Qué ha pasado exactamente con Neil Gaiman y las acusaciones por agresión sexual

Repasamos la historia de las cuatro mujeres que han acusado a Neil Gaiman de agresión sexual en los últimos meses, con experiencias vividas en diferentes épocas, desde los años 80 hasta la actualidad.
A principios del pasado mes de julio, Neil Gaiman, autor de obras como Good Omens o The Sandman, de ahora 63 años, fue acusado de acoso sexual por dos mujeres en Nueva Zelanda, a quienes se suman este mes de agosto otras dos.
Las primeras declaraciones nos llevan hasta una firma de libros que tuvo lugar en Florida, en 2003. Una mujer anónima de 18 años, K, conoció a Neil Gaiman, y comenzó una relación romántica con él al cumplir los 20, cuando él tenía unos 40, pero K asegura que tuvieron relaciones sexuales no consentidas y dolorosas.
Vivió una experiencia similar Scarlett, una joven de 23 que fue niñera del hijo de Neil Gaiman. Scarlett ha explicado que el escritor, a sus 61 años, la forzó en su casa de Nueva Zelanda a las pocas horas de conocerse, en febrero de 2022.
Estas prácticas continuaron durante las tres semanas que duró su relación. Tras terminar su trabajo como niñera, Neil Gaiman le hizo firmar un acuerdo de confidencialidad.
A pesar de las declaraciones, Neil Gaiman negó todas las acusaciones realizadas en julio, asegurando que estaba dispuesto a ayudar en la investigación, y aclarando que todas sus relaciones fueron consentidas.
Neil Gaiman recibe dos nuevas denuncias de acoso sexual
La publicista literaria, Julia Hobsbawm OBE, ha reconocido este agosto que en 1986, cuando tenía 21 años y Neil Gaiman 22, fue agredida en su estudio de Londres por el autor de The Sandman, que “saltó” sobre ella y la besó.
Caroline Wallner, esposa y madre de tres hijos, trabajó para Neil Gaiman y su anterior esposa, Amanda Palmer, en una propiedad del escritor de Good Omens en Nueva York. En 2017, Neil Gaiman empezó a presionarla para estar con él, cuando ella tenía 55 años y acababa de terminar la relación con su marido.
Temiendo perder su trabajo y su casa, Caroline Wallner se vio forzada a ceder a los deseos de Gaiman, por muy desagradables que fueran, en contra de su voluntad y bajo coacción: “Él puede decir que fue consentido. ¿Pero por qué haría eso? Fue porque tenía miedo”.
Al final, en 2021, Neil Gaiman acabó echando a Caroline Wallner de su propiedad. Según Wallner, esto ocurrió después de que ella ignorara las videollamadas sexuales que le hacía Gaiman durante la época del COVID en que tuvo que él abandonar la casa.
Gaiman y Wallner acabaron llegando a un acuerdo de 275.000 dólares, que iba acompañado por un acuerdo de confidencialidad que le impedía tratar el tema con nadie. Tal y como reclamaba Wallner, con ese dinero esperaba poder costearse la terapia para superar el abuso, y la búsqueda de un nuevo hogar.
De nuevo, Neil Gaiman negó haber forzado a ninguna mujer, y mantuvo que sus relaciones con ellas fueron consentidas, incluso instigadas por ellas.
La investigación sobre estas agresiones sexuales sigue en curso, sin una resolución por el momento, y la ONU también está evaluando todas las acusaciones publicadas contra Neil Gaiman por el medio Tortoise, a las que tilda de “muy graves”.



