NBA 2K18 tiros
Reportaje

NBA 2K18 en Nintendo Switch tiene algunos problemas serios

Por David Martínez
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Trasladar a Nintendo Switch toda la experiencia de NBA 2K18 es una labor titánica. El juego cuenta con las mismas opciones, modos y equipos de las versiones de PS4 y Xbox One, pero esta versión tiene algunos problemas adicionales.

Hace una semana os ofrecimos el análisis de NBA 2K18 para PS4, Xbox One, PC y Nintendo Switch. Después de un año de trabajo, Visual Concepts ha conseguido una tarea encomiable: mejorar su simulación de este deporte, y añadir nuevos elementos para que no parezca que simplemente han reciclado la entrega del año pasado -un riesgo que corren muchos simuladores deportivos-. 

Durante el desarrollo del juego, Rob Jones, productor de NBA 2K18 declaró que la versión de la consola de Nintendo sería igual que la de las otras consolas: PS4 y Xbox One. Y la verdad es que han cumplido su promesa... a medias. Es cierto que el juego cuenta con los mismos modos, equipos y simulación en todas las plataformas, pero no sería justo decir que no hay diferencias. Por otro lado, es algo lógico, y se debe a las limitaciones del hardware. 

Antes de entrar en las diferencias, conviene aclarar que NBA 2K18 en Nintendo Switch sigue siendo un excelente simulador; el mejor juego de baloncesto (y seguramente mejor juego deportivo) del catálogo. Pero en el tiempo que le hemos dedicado, también nos hemos encontrado con algunos problemas serios.

El primero de ellos es el tamaño de instalación del juego. NBA 2K18 en versión descargable, a través de la eShop de Nintendo ocupa 22.9 GB. Si tenemos en cuenta que la consola tiene una capacidad de almacenamiento total de 32, pero que 6.1 GB están ocupados por el sistema operativo, la verdad es que este juego nos impide tener mucho más instalado en la máquina. Además es necesario tener una tarjeta Micro SD para jugar. (The Legend of Zelda Breath of the Wild, para que os hagáis una idea, sólo ocupa 13 GB de espacio) 

En cuanto al apartado gráfico, la versión de Nintendo Switch sale perdiendo en la calidad de las texturas y especialmente en las caídas de frames (bastante frecuentes) que se producen sobre todo durante las secuencias del modo carrera, las previas de los partidos y momentos puntuales de los encuentros. Evidentemente, en modo sobremesa y portátil, la resolución pasa a 720p, pero se ve de lujo. 

El juego corre a 30 FPS en Switch, mientras que en las otras máquinas lo podemos jugar a 60 FPS. Y encontramos algunas carencias adicionales como el modelado de algunos rostros -aunque no es nada escandaloso-, la ausencia de sudor y que los escaparates del barrio, por ejemplo, se hayan vuelto opacos en lugar de mostrar el interior.

Los tiempos de carga hacen que muchas secuencias de vídeo se desincronicen en Switch. Los personajes se quedan congelados mientras su voz sigue escuchándose, o a la inversa, mueven los labios aunque no se escuche nada. Algunos de los vídeos quedan entrecortados por estas cargas frecuentes. Es verdad que ya se ha publicado un parche que soluciona parte del problema, pero aún con él instalado, hemos observado estos fallos.

Por último, las limitaciones propias del juego portátil. Hay que aplaudir la posibilidad de llevarnos NBA 2K18 con nosotros para jugar en cualquier parte, pero el modo carrera y las visitas al barrio están limitadas al juego online. De modo que si no contamos con una conexión WiFi nos perdemos gran parte del contenido.

Como mencionamos al principio, es un juego impresionante, en cualquiera de sus versiones, pero es importante señalar que la máquina de Nintendo ha salido perdiendo en algunos aspectos. Muy pronto os ofreceremos también un reportaje con las diferencias de FIFA 18 en Nintendo Switch.  

   

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