Jugar a la beta Gears of War Reloaded en PS5 es la prueba de que todo y nada ha cambiado: impresiones del modo multijugador

Gears of War Reloaded ha lanzado su beta multijugador y ya la hemos probado en PS5 y Xbox Series X|S. Estas son nuestras impresiones tras haber empuñado el Lacer.
La llegada de Gears of War Reloaded a PS5 (además de Xbox Series X|S y PC) es otro paso más en los planes de Xbox que nos hicieron empezar a "esperar lo inesperado". Tal y como los Locust sorprendieron a la recién pacificada Sera, Microsoft pilló por sorpresa a cualquier amante de los videojuegos al anunciar la compra de Bethesda primero y de Activision Blizzard después.
Ese particular "Día de la Emergencia" se gestó de la "nada", pero desde entonces, ante cualquier otro posible movimiento de Xbox, muchos han seguido esta estrategia, esperar lo inesperado. Sea of Thieves, Pentiment o Grounded se pasaron a PS5 y Switch. Esperar lo inesperado.
Tras estos, más nombres exclusivos se han hecho multiplataforma, dejando claro que el cambio de paradigma era una realidad. Con ello, ahora, la tendencia ha pasado de lo inesperado, a lo previsible. La vuelta de Marcus Fénix así nos lo ha dejado claro.
Reconozco que arrancar Gears of War Reloaded en PS5 viendo como aparece el logo de Xbox Game Studios me ha producido mucho mayor impacto que con otros juegos que ya realizaron el "trasvase". Estamos ante uno de los grandes caballos de batalla de Xbox, uno de sus padres fundadores.
Puede que la llegada de Gears fuera algo previsible, pero es un síntoma de que todo ha cambiado. Ahora podemos jugar a Gears of War en una consola de PlayStation. ¡Qué locura! No obstante, como digo, tampoco es tan sorprendente. Las ventas y el dinero no entienden de guerras de consolas. Si Gears puede llegar a más gente... ¿Por qué no hacerlo?
Antes de afrontar el inicio de todo con Gears of War E-Day, un nostálgico regreso a las raíces con motivo del vigésimo aniversario, The Coalition nos hace volver al primer juego de la saga con una nueva edición remasterizada, Gears of War Reloaded.
Este trae una de las señas de identidad de la franquicia shooter en tercera persona, el multijugador, y después de haber probado la beta, Daniel Quesada y un servidor (David Rodríguez), nos hemos lanzado a ver cómo es este regreso competitivo.
Gears of War Reloaded, entre el cambio de paradigma y la nostalgia
Empezaré yo mismo diciendo que no he aplicado lo de "esperar lo inesperado" para esta beta, porque mi destino lo tenía muy claro desde un principio. He jugado unas 15 partidas al multijugador y he "pillado" como un auténtico campeón.
Madre del amor hermoso, reina Myrrah, ten piedad. Prácticamente, todos los enfrentamientos del único modo habilitado (Duelo por Equipos) han sido una masacre... y no para bien. Los veteranos que llevaban desde 2006 jugando estaban listos para asaltar a los jugadores nuevos.
Llevo sin jugar de forma medianamente competitiva a la saga desde los inicios de Gears 5 y pese a que a Gears of War le metí sus buenas horas en su momento, no estaba mentalmente preparado para ver de nuevo el "psicopático" wall-bouncing que permite este juego.
Miento, si me había mentalizado, pero experimentarlo tras ver como el pobre Carmine que manejaba se convertía en una masa sanguinolenta, ha sido igual de doloroso. Si se activa el crossplay disponible, los nuevos jugadores de PS5 puede que no disfruten demasiado del multijugador.
Ni los prometidos 120 fps de PS5 Pro pueden igualar nunca la habilidad y el control de los veteranos de PC en un título en donde el frenetismo y los "trucos del almendruco" siguen estando a la orden del día. La barrera de entrada va a ser grande; pero da igual, Gears of War sigue siendo divertidísimo.
Pasen los años que pasen, nada ha cambiado. Acostumbrarse al DualSense para jugar a Gears of War puede parecer raro, pero no tardé en cambiar el chip. Todo se sigue sintiendo como hace años. Todo responde ante los mismos comandos y sistemas. Resurgen de sus cenizas las mismas tensiones cuando no quedan reapariciones, las mismas estrategias en los viejos mapas.
La potencia de la Gnasher y tu habilidad para controlar su dispersión dictaminarán el resultado de muchas peleas a corta distancia y más te vale moverte entre coberturas como un auténtico desquiciado, porque siempre hay un Longshot apuntando a tu cabeza.
La fórmula Gears ha ido cambiando con los años. Repito que todo ha cambiado, pero si sentías nostalgia, esta remasterización nos devuelve la esencia más pura de su multijugador primigenio, aunque con mejoras visuales evidentes respecto al original y más humildes si lo comparamos con Ultimate Edition.
La realidad es que, incluso con los apagados tonos de mapas como Punto Muerto, Gears of War Reloaded se ve muy bien. Es en lo jugable, en lo mecánico, donde más se sienten los años, aunque, como digo, su fórmula es tan icónica que pasas por alto varios de sus problemas.
No obstante, el apartado técnico siempre va a destacar más en la campaña, que podremos experimentar de nuevo el 26 de agosto. El remozado aspecto gráfico con Unreal Engine a 4K será ahí donde más explote su potencial.
Esas son mis impresiones. Gears of War ahora se juega en PS5, pero se sigue haciendo como toda la vida. Vivimos en un bucle constante, pero no por ello hay que tolerar que el Lancer se oxide. Nos vemos en verano, Marcus.
Los Gears vuelven a girar, también en Xbox (por Daniel Quesada)
En paralelo a mi compi David Rodríguez, yo he probado el juego en su versión de Xbox Series X. Había las mismas opciones y modos disponibles (de hecho, hay juego cruzado), pero siempre hay una sensación de familiaridad al jugar en Xbox. Realizar la recarga activa con RB da un gustirrinín especial.
Por si os lo preguntabais: no, no he corrido mejor suerte que David en los duelos y me han troceado, descuartizado y reventado más veces de las que puedo recordar.

