Fire Emblem Warriors: Three Hopes es un musou, sí, pero también es pura estrategia - Análisis

Fire Emblem Warriors Three Hopes análisis

Análisis de Fire Emblem Warriors: Three Hopes, el nuevo juego para Nintendo Switch que mezcla toda la acción descerebrada de los musou con la estrategia de Fire Emblem: Three Houses.

Han pasado casi tres años desde que Fire Emblem: Three Houses se puso a la venta para Nintendo Switch, convirtiéndose en la entrega más exitosa de la saga de estrategia de Intelligent Systems

Y entre rumores (y filtraciones) de que el nuevo juego principal está al caer, Nintendo ofrece a los fans de la historia de Byleth, Edelgard, Dimitri y Claude un aperitivo en forma de musou.

Como de costumbre cuando se trata de estos juegos en los que cada espadazo barre a cientos de enemigos en pantalla, los responsables de este Fire Emblem Warriors: Three Hopes son Omega Force, quienes poco a poco han ido perfeccionando la fórmula para lograr que incluso los mayores detractores del género le den una oportunidad. 

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Análisis de Fire Emblem Warriors: Three Hopes

Echadle un ojo a nuestro análisis de Hyrule Warriors: La Era del Cataclismo para entender a qué nos referimos.

Pero ¿lo habrán logrado también en esta ocasión? ¿Casa bien la acción "machacabotónica" con la estrategia? Os lo contamos en nuestro análisis de Fire Emblem Warriors: Three Hopes para Nintendo Switch.

Somooos tres caaasas con un ¡mismo! ¡destinoooooo!

La historia de Three Hopes empieza en el mismo punto donde lo hacía la de Three Houses, pero introduciendo un cambio que altera por completo el argumento: Shez, un mercenario con un misterioso poder, se une a la academia de oficiales de Garreg Mach en lugar de Byleth, que pasa a convertirse en el o la antagonista de la historia.

De esta forma, a lo largo de la aventura volvemos a encontrarnos con la gran mayoría de personajes del juego original (así como unos cuantos nuevos), pero los acontecimientos se desarrollan de una forma muy, muy diferente, con giros inesperados pensados para pillar por sorpresa especialmente a los fans del título original.

También, como en Three Houses, poco después de empezar tenemos que elegir entre una de las tres casas, decisión que nos lleva por tres rutas de juego completamente distintas en las que conocemos y controlamos a personajes diferentes y asistimos a batallas únicas. Como imaginaréis, para llegar al final verdadero y entender bien la historia es necesario pasar por las tres.

Fire Emblem Warriors: Three Hopes

La verdad es que nos parece todo un acierto, pues pese a ser un juego de acción, Fire Emblem Warriors: Three Hopes le da mucha importancia a la historia y no se corta a la hora de mostrar secuencias de diálogo o profundizar en la relación y el desarrollo de todos los personaje. 

Personajes que siguen conservando el mismo nivel de carisma, lo que hace que esta historia alternativa sea tan interesante como la original.

Y lo mismo se puede decir de la faceta estratégica: si pensáis que esto va sólo de aporrear botones, estáis muy equivocados. Mientras se desarrollan las escaramuzas, estamos constantemente accediendo a la pantalla del mapa para dar órdenes a las unidades, tomando decisiones para adaptarnos a los cambios de objetivo, alternando entre personajes, etc. 

Fire Emblem Warriors: Three Hopes

Y antes de empezar, también hay muchas gestiones que hacer, unidades que elegir, objetos que seleccionar y estrategias que adoptar. Por supuesto, como suele ser habitual en la saga Fire Emblem, el triángulo de las armas está presente y juega un papel importantísimo, designado la efectividad de unos personajes frente a otros.

Y hablando de personajes, el número es sencillamente demencial. Pensad en cualquier unidad de Fire Emblem: Three Houses y las probabilidades de que aquí sea una unidad jugable son muy elevadas. 

El sistema de clases también está presente, y nos invita a cambiar entre unas y otras para dominarlas y poder desbloquear así nuevas clases más potentes. Cada una cuenta con su propio set de movimientos, habilidades y características específicas.

