Pragmata es otra de las sorpresas de Capcom en Gamescom, el juego de acción del que nadie espera gran cosa, y tras jugarlo te convence por completo

Capcom ha traído a Gamescom su trío de ases de 2026, en el que Pragmata es su propuesta de acción y ciencia ficción. Lo hemos jugado y os contamos qué nos parece.  

Anunciado en 2020, en plena pandemia, Pragmata se presentó como uno de los primeros juegos AAA originales para PS5, un enigmático juego de acción y ciencia ficción de ambientación espacial con un astronauta y una niña como protagonistas, que ha estado lastrado por un larguísimo retraso, y que reapareció en el último State of Play para confirmar su lanzamiento en 2026.

Capcom tiene una demo jugable de Pragmata en Gamescom, y hemos podido disfrutarla de principio a fin para contaros nuestras impresiones, como ya hemos hecho, o vamos a hacer en breve, con los otros dos grandes títulos disponibles en la feria, como son Resident Evil Requiem (al que jugamos en una PS5 Pro) y Onimusha Way of the Sword.

En estos cinco años en los que Pragmata ha estado desaparecido, muchas cosas han cambiado, empezando por el enfoque de su historia (el primer tráiler fue muy enigmático) e incluso hay quien dice que le recuerda estéticamente a Vanquish. Pero lo cierto es que tras haber completado la demo de Pragmata en Gamescom 2025, lo cierto es que son juegos muy distintos.

Y lo que he visto, y jugado, me ha gustado mucho más de lo que esperaba, una pequeña sorpresa que va a dar algo de aire fresco a un género tan sobado como el de la acción. Desde aquí, mi más sincero aplauso para Capcom, porque en 2024 se sacaron de la manga el genial Kunitsu-Gami, una soberbia IP nueva que ya puedes jugar en Nintendo Switch 2), y ahora nos sorprenden con otra idea original.

Y es algo de reconocer en unos tiempos en los que cada vez más compañías van a lo seguro, a sus grandes nombres. Dicho esto, vamos con nuestras impresiones de Pragmata tras completar la demo de Gamescom.

Pragmata, acción con un detalle que recuerda a Bioshock

La demo de Gamescom 2025 de Pragmata no llega a durar ni 25 minutos (en unos 15 se puede completar), pero la he podido jugar con calma, en un evento previo a la propia feria, y podéis verlo el gameplay que hay un poco más arriba sobre estas líneas.

Si con Resident Evil Requiem sabía lo que me esperaba, iba más a ciegas con Pragmata, que me ha resultado toda una sorpresa. Si, se desvelaron cambios y novedades en el State of Play, pero nada como comprobarlo por uno mismo.

Aunque la demo comienza de manera algo abrupta, el texto de una pantalla de carga nos puso en situación. Hugh Williams y su equipo fueron enviados a la "Cuna" cuando se perdieron las comuniciones, aunque un terremoto les pilló por sorpresa y arrasó el lugar. 

Es ahí justo cuando empieza la demo, con Hugh Williams, el astronauta protagonista, inconsciente y tirado en el suelo, con su traje espacial seriamente dañado. Pregunté y me dijeron que, aunque no era el principio del juego, sí que estaba muy al principio de la aventura. 

La "niña" con larga melena rubia que vimos en tráileres, que se llama Diana, encuentra su cuerpo tirado en la estación espacial, restaura su traje y le cura. Con humor "made in Capcom", de un sopapo en el casco, la niña termina de espabilar a Hugh, y antes casi de que puedan presentarse, IDUS, la IA que gestiona la estación especial, pide a un "caminante" que "retire" a Hugh. Vamos, que lo elimine.

El caminante es una suerte de androide metálico, equipado con lo que parece un filo láser, que avanza lento, pero seguro hacia nosotros, mientras el juego nos explica al habitual sistema de disparo de los juegos de acción: con L2 apuntamos y con R2 disparamos. Mientras lo hacemos, la niña quiere meter baza, pero Hugh se lo impide, hasta que se le sube a la chepa.

Es ahí cuando se introduce la mecánica más original de Pragmata: el hackeo de los caminantes. De primeras me recordó al minijuego de hackeo de Bioshock, y aunque aquí tampoco se detiene la acción, vemos cómo los caminantes siguen avanzando hacia nosotros (y podemos también disparar).

La clave es que con los cuatro botones frontales (jugamos en PS5 Pro, así que X, Cuadrado, Triángulo y Círculo), nos movemos por una rejilla con algunos nodos o puntos de interés. Los de color azul son los que reducen las defensas de los caminantes para causarles más daño, mientras que con los verdes activamos el hackeo (como si fueran el final del minijuego). También hay obstáculos a evitar.

De este modo, la gracia está en intentar pasar por el mayor número de nodos azules para incrementar el daño que causaremos al enemigo, antes de llegar al nodo verde. Movernos por la rejilla es muy intuitivo, ya que los cuatro botones frontales están asociados a los puntos cardinales; si pulsamos Círculo, avanzaremos una casilla a la derecha, con X abajo, Cuadrado a la izquierda y Triángulo arriba.