Como suele pasar con estos juegos tan competitivos, las primeras partidas son una frustración tras otra. ¿Por qué no muere ese tipo, si lo he cosido a balazos? ¿Cómo me ha reventado la cabeza el otro con el rifle de sniper, si estaba cubierto?
Pero, a base de perseverar, uno empieza a recordar bien todos los recovecos del escenario y las rutinas de los jugadores, hasta que, sin ser ningún as, al menos te sientes mínimamente competente.
Y, en esos momentos, recuerdas que Gears of War es un juego esencialmente de equipo y que, cuando vas con 2 ó 3 compañeros cubriendo los flancos, te sientes realmente fuerte.
Eso, por no hablar del gustazo que se siente cuando consigues ejecutar a algún despistado con la sierra del Lancer. La vida en Sera es dura, pero tiene sus momentos.
En cuanto al rendimiento técnico, cero quejas: la búsqueda de compañeros y rivales fue rapidísima y el juego lucía a 60 fps estables en todo momento. A ver, lo tenían fácil, porque venimos de Gears of War Ultimate Edition para Xbox One, así que buena parte del trabajo ya estaba hecho.

Aún así, sigue molando igual que hace 20 años ver cómo la "cámara de guerra" nos sigue mientras corremos agachados, el diseño tan "clásico" de los escenarios multijugador (es imposible no recordar hitos como Soldier of Fortune o Unreal Tournament) y cómo lucen los asquerosos Locusts de cerca.
Por ahora, no hemos podido ver demasiada variedad de Gears of War Reloaded y, desde luego, no será la experiencia más novedosa del mundo, pero ya se sabe: sangre, vísceras... otro aburrido día de trabajo.
Gears of War
Lanzamiento
31-3-2008
Género
Shooter
Compañía
Epic Games
Pegi
+18
Número de jugadores
1-2
Multijugador
No
Idioma de los textos
Español
Idioma de audio
Español

David Rodríguez
Redactor
David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.


