La regla de las 24 horas: el método infalible para ahorrar que te interesa conocer

Futurama - Cállese y coja mi dinero

Si estás hasta el gorro de que tu cartera tenga más telarañas que la casa de la familia Addams, la regla de las 24 horas puede ser una gran solución para ahorrar evitando gastos innecesarios.

La vida cada vez cuesta más. Los últimos años han visto como el precio de casi todo se elevaba, aunque los salarios no subían en igualdad de condiciones.

Esto implica que tenemos que administrar de un modo más sabio nuestra liquidez para evitar que cada mes se nos haga exageradamente cuesta arriba. Incluso con la regla de las 24 horas que vamos a comentar hoy, es posible que muchos vayan apurados en vista de cómo evolucionan las cosas.

Y es que vivimos en una sociedad de consumo que nos mete necesidades por los ojos día sí y día también. Tener que pagar más por necesidades básicas como la comida, hipoteca, luz, gas o gasolina, si se aplica, no ayuda a que nuestras finanzas vayan mejor.

Siempre tenemos más opciones cuando queremos comprar algo, desde pedir un préstamo, atracar un banco (no lo hagáis, que esto no es GTA) o participar en las divertidas pruebas infantiles de El juego del calamar y confiar en ser ese 1 entre 456 que no salga en una bolsa.

Hablando más en serio, y tal y como recoge Beautiful Trends Today, la "regla de las 24 horas" es una práctica sencilla que, en algunos casos, puede llegar a hacernos ahorrar hasta el 90% de nuestras compras impulsivas.

La regla es más sencilla que el mecanismo de un chupete, y no requiere ninguna ciencia para que la llevemos a cabo. Se resume en que, cuando veamos algo que queremos comprar, pero no es un artículo de primera necesidad, dejemos pasar 24 horas antes de decidir si comprarlo o no.

Según la publicación, pueden darse tres supuestos:

  • Todavía quieres comprar el artículo, crees que lo necesitas y lo adquieres.
  • Consideras que, en realidad, no necesitas ese artículo en este momento, y no lo compras.
  • ¿Artículo? ¿Qué artículo? Te olvidas completamente de tu obsesión, ya sea porque has encontrado otra o porque, realmente, no necesitabas comprarlo y tu cerebro ha hecho su trabajo.

Obviamente, la regla de las 24 horas requiere un poco de fuerza de voluntad, especialmente en el caso de personas más impulsivas, a quienes les costará más contenerse para comprar.

Pero, si al terminar el mes, comprobáis que sois de los que han comprado decenas de artículos que van a usar una (o ninguna) vez, y tenéis problemas financieros, no es mala idea intentar ponerlo en práctica.

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