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Dualshock PS4
Reportaje

Qué son y cómo funcionan los controles hápticos de PS5 y Xbox Series X

La nueva generación está a la vuelta de la esquina, y con ella llegan nuevos conceptos y tendencias que marcarán los próximos años jugones. Una de esas ideas son los controles hápticos, que aunque no es del todo nuevo, sí que mostrará todo su potencial la próxima generación.

En 1997, los videojuegos vivieron una de las revoluciones más insospechadas: la vibración en los mandos. Star Fox 64 (o Lylat Wars en Europa) es uno de los grandes clásicos de Nintendo 64, famoso por sus por entonces espectaculares gráficos poligonales, y también por ser el primer juego en aprovechar el Rumble Pak. Este cacharro (un tanto aparatoso) se acoplaba en la entrada trasera del mando de la consola y le hacía vibrar, haciéndonos sentir cada sacudida como si de verdad tuviéramos en las manos la palanca de la nave.

Poco después, PlayStation respondió con el lanzamiento del primer DualShock, una evolución del mando que incorporaba, entra otras funcionalidades, un motor de vibración. En la consola de Sony, la vibración alcanzó nuevas cotas de inmersión... y algunos momentos surrealistas, como cuando en Metal Gear Solid, Psycho Mantis nos pedía que dejáramos el mando en el suelo para demostrar sus poderes telequinéticos moviendo el mando con la "mente"...

Trasladémonos 23 años al futuro. PlayStation 5 y Xbox Series X ya están en sus respectivas calles, a punto de arrancar la carrera por la siguiente generación de consolas. Muchos son los frentes en los que jugarán: resoluciones que llegarán a las 8K, "ray tracing", funcionalidades online... Pero de lo que hablamos hoy no tiene nada que ver con la CPU ni con la nube, sino con una tecnología que tiene un nombre curioso, pero que en realidad es la evolución de aquella tecnología introducida en el primer Rumble Pak.

El término "háptica" se refiere a todas las sensaciones percibidas a través del tacto. Algo que no es extraño para los jugadores: desde su introducción, nos hemos acostumbrado (hasta el punto de ni notarlo conscientemente) a que el mando vibre en nuestras manos, reaccionando a los disparos, los movimientos de los coches, a acciones más sutiles como caminar por diferentes terrenos o simplemente como subrayado de momentos especialmente emocionantes. Y no hace falta irse a las consolas, la vibración de nuestros teléfonos móviles ya lo hemos codificado como un lenguaje en sí mismo, aprendiendo a diferenciar qué clase de notificación recibimos (una llamada, un Whatsapp, un correo electrónico) simplemente por la intensidad y duración de la vibración.

La tecnología que la hace posible ha evolucionado enormemente los últimos años, y aunque sus resultados siguen siendo desconocidos para el gran público, ya empiezan a aparecer en diversos dispositivos. Será con los mandos de las próximas consolas cuando esta tecnología demuestre todo su potencial en un amplio grupo de contextos. Así, no es descabellado pensar en la próxima generación de consolas como el caballo de Troya que hará que la tecnología háptica se instale en el imaginario colectivo y se convierta en algo habitual, como ya ha sucedido con otras innovaciones tecnológicas como las pantallas táctiles o los sensores de movimiento.

Pero antes de ver (e imaginar) las posibilidades que tendrá esto en el futuro, vamos a quedarnos en el presente, porque de hecho la revolución ya ha comenzado. Cuando Nintendo Switch se presentó en sociedad a principios de 2017, una de la funciones más publicitadas de sus mandos fue la vibración. Puede que los Joy-Con no tengan los gatillos adaptativos que tendrán las futuras consolas, pero a cambio, incluye un motor de vibración astutamente bautizado como Vibración HD.