Fire Emblem Warriors: Three Hopes

Para que no nos limitemos a utilizar siempre a los mismos personajes, Fire Emblem Warriors: Three Hopes presenta un sistema de motivación que hace que antes de cada batalla, haya siempre dos personajes que obtendrán un extra de experiencia si participan. Muy ingenioso.

Y todavía no hemos hablado del campamento, que es donde realizamos muchas de las gestiones sociales que también incluía Fire Emblem: Three Houses. Contamos con un número de "usos" limitados, así que debemos elegir cuidadosamente a quién entrenamos y con qué personajes pasamos tiempo para fortalecer la relación, desbloqueando conversaciones de apoyo. 

Y en ese aspecto contamos con un buen número de posibilidades: entrenamientos conjuntos, tareas mundanas, degustación de platos que cocina el propio Shez... E incluso la posibilidad de salir de "expedición" con cualquier personaje para mantener una charla íntima. Tiendas, herreros, recompensas, ampliación de estructuras... Hay un gran número de actividades en el campamento

Fire Emblem Warriors: Three Hopes

Lo cierto es que a nivel de contenidos Fire Emblem Warriors: Three Houses es una verdadera bestia, un título con muchas más opciones y profundidad que cualquier otro musou que nos hayamos echado antes a la cara. A poco que queráis hacer las tres rutas y completar objetivos y misiones secundarias (algo muy recomendable), la duración se puede disparar a cientos de horas. 

Ahora bien, todos estos aspectos a tener en cuenta, gestión de unidades, objetos equipables, clases de personaje, conversaciones de apoyo, etc. suponen una sobrecarga de información exagerada, quizás debido a que se nos bombardea con ventanas de tutorial continuamente y en especial durante las 15 o 20 primeras horas de juego. Llega a saturar.

Curiosamente, la acción propiamente dicha es donde sentimos que las cosas están un poco más descuidadas, o al menos que supone un pequeño paso atrás respecto a lo visto en Hyrule Warriors: La Era del Cataclismo.

Fire Emblem Warriors: Three Hopes

Como de costumbre las batallas son muy espectaculares y satisfactorias, pero mecánicamente mantienen la sencillez y el aporreamiento de botones habitual en los musou. Las estratagemas que organizamos y saber elegir bien las clases para cada enfrentamiento tienen mucho más peso que nuestra habilidad a los mandos.

En último lugar, tenemos que dedicarle unas líneas al apartado visual, que es donde este tipo de juegos suelen cojear. Y lo cierto es que Fire Emblem Warriors: Three Hopes nos ha sorprendido para bien, con un framerate bastante estable y uno gráficos a la altura. Quede claro que no es un título vistoso o puntero, pero desde luego nos parece una mejora respecto a la Era del Cataclismo.

Fire Emblem Warriors: Three Hopes

En cuanto a la banda sonora sólo tenemos halagos, pues las cañeras melodías que acompañan cada escaramuza, la mayoría versiones de temas de Fire Emblem: Three Houses, son sencillamente gloriosas y vais a querer escucharlas fuera del juego.

En definitiva: estamos ante un mousou de mucha calidad y ante el juego de este estilo que mejor aprovecha una de las licencias de Nintendo. No importa si sois fans del género, porque si os gustó Three Houses, aquí vais a encontrar la combinación perfecta entre estrategia y acción a gran escala.

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VALORACIÓN:

Si os gusta la estrategia y, en general, todo aquello por lo que es conocida la saga Fire Emblem, con Three Hopes lo vais a gozar. La acción mantiene el "machacabotonismo" habitual de los musou (para bien y para mal), pero se trata de un juego mucho más grande y profundo de lo que aparenta a simple vista.
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LO MEJOR:

La faceta estratégica. Muchas unidades y muy diferentes. Muchísimo contenido. Una historia alternativa tan interesante como la original.
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LO PEOR:

Las mecánicas de combates son "el mismo musou de siempre". La enorme cantidad de opciones (y tutoriales) llega a saturar.

Plataformas:

Nintendo Switch

Versión comentada: Nintendo Switch

Hobby

82

Muy bueno

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