De primeras es fácil, pero cuando se juntan varios enemigos en pantalla, y el que estamos hackeando tiene varios nodos para debilitar a un caminante, la velocidad y reflejos también empiezan a jugar su papel en el desafío. Además, poco a poco se van introduciendo nuevos tipos de casilla en el minijuego de hackeo, como un escudo que reduce todavía más las defensas al pasar por su casilla.

En la demo solo estaban esos tipos de casilla, pero es de esperar que a medida que avanzamos en la historia se introduzcan más, con otros tipos de efecto, lo que sin duda puede dar bastante juego.

Pragmata, ¿un survival con la munición justa? 

Tras el hackeo y cargarnos al "caminante" de manera bastante rápida, la demo de Pragmata empieza a mostrar sus cartas y va introduciendo información y detalles: Hugh y Diana buscan una forma de poder volver a la Tierra, y su primer paso es activar el generador principal de energía, situado en la Planta de Energía Solar.

Entre nuestras acciones básicas está correr, así como un dash o propulsión con las botas de nuestro traje espacial, o saltar, que también nos permite flotar en el aire unos instantes. Salvo correr, estas dos últimas acciones están limitadas por una barra de energía que también se recupera dejando pasar unos segundos.

El camino va a estar plagado de enemigos, y Pragmata nos explica que nuestra arma principal, la pistola cinética, solo tiene dos cargadores de seis balas, que se regeneran con el tiempo. Es decir, Pragmata no va a ser un juego de disparar a lo loco y sin mirar, aunque virtualmente tengamos munición infinita, no va a estar disponible siempre que la necesitamos, hay que esperar. 

Este detalle no llega a resultar tan agobiante como en un survival horror, pero sí que debemos usarla con cabeza, de manera estratégica, porque la escasez de munición está muy presente. Ahí es donde entran el resto de armas que fui recogiendo en la demo, y que no solo tienen una capacidad todavía más limitada: también se rompen al agotarse la munición y tenemos que buscar una nueva.

Fue el caso de las otras dos armas que encontré, empezando por la escopeta ondamática. Causa mucho daño, pero siempre que estemos muy cerca del enemigo. Lo malo es que solo tiene 5 balas (desconozco si en el juego final se podrá ampliar la capacidad). Pude poner a prueba este arma con un "caminante" más corpulento sin brazos, que tras ser hackeado duró un santiamén.

Por su parte, la esfera estática es una suerte de rifle que crea un campo alrededor del enemigo impactado, que aturde a todos los enemigos que estén dentro de su radio de acción, lo que da más margen para hackear a los enemigos.

Cambiamos de arma con la cruceta, lo que da margen a cambiar de estrategia sobre la marcha, y dependiendo de la munición que tengamos: podemos optar por aturdir primero al grupo de caminantes que viene hace nosotros con la esfera, hackear a los drones para destruirlos los primeros y pasar a la escopeta para hacer daño a lo bestia al resto, una vez hackeados... 

Todo eso mientras activamos interruptores con su propio minijuego de hackeo (más visual, que consiste en pulsar el botón adecuado para ir quitando capas de un disco), subimos en un ascensor mientras repelemos una oleada de enemigos, abrimos cajas con armas y objetos...

... así, hasta llegar a la planta de energía solar, donde nos esperaba el jefe final, una suerte de mecha de tamaño considerable, que carga contra nosotros y nos lanza numerosos misiles, obligándonos a esquivar de manera frecuente, mientras lo hackeamos y causamos más daño.

Por suerte tiene zonas débiles, como un depósito de la espalda, además de contar con una habilidad más de Diana, la niña androide, el protocolo de sobrecarga, una habilidad que afecta más que un hackeo a los enemigos y que, como la ira de Kratos en God of War, se activa hundiendo ambos sticks a la vez.

Como digo, derrotarlo no supuso un gran problema, ni estuvimos a punto de morir, pero fue un enfrentamiento entretenido. Solo un apunte más para ir terminando estas impresiones de Pragmata: el apartado visual está en sintonía con lo que hemos visto en muchas películas de corte espacial, generando una lograda atmósfera, en la que no desentona nada, ni los "caminantes".

Claro que hay fallos menores aquí y allá (el pelo de Diana hace cosas raras en las cinemáticas), pero estamos hablando de un juego previsto para el año que viene. Y en lo importante, la jugabilidad, ya parece tener todas las piezas en su sitio.

Lo cierto es que tras estos primeros 20 minutos de Pragmata, Capcom ha logrado captar toda mi atención. Sin duda, otro título más al que seguir la pista en 2026, que no solo de GTA 6 vive el hombre. Menudo año se van a marcar los señores de Capcom...

Pragmata

Género

Acción

Compañía

Capcom

Número de jugadores

1

Multijugador

No

Hobby86Muy bueno
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Alberto Lloret

Redactor jefe

Alberto Lloret es redactor jefe de Hobby Consolas desde 2019. Está especializado en videojuegos, hardware, retro y tendencias de la industria del videojuego, y coordina el vertical dedicado a videojuegos.

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