Aunque Nintendo ha seguido aprovechando la tecnología con sus juegos, ninguno le da un uso tan espectacular como 1-2-Switch. Este título de lanzamiento sirvió para demostrar las posibilidades de estos mandos, y varios de sus minijuegos se centraron en la Vibración HD. Quizá el más espectacular fue "el de las bolitas", en el que imaginábamos que el Joy-Con era una caja llena de canicas. Rotándolo con cuidado, debíamos adivinar el número de canicas que había dentro, para lo que entraba en acción la vibración HD, que emula con una precisión exacta las rozaduras y golpecitos que producirían las canicas al chocar y rebotar dentro de la caja.

Puede haya caído un poco en desuso, con pocos juegos que de verdad le saquen partido (incluso fue desechado en la revisión portátil Nintendo Switch Lite), pero Nintendo fue sabia en "patentar" el nombre y el concepto de la Vibración HD, y todo lo que venga a posterior será comparado con "lo de las bolitas". Pero Sony y Microsoft van a centrar su tecnología en algo en lo que la consola de Nintendo, con sus gatillos analógicos, no puede competir.

Y en esto fue pionera Microsoft: su Xbox One Controller ya incluía los llamados Impulse Triggers, gatillos con sensores de vibración. Esto nos hacía sentir, en la yema de los dedos, el pedal de nuestro coche de Forza Motosport 5, haciendo que vibre de forma diferente en un derrape, o si pisamos tanto el pedal que el motor se quema. La posibilidad de vibrar con diferente intensidad y con independencia de los sensores ubicados en los agarres del mando aumentaban la sensación de tridimensionalidad, aportando un extra de información al jugador que no se puede transmitir de forma visual.

xbox one mando elite

Pero, ¿cómo serán los mandos de las próximas consolas? Aunque aún no hemos visto el DualShock 5, Sony ya ha anunciado que el nuevo mando incorporará una tecnología muy similar a la de Xbox One en sus gatillos, pero más avanzada. Esta vez responden al nombre de "gatillos adaptativos", y ofrecerán no solo vibración, sino también resistencia. Esto hará que no sea igual pulsarlo para disparar con un arma automática que para tensar un arco.

Así mismo, incluirá sensores independientes en los agarres izquierdo y derecho, lo que debería funcionar de forma similar a la Vibración HD de Switch, pero más avanzado. Peter Rubin, de Wired, pudo probar una demostración de PS5, y reportó que la sensación del mando era muy diferente cuando el personaje de la demo caminaba por diferentes superficies, como arena, barro o hielo. Cabe destacar que Sony pensó en implementar esta tecnología en PS4 Pro, pero no quería desestabilizar la balanza y crear una distinción entre los jugadores de Pro y los de la versión normal.

Por su parte, Microsoft sí ha presentado el nuevo mando de Xbox Series X, que mantendrá la vibración de sus gatillos, pero no parece incluir una tecnología nueva. Cabe destacar que el mando de la nueva consola será compatible con Xbox One y PC, y vicevera, los mandos de Xbox One servirán para Xbox Series X.

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Como hemos visto, la tecnología háptica ha dejado de ser una simple curiosidad para ser algo prioritario en los planes de los tres grandes fabricantes de consolas. Y no solo son ellos los que experimentan: la productora de hardware Razer ya ha presentado unos auriculares que incluyen esta tecnología (Razer Nari Ultimate headset) que transmiten la vibración directamente a nuestra cabeza.

Jugando con diversos parámetros (la intensidad, la duración, la posición), y explotando el resto de estímulos sonoros y visuales, es posible transmitir sensaciones que fluctúen desde la acción frenética de una zona de guerra llena de explosiones, a un tranquilo paseo por la playa, sintiendo en nuestra propia piel el vaivén de las olas. Es un nuevo lenguaje con opciones ilimitadas, uno quizá no muy aparente de primeras, pero que como todo, requiere de un periodo de comprensión y aprendizaje. Puede que en unos años sintamos (y entendamos) los videojuegos de una forma completamente distinta.

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