Reino Unido dice no a Stop Killing Games, la iniciativa de preservación de videojuegos, y evita hacer cambios en la legislación

Stop Killing Games se ha topado con la negativa de Reino Unido, que remite a la legislación vigente para proteger los derechos de los jugadores.
La preservación de los videojuegos como bienes culturales es noticia habitual, normalmente por razones poco agradables, pero también gracias a iniciativas muy positivas.
GOG, la plataforma de CD Projekt, ha puesto en marcha un programa de preservación que va a conservar grandes clásicos de PC para evitar que sean eliminados de las tiendas digitales.
Con ese mismo objetivo nació Stop Killing Games, una iniciativa ciudadana para la conservación de los videojuegos, pero que se ha visto desmontada por los políticos británicos.
Reino Unido se opone a Stop Killing Games
El gobierno británico ha respondido con una negativa a la petición de prohibir a las editoras, de manera irrevocable, deshabiliten juegos ya vendidos.
Las autoridades de Reino Unido no introducirán leyes ni enmiendas sobre la retirada de videojuegos, y limitan las medidas a la normativa actual.
“El Gobierno reconoce las preocupaciones de los usuarios por la operatividad de los productos adquiridos”, dice el comunicado, donde se asegura que el Departamento de Cultura ya monitoriza este tipo de actividad.
Aunque admiten las dudas sobre la vida útil del contenido digital, los dirigentes británicos no tienen intención de reformar la legalidad sobre la obsolescencia de estos productos.
Como toda solución, el gobierno de Reino Unido remite al Acta de Derechos del Consumidor y las Regulaciones de Comercio Injusto, que según los mandatarios, “ofrecen ya importantes derechos”.
Por último, el comunicado subraya que en Reino Unido no existen requerimientos para que las compañías de videojuegos ofrezcan soporte a productos de mayor antigüedad.
Además, los políticos británicos parecen ponerse de parte de las compañías y no tanto de los consumidores, al asegurar que “mantener el soporte para juegos antiguos puede ser muy costoso y complejo”.
La respuesta del gobierno se produce a raíz de la iniciativa de Stop Killing Games, al haber alcanzado 10.000 firmas. En estos momentos son casi 13.000 los firmantes.
A pesar de este revés, la iniciativa Stop Killing Games sigue en marcha, con opción a unir tu firma según el país donde residas, en este enlace.
En el caso de la recogida de firmas de la Unión Europea, el “caballo de batalla” de SKG es The Crew, el juego de Ubisoft que cerró sus servidores en 2013.
En Estados Unidos, dos jugadores interpusieron una demanda contra la compañía francesa, alegando que Ubisoft les engañó al alquilarles una licencia, pero vendiéndola como un juego de precio completo.
Los casos más recientes también son notorios: en mayo MultiVersus dejará de estar disponible en tiendas digitales; XDefiant ha seguido el mismo camino; y el fallido Concord fue retirado apenas dos semanas después de salir a la venta.
