rumores de una posible secuela.
¿Con ganas de disfrutar más historias de los fracasos cinematográficos? Descubre diez películas tan malas que acabaron con sus estudios, películas terribles que se han transformado en comedias y las mejores películas que no se llevaron un Oscar.
La cosa (1982)
Título original
The Thing
Género
Ciencia ficción, Suspense, Terror, Thriller
Lenguage original
Inglés
Duración
1h 49m
Ingresos en taquilla
13.782.838,00 $
Presupuesto
10.000.000,00 $
Scott Pilgrim contra el mundo (2010)
Título original
Scott Pilgrim vs. the World
Género
Acción, Aventura, Comedia
Lenguage original
Inglés
Duración
1h 52m
Ingresos en taquilla
47.664.559,00 $
Presupuesto
60.000.000,00 $
Digger (2026)
Título original
Digger
Género
Comedia
Idioma original
Inglés
Duración
2h 8m
Presupuesto
130.000.000,00 $



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