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Devilman Crybaby
Análisis

Crítica de Devilman Crybaby, el nuevo anime de Netflix

El siempre genial Go Nagai creo con Devilman uno de los mejores seinen de la historia. Ahora, Netflix recupera la historia de Akira como Devilman y nos la presenta en 10 adrenalínicos episodios.

El año pasado se celebró el 50 aniversario de la carrera de Go Nagai, creador de Mazinger Z y uno de los autores de manga más influyentes de todos los tiempos. En nuestro país no fue tan conocida, pero su obra Devilman marcó a varias generaciones con sus emocionantes historias y su planteamiento extremo. Para conmemorar el aniversario, ese manga y anime ha "resucitado" con Devilman Crybaby, un nuevo anime que ya está disponible en Netflix.

En realidad, es una suerte de versión moderna del original, si bien incluye algo de metalenguaje: sus personajes conocen la serie original de dibujos (hasta se oye su tema principal), motivo por el cual adoptan el nombre de Devilman. En cualquier caso, no necesitáis conocer para nada la historia original. Puede que así os sorprenda incluso más.

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La historia de Devilman Crybaby arranca cuando Akira, un deportista bienintencionado y empático, se reúne con su amigo de la infancia Ryo, el cual le revela que en el mundo se esconden toda clase de demonios y que debe ayudarle a detenerlos. Para ello, Ryo provoca que varios demonios ataquen en una bacanal donde ambos acuden, lo que propicia que uno de los más poderosos, Amon, posea el cuerpo de Akira. El corazón valeroso del protagonista consigue asimilar al demonio sin que pierda su esencia humana. Así, Akira es capaz de transformarse en demonio cuando lo necesita, pero su apariencia normal y su corazón siguen siendo humanos. Es una mezcla de dos seres. Es... Devilman.

Devilman Crybaby

A partir de ahí este anime de Netflix nos presenta una violenta cruzada por encontrar al resto de demonios, entender el origen de su mal y exterminarlos antes de que eliminen a la raza humana. La pareja protagonista es muy particular: Ryo es frío y calculador mientras que Akira, aunque tras la posesión se ha vuelto más confiado y violento, sigue siendo capaz de llorar y sentir piedad por los humanos aun transformado. De ahí la coletilla de "crybaby" ("llorón").

Lo que podría parecer una historia de acción más se convierte en una verdadera sinfonía de gore, erotismo y emociones extremas. Os lo advertimos, esta no es una serie para corazones sensibles: en Devilman Crybaby, los desmembramientos, las escenas de sexo explícito y las crueldades más absolutas son casi tan normales como respirar. Aunque esa hiperviolencia puede saturar un poco al principio a los espectadores menos acostumbrados al seinen, en realidad tienen su sentido de cara al final de la historia. Hay mucho de culpa, redención y reflexión sobre nuestra naturaleza en la historia, algo que alcanza su clímax en los tres últimos episodios de la serie (son 10 episodios en total, de unos 25 minutos cada uno, así que se ven casi sin darnos cuenta). Todo esto entronca mucho con una iconografía católica que impregna toda la historia, en parte como moraleja, pero sobre todo como motor de los acontecimientos. El amor y la compasión son los únicos elementos que se interponen frente a un mundo que cada vez desconfía más de si mismo.

Devilman Crybaby

El propia Akira / Devilman es el que mejor representa esta dicotomía en el ser humano y, en definitiva, es el personaje con más aristas de la historia: puede ser extremadamente violento y experimentar una eyaculación que llegue hasta el techo (esas cosas no solo pasan en Scary Movie, por lo visto), pero a la vez parece ser el único capaz de vislumbrar la parte más noble del ser humano. Todo este conflicto da par a un par de escenas que no os desvelaremos aquí, pero que sin duda ponen los pelos de punta y que incluso harán que se os salten las lágrimas en alguna ocasión. No os dejéis engañar por los constantes (y algo gratuitos, la verdad) desnudos femeninos y la orgía de sangre de los primeros capítulos. En realidad, todo ello nos va dirigiendo hasta un desenlace realmente memorable, cuyos últimos segundos os dejarán algo tocados psicológicamente. Y es que esta serie tiene un estupendo sentido del clímax narrativo al final de cada capítulo.

Devilman Crybaby

Todo esto funciona muy bien porque Devilman Craybaby no es regala una parcela audiovisual de la que es imposible escapar. El frenético director Masaaki Yuasa ha concebido una serie en cuya estética priman los trazos rápidos y limpios con colores planos y pastel, aunque no escatima en filtros y efectos de iluminación CG cuando hace falta. Todo ello se propulsa con una animación muy fluida, que luce especialmente en los momentos más violentos y extremos. Los ángulos aberrantes, los planos tipo ojo de pez y las deformaciones de los personajes cristalizan en unas escenas absolutamente lisérgicas (siempre he querido usar esa palabra) y llenas de una demoníaca vida. Es como una película de Mamoru Hosoda pasada de esteroides y en la que notarías influencias salpicadas por aquí o por allá. Es imposible no pensar en clásicos como Urotsukidoji en los primeros capítulos y saltar a tramas resbaladizas como la de Death Note en la segunda mitad de la serie. Y, si se me permite un apunte personal, los últimos y apoteósicos combates me han traído sin remedio a la cabeza esa joya incomprendida que es Asura's Wrath.

Para acompañar, tenemos una banda sonora que combina el techno más pegadizo con momentos grandilocuentes salpicados de piezas corales. En definitiva, Devilman Crybaby es una serie que deja sin aliento, que mantiene cierta nostalgia hacia el original (lo cual se nota especialmente en el diseño de personajes) pero que se sabe presentarse con toda su potencia ante un público del siglo XXI.

Devilman Crybaby

Con todo ello, esta serie de Netflix sigue afianzando la apuesta de la plataforma con el anime. Y parece que esto irá a más en adelante, gracias al desembarco de Netflix en Japón. En cualquier caso, podemos decir sin miedo a equivocarnos que, por encima de Cyborg 009 o Castlevania, este es el anime de producción propia más interesante que tiene la plataforma de streaming ahora mismo. Vale, algunos giros de guión se ven venir y a veces se abusa de la sangre y el tetamen... ¡Pero los humanos no somos perfectos, demonios!

Valoración

Una de las mayores sorpresas del anime reciente, que sabe homenajear al clásico a la par que lo adapta a los tiempos modernos. De obligado visionado para los amantes del buen seinen.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Su carismático uso de la animación y el dibujo. Algunos momentos de la recta final os pondrán la piel de gallina.

Lo peor

Algunos acontecimientos predecibles. Esto no es malo per se, pero tened en cuenta que es muy violenta y explícita.

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