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La opinión de
Sonia Herranz

Cuando la caja tonta es la más lista de todas

Televisores LG

Esta vez os escribo para pediros ayuda. ¡Socorro! Estoy desesperada. ¿Os acordáis cuando os conté que en una ocasión me saqué un máster para ser capaz de comprar un carrito para bebé? Pues peor, ahora lo estoy pasando peor. Tengo un problema horrible con el televisor. 

¡Quiero cambiar de tele y no sé qué hacer! Bueno, miento, realmente no quiero cambiar, pero me obligan. Que a mí ya me da igual, de verdad, estoy tan cegata que un Ray Tracing de más o de menos no creo que marque la diferencia, pero si tienes una consolas next-gen tendrás que acompañarla con las galas que corresponden, ¿no? A falta de juegos que les saquen partido y que cambien la manera de jugar, habrá que conformarse con cambiar la manera de verlos…

Y aunque yo me autoconvenza de que realmente me da igual, ahí tengo a un Pepito Grillo con forma de marido barbudo dándome por saco con la tele. La tele para arriba, la tele para abajo… La tele tiene la culpa de que no hayamos podido ver The Mandalorian en 5.1, de que Google Home ahora no sea compatible con Netflix y seguro que que emitan tanto reality también es por culpa de que no me decido a cambiar de tele… Vaya tela. 

Hablemos de lo que hablemos siempre terminamos en la tele. Y yo hace tiempo que me he rendido. Porque sí, por mucho que proteste, quiero jugar con PS5 en todo su esplendor y disfrutar de eARC, VVRR, UHDTV, HDR dinámico, Dolby Atmos y todas esas cosas que no sé lo que son, pero deben ser la leche, porque todo el mundo las quiere… 

Pero no es tan fácil, no creáis, al margen del presupuesto (llevamos un tiempo ahorrando para la dichosa tele), tenemos un problema de espacio vital. Si no recuerdo mal (y ahora paso de sacar el metro otra vez, me niego), tenemos un hueco de 120x72 cm, espacio más que suficiente para una tele de 50 pulgadas, pero insuficientes pulgadas para el barbudo (manía le voy a coger y todo). Que digo yo, ¿qué quieres? ¿caerte dentro de la tele?

La cuestión es que necesito una tele compatible con todas esas siglas mágicas (que se resumen en HDMI 2.1) y de muchísimas pulgadas, pero de tamaño contenido. Ya le he dicho, recorta un cartón con las medidas exactas y vamos por las tiendas haciendo probaturas, a ver cuál es la más grande que quepa… 

Llevo dos semanas con dolor de cabeza y estoy segura de que es por darle vueltas al tema de la tele. Que sí, que tiene razón, que necesitamos (estamos obligados) a cambiar de tele, pero ¿no podía prescindir de alguna pulgada? Estoy dispuesta hasta a cambiar el mueble del salón si cesa el runrún de la tele… 

Televisor de LG

Yo es que soy de esos bichos raros que solo cambia de teléfono cuando el viejo no funciona (normalmente, la batería es la que me da el disgusto), así que cambiar una tele que se ve bien porque no tiene una serie de cosas que no sé lo que son (aunque me esfuerzo), pues es que me tiene un poco revenida. ¿De verdad necesito 120 Hz?

La tecnología avanza tan deprisa, que estoy segura de que van guardando las innovaciones para no solaparse. Me imagino a los que mandan frotándose las manos “no, no saques las Full HD, vamos a venderlos primero las de HD Ready, ya verás que risas…”. Estoy segura que ya tenían listo el 8K cuando lanzado en 4K... Malas personas…  

Como cuando salieron las teles HD, pero con TDT estándar, para sacar meses después las teles HD con TDT HD. Un trabalenguas que obligó a más de uno a pasar por caja dos veces en poco tiempo… Por ejemplo, a mí. Porras.

El caso es que, por mucho que me resista, no me queda otra. Ya me aguanté con Xbox One X y PS4 Pro sin una tele 4K (desde entonces viene la famosa discusión) y esto ya no puede ser. Hay que cambiar la tele. Lo acepto, lo entiendo. Necesito muchos “kas”, muchos trazados de rayos, HDR dinámico y el VVRR para eliminar el flickering, el tearing y el lag. Si me falta algún indeseable “ing” más, me avisáis. 

Recuerdo que cuando era pequeña, cambiar de la tele en blanco y negro a la tele en color fue lo más… Y de ahí, hasta que la tele no reventó, no pasamos a una con mando a distancia. Y me daba igual tener la NES, la Mega Drive, la PlayStation… Me valían todas con la misma tele. Sin embargo, en los últimos 15 años llevamos un ritmo… 

Televisores de tubo CRT

¿Cómo vas a tener una PS3 y no tener tele HD? ¿Te vas a perder las pelis y los juegos en 3D? No te imaginas cómo mejora la cosa con HDR y, oye, las 4K, son de flipar… Desde la época de PS2, cada relevo generacional nos ha obligado a cambiar de tele y no parece que esto vaya a detenerse. Menos mal que cambiamos de generación cada siete u ocho años… 

Yo estoy dispuesta, me dejo arrastrar, acepto pulpo. Pero, ¡qué narices que me compro? ¿50 pulgadas OLED con HDMI 2.1? ¿Eso existe? ¿Una de 55 pulgadas aunque no pueda abrir la puerta del armario de los juegos? ¿Cambio el mueble del salón, con lo que me ha costado encajar la PS5? ¿Me cambio de casa? Y, por cierto, que sea 3D al mismo tiempo, ya imposible, ¿verdad?

Me queda una última opción, que es cambiar de hobby, pero he probado a pintar, a hacer Sudokus, ganchillo... Y, como que no es lo mismo… 